Igualdad de género en el mundo del trabajo: la experiencia de Alemania y Chile en perspectiva
La Vice Ministra del Trabajo y Asuntos Sociales de Alemania, Yasmin Fahimi, de visita en Chile, destacó los principales avances obtenidos por su país en materia de participación laboral y sindical de las mujeres. Representantes de Chile identificaron desafíos para el país.
19 de junio de 2017
Santiago de Chile.- Los principales desafíos que aún persisten para avanzar hacia la igualdad de género en el mundo del trabajo, fue uno de los temas centrales de la mesa redonda que se realizó este lunes en la sede de la OIT en esta ciudad y que contó con la participación de la Vice Ministra del Trabajo y Asuntos Sociales de Alemania, Yasmin Fahimi.
Durante el evento, que fue organizado por la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina y la Fundación Friedrich Ebert en Chile, la Vice Ministra Fahimi entregó detalles de la situación en su país y los desafíos que aún persisten en el mundo en materia de condiciones laborales de las mujeres, brecha salarial, mercado laboral y participación sindical.
La Secretaria de Estado señaló que uno de los propósitos del gobierno de Angela Merkel es disminuir la brecha salarial entre hombres y mujeres, que en enero de este año alcanzaba el 21%, siendo en los últimos años la más alta de Europa, razón por la cual se promulgó la Ley de igualdad salarial, en la que las empresas de más de 200 trabajadores deberán declarar cuánto perciben hombres y mujeres.
Fahimi destacó que “lamentablemente en los países se muestra que la cuestión de la igualdad de género siempre se queda atrás y es necesario que las mujeres se junten para luchar por sus derechos”.
Participaron también de la mesa redonda el Director Oficina de la OIT para el Cono Sur, Fabio Bertranou, la Presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, la Gerente General de la Cámara chileno-alemana, Cornelia Sonnenberg, y la Subsecretaria de la Mujer y la Equidad de Género de Chile, Bernarda Pérez.
En la ocasión, el Director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur, Fabio Bertranou, destacó los principales temas que aún quedan pendientes en Chile en materia de igualdad de género y señaló que el debate global que actualmente se está dando en torno al futuro del trabajo, es una oportunidad para incorporar los desafíos que persisten en esta materia y vislumbrar los posibles caminos que a futuro pueden ayudar a reducir estas brechas.
Por su parte, Bárbara Figueroa destacó la situación que se da en Chile en los sectores con más alta representación de mujeres, como la educación y la manipulación de alimentos, en que persiste la brecha salarial entre hombres y mujeres. Al respecto, enfatizó que los cambios culturales requieren tiempo para materializarse, pero que esto ocurrirá en la medida en que las políticas públicas se hagan efectivas.
Sobre este punto, Cornelia Sonnenberg señaló que la igualdad de género en el trabajo necesita una mirada amplia en que se incluya la educación familiar y la formación escolar y universitaria, señalando que “es ahí, en todo el historial que vamos construyendo, lo que define en qué rubros o a qué trabajos entran las mujeres”.
Bernarda Pérez, Subsecretaria del Ministerio de la Mujer, dijo que las desigualdades en numerosos ámbitos muchas veces “están asociadas al solo hecho de ser mujer”, pero que ha habido algunos avances en las reformas tributaria, laboral y de la educación, por ejemplo, en términos de establecer cuotas mínimas de representación de mujeres en las directivas sindicales, evaluación que fue compartida por Bárbara Figueroa.
Durante el evento, que fue organizado por la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina y la Fundación Friedrich Ebert en Chile, la Vice Ministra Fahimi entregó detalles de la situación en su país y los desafíos que aún persisten en el mundo en materia de condiciones laborales de las mujeres, brecha salarial, mercado laboral y participación sindical.
La Secretaria de Estado señaló que uno de los propósitos del gobierno de Angela Merkel es disminuir la brecha salarial entre hombres y mujeres, que en enero de este año alcanzaba el 21%, siendo en los últimos años la más alta de Europa, razón por la cual se promulgó la Ley de igualdad salarial, en la que las empresas de más de 200 trabajadores deberán declarar cuánto perciben hombres y mujeres.
Fahimi destacó que “lamentablemente en los países se muestra que la cuestión de la igualdad de género siempre se queda atrás y es necesario que las mujeres se junten para luchar por sus derechos”.
Participaron también de la mesa redonda el Director Oficina de la OIT para el Cono Sur, Fabio Bertranou, la Presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, la Gerente General de la Cámara chileno-alemana, Cornelia Sonnenberg, y la Subsecretaria de la Mujer y la Equidad de Género de Chile, Bernarda Pérez.
En la ocasión, el Director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur, Fabio Bertranou, destacó los principales temas que aún quedan pendientes en Chile en materia de igualdad de género y señaló que el debate global que actualmente se está dando en torno al futuro del trabajo, es una oportunidad para incorporar los desafíos que persisten en esta materia y vislumbrar los posibles caminos que a futuro pueden ayudar a reducir estas brechas.
Por su parte, Bárbara Figueroa destacó la situación que se da en Chile en los sectores con más alta representación de mujeres, como la educación y la manipulación de alimentos, en que persiste la brecha salarial entre hombres y mujeres. Al respecto, enfatizó que los cambios culturales requieren tiempo para materializarse, pero que esto ocurrirá en la medida en que las políticas públicas se hagan efectivas.
Sobre este punto, Cornelia Sonnenberg señaló que la igualdad de género en el trabajo necesita una mirada amplia en que se incluya la educación familiar y la formación escolar y universitaria, señalando que “es ahí, en todo el historial que vamos construyendo, lo que define en qué rubros o a qué trabajos entran las mujeres”.
Bernarda Pérez, Subsecretaria del Ministerio de la Mujer, dijo que las desigualdades en numerosos ámbitos muchas veces “están asociadas al solo hecho de ser mujer”, pero que ha habido algunos avances en las reformas tributaria, laboral y de la educación, por ejemplo, en términos de establecer cuotas mínimas de representación de mujeres en las directivas sindicales, evaluación que fue compartida por Bárbara Figueroa.