Empleo verde registrado
Hacia una nueva generación de producción de energías y equidad laboral
En Santa Fe, la Fundación Nueva Generación capacitará a mujeres en eficiencia energética y energías renovables. Busca impulsar oportunidades laborales verdes y achicar la brecha de género en el sector. Se trata de uno de los seis proyectos ganadores en el marco de la primera convocatoria de la OIT sobre formalización laboral y transición justa en Argentina.
6 de diciembre de 2023
BUENOS AIRES, Argentina (OIT Noticias) — En un escenario de cambio climático, la transformación de los sistemas globales de producción hacia fuentes de energía implica un cambio de paradigma. Poner en marcha un sistema energético verde conlleva un sinnúmero de desafíos. Entre ellos: cómo eliminar la desigualdad de género en el sector.
Este es el objetivo del proyecto de la Fundación Nueva Generación de Santa Fe, una organización con más de treinta años de actividad en la ciudad de Rosario, que se propone repensar el servicio eléctrico para que deje de verse como una mercancía y se considere como un derecho social.
Esta iniciativa fue distinguida por la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la Argentina entre las seis experiencias ganadoras de la primera convocatoria de iniciativas innovadoras para la formalización laboral y la transición justa. Como parte de esta convocatoria, la OIT otorga apoyo técnico y financiero para acompañar la implementación de las propuestas seleccionadas.
De acuerdo con Victoria María Cámera, directora de Fundraising y Negocios Verdes de la Fundación, este proyecto capacitará a 80 mujeres santafecinas en sistemas de gestión de la energía, oportunidades de mejora y puntos de ahorro de energía en los principales procesos y equipos de la industria, así como en la aplicación de los recursos renovables.
En línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7 de la Agenda 2030, que llama a garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna, el proyecto comprende que la transición hacia las energías renovables preserva el ecosistema y genera oportunidades de trabajo registrado para quienes se ocupan de su obtención y abastecimiento.
De este modo, la formación busca ser un aporte para la transición hacia el trabajo sustentable en esta provincia.
Esa meta se alcanzará mediante el curso “Gestoras energéticas en la industria”, que constará de seis clases semipresenciales y estará destinado a 40 mujeres; y el taller “Gestoras energéticas para comerciantes”, al que podrán participar otras 40 y constará de dos jornadas. Participarán especialmente las afiliadas de los sindicatos de Luz y Fuerza y de Amas de Casa y de Mujeres de cooperativas de Rosario.
Las beneficiarias de los cursos son mujeres porque existen “brechas de desigualdad de género en el sector”, destacó Cámera. De hecho, “una de las principales barreras para introducir a las mujeres en el mundo de la energía es la falta de capacitación, por ausencia de incentivos y modelos a seguir”, señaló.
“Como resultado de estereotipos, muchas empresas empleadoras pueden considerar que las mujeres no tienen las habilidades necesarias”, dijo Cámera, quien explicó que los prejuicios por motivos de género comienzan a temprana edad y desincentivan a las niñas y adolescentes a que se dediquen a las ciencias exactas. La capacitación en energías renovables que brindará Nueva Generación buscará superar esos preconceptos.
De acuerdo con Cámera, brindar capacitación a mujeres “no solo contribuye directamente a que su empleabilidad aumente debido a la especialización, sino que ellas son las principales administradoras de energía en el hogar. Son un pilar fundamental para la transición hacia una energía sostenible”.
La referente de la Fundación consideró que “el mundo está repensando su modo de producir, distribuir y consumir energía con el objetivo de alcanzar la sostenibilidad” y precisó: “La transición energética no se limita a descarbonizar las fuentes, sino que implica un cambio de paradigma”.
Como parte de esa transformación, señaló Cámera, existe un compromiso colectivo: “Se trata de crear desde cada comunidad un mundo más justo y la transición hacia una forma de producir basado en energías verdes, con la participación de todas y todos”.
La primera convocatoria a propuestas para idear soluciones innovadoras para la formalización laboral y la transición justa en el país premió con financiamiento a acciones inclusivas y novedosas que fomenten la cooperación de organismos públicos, privados y gremiales y que desarrollen proyectos sustentables para la inclusión. La convocatoria fue una iniciativa impulsada por la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el marco de la Alianza para la Acción por una Economía Verde (PAGE, por sus siglas en inglés) y el proyecto “Soluciones innovadoras para una recuperación del empleo orientada a la transición a la economía formal en Argentina”.
Este es el objetivo del proyecto de la Fundación Nueva Generación de Santa Fe, una organización con más de treinta años de actividad en la ciudad de Rosario, que se propone repensar el servicio eléctrico para que deje de verse como una mercancía y se considere como un derecho social.
Esta iniciativa fue distinguida por la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la Argentina entre las seis experiencias ganadoras de la primera convocatoria de iniciativas innovadoras para la formalización laboral y la transición justa. Como parte de esta convocatoria, la OIT otorga apoyo técnico y financiero para acompañar la implementación de las propuestas seleccionadas.
De acuerdo con Victoria María Cámera, directora de Fundraising y Negocios Verdes de la Fundación, este proyecto capacitará a 80 mujeres santafecinas en sistemas de gestión de la energía, oportunidades de mejora y puntos de ahorro de energía en los principales procesos y equipos de la industria, así como en la aplicación de los recursos renovables.
En línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7 de la Agenda 2030, que llama a garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna, el proyecto comprende que la transición hacia las energías renovables preserva el ecosistema y genera oportunidades de trabajo registrado para quienes se ocupan de su obtención y abastecimiento.
De este modo, la formación busca ser un aporte para la transición hacia el trabajo sustentable en esta provincia.
Esa meta se alcanzará mediante el curso “Gestoras energéticas en la industria”, que constará de seis clases semipresenciales y estará destinado a 40 mujeres; y el taller “Gestoras energéticas para comerciantes”, al que podrán participar otras 40 y constará de dos jornadas. Participarán especialmente las afiliadas de los sindicatos de Luz y Fuerza y de Amas de Casa y de Mujeres de cooperativas de Rosario.
Luz verde a nuevas oportunidades
Las beneficiarias de los cursos son mujeres porque existen “brechas de desigualdad de género en el sector”, destacó Cámera. De hecho, “una de las principales barreras para introducir a las mujeres en el mundo de la energía es la falta de capacitación, por ausencia de incentivos y modelos a seguir”, señaló.
“Como resultado de estereotipos, muchas empresas empleadoras pueden considerar que las mujeres no tienen las habilidades necesarias”, dijo Cámera, quien explicó que los prejuicios por motivos de género comienzan a temprana edad y desincentivan a las niñas y adolescentes a que se dediquen a las ciencias exactas. La capacitación en energías renovables que brindará Nueva Generación buscará superar esos preconceptos.
De acuerdo con Cámera, brindar capacitación a mujeres “no solo contribuye directamente a que su empleabilidad aumente debido a la especialización, sino que ellas son las principales administradoras de energía en el hogar. Son un pilar fundamental para la transición hacia una energía sostenible”.
La referente de la Fundación consideró que “el mundo está repensando su modo de producir, distribuir y consumir energía con el objetivo de alcanzar la sostenibilidad” y precisó: “La transición energética no se limita a descarbonizar las fuentes, sino que implica un cambio de paradigma”.
Como parte de esa transformación, señaló Cámera, existe un compromiso colectivo: “Se trata de crear desde cada comunidad un mundo más justo y la transición hacia una forma de producir basado en energías verdes, con la participación de todas y todos”.