Informe de UN- Water destaca labor de OIT en comunidades de Panamá
El reporte “Coordinación de acciones por el agua a nivel de país” recoge buenas prácticas desarrolladas en 13 países. Entre éstas las impulsadas en comunidades indigenas panameñas.
22 de septiembre de 2014
La labor conjunta para la gestión del agua desarrollada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y otras agencias de Naciones Unidas, en Panamá, fue destacada en el Reporte “Coordinación de acciones por el agua a nivel de país”, publicado, este año, por UN-Water.
En el informe se refiere buenas prácticas generadas en 13 países. Uno de éstos es Panamá, donde se ejecutó, entre 2009 y 2013, el proyecto “Fortalecimiento de equidad para reducir brechas en servicios públicos de agua segura y saneamiento”.
El proyecto fue focalizado a nivel local y abordó el acceso a servicios públicos de agua segura y saneamiento mediante el empoderamiento ciudadano. Entre los propósitos del mismo se planteó la intervención para disminuir la brecha de inequidades en 9 comunidades de la Comarca Ngöbe-Buglé afectadas por la pobreza extrema y ubicadas en áreas de difícil acceso.
Con un enfoque intercultural y de género, el programa dio aliento al desarrollo de capacidades de gestión de los recursos hídricos, la ampliación de las oportunidades de desarrollo en salud y educación de las poblaciones y sus organizaciones comunitarias y el establecimiento de sistemas de gobernanza democrática en agua y saneamiento.
En el contexto del proyecto, la OIT promovió capacitación sobre el alcance del Convenio 169, (sobre los derechos de los pueblos indígenas), y dio apoyo en la generación de herramientas metodológicas para la formación de una organización básica destinada a aumentar las oportunidades económicas de miembros de la comunidad. Además, brindó formación a grupos de jóvenes emprendedores en las áreas de construcción y diseño de obras de saneamiento y redes de pequeños negocios. Por otra parte, OIT contribuyó a la formación de una asociación de profesionales Ngäbes, vinculándolos con el Programa de Impulso al Emprendimiento Indígena de Panamá (IMIEP) y con la Autoridad de la Micro y Pequeña Empresa (AMPYME). Los esfuerzos de OIT fueron desarrollados bajo la orientación del Coordinador de Proyecto Juan Pérez Archibold.
El trabajo desarrollado en Panamá es considerado un ejemplo de coordinación entre las agencias de Naciones Unidas, las autoridades y los representantes de las comunidades locales, incluyendo las autoridades tradicionales de las poblaciones indígenas. Las agencias involucradas, junto con OIT, fueron: la Organización Panamericana de la Salud (OPS); la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
En el reporte de UN-Water se plantea “un ejemplo de coordinación de proyecto es dado por la experiencia de OIT en Panamá. El proyecto ha conllevado generación de empleo junto con provisión y gestión del agua y servicios sanitarios para poblaciones rurales desatendidas”.
Proyectos como el referido se desarrollan en el marco de la Resolución de las Naciones unidas, de 2010, que reza “El derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida...”
En el informe se refiere buenas prácticas generadas en 13 países. Uno de éstos es Panamá, donde se ejecutó, entre 2009 y 2013, el proyecto “Fortalecimiento de equidad para reducir brechas en servicios públicos de agua segura y saneamiento”.
El proyecto fue focalizado a nivel local y abordó el acceso a servicios públicos de agua segura y saneamiento mediante el empoderamiento ciudadano. Entre los propósitos del mismo se planteó la intervención para disminuir la brecha de inequidades en 9 comunidades de la Comarca Ngöbe-Buglé afectadas por la pobreza extrema y ubicadas en áreas de difícil acceso.
Con un enfoque intercultural y de género, el programa dio aliento al desarrollo de capacidades de gestión de los recursos hídricos, la ampliación de las oportunidades de desarrollo en salud y educación de las poblaciones y sus organizaciones comunitarias y el establecimiento de sistemas de gobernanza democrática en agua y saneamiento.
En el contexto del proyecto, la OIT promovió capacitación sobre el alcance del Convenio 169, (sobre los derechos de los pueblos indígenas), y dio apoyo en la generación de herramientas metodológicas para la formación de una organización básica destinada a aumentar las oportunidades económicas de miembros de la comunidad. Además, brindó formación a grupos de jóvenes emprendedores en las áreas de construcción y diseño de obras de saneamiento y redes de pequeños negocios. Por otra parte, OIT contribuyó a la formación de una asociación de profesionales Ngäbes, vinculándolos con el Programa de Impulso al Emprendimiento Indígena de Panamá (IMIEP) y con la Autoridad de la Micro y Pequeña Empresa (AMPYME). Los esfuerzos de OIT fueron desarrollados bajo la orientación del Coordinador de Proyecto Juan Pérez Archibold.
El trabajo desarrollado en Panamá es considerado un ejemplo de coordinación entre las agencias de Naciones Unidas, las autoridades y los representantes de las comunidades locales, incluyendo las autoridades tradicionales de las poblaciones indígenas. Las agencias involucradas, junto con OIT, fueron: la Organización Panamericana de la Salud (OPS); la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
En el reporte de UN-Water se plantea “un ejemplo de coordinación de proyecto es dado por la experiencia de OIT en Panamá. El proyecto ha conllevado generación de empleo junto con provisión y gestión del agua y servicios sanitarios para poblaciones rurales desatendidas”.
Proyectos como el referido se desarrollan en el marco de la Resolución de las Naciones unidas, de 2010, que reza “El derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida...”