Firman acuerdo para promover trabajo decente en el Departamento de Maldonado
Entidades de Gobierno, de empleadores, organizaciones sindicales, instituciones educativas y organizaciones sociales contribuirán a definir una Agenda de Fomento y Calidad del Empleo para este Departamento.
5 de abril de 2013
Maldonado, Uruguay.- La Intendencia Departamental de Maldonado, el Gobierno Departamental, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), suscribieron hoy un Memorándum de Entendimiento de Asesoría Técnica para la realización de un proceso de Diálogo Social con vistas a la adopción de una Agenda de Fomento y Calidad de Empleo a nivel departamental.
Esta iniciativa promueve la existencia y la equidad de oportunidades para que los habitantes del territorio puedan acceder a trabajos decentes, es decir, aquellos que se realicen en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana.
Para que tales avances se concreten – señala la OIT – es necesaria la participación de todos los actores relevantes del territorio, y muy especialmente de aquellos más vinculados al mercado de trabajo -trabajadores, empleadores y Gobierno- a través de sus organizaciones- para que sean parte de procesos de diálogo social, y así lograr la consideración de los diversos intereses y puntos de vista, como su fundamental aporte a la concreción de los acuerdos que se busque alcanzar.
Existen múltiples antecedentes tanto a nivel nacional como internacional que demuestran los beneficios que la herramienta del diálogo social aporta a la mejora de las políticas públicas aplicadas, entre otros campos, al mercado de trabajo. A nivel nacional, los más recientes ejemplos son el Diálogo Nacional sobre Seguridad Social (2008-2009 y 2011-2012), el Diálogo Nacional por el Empleo (2011), el Diálogo sobre Empleo y Formación en el Sistema Penitenciario (2012), así como el Foro Nacional Tripartito sobre Empleo Juvenil (2012).
En el plano internacional, hay países que han logrado acordar Planes Nacionales de Trabajo Decente, así como procesos de diálogo social que se han llevado a cabo a nivel local o regional. En Brasil, por ejemplo, con Agendas Estaduales o Regionales de Trabajo Decente ya acordadas en los Estados de Bahía (2007) y Mato Grosso (2009), en el Gran ABC Paulista (2010) y en la ciudad de Curitiba (2011), y en proceso de elaboración en catorce estados más. En Argentina, la Agenda de Trabajo Decente de la Provincia de Santa Fe (2009). Y en Chile, la Agenda de Fomento y Calidad del Empleo de la Región del Maule (2012).
El proceso de diálogo establecido en el acuerdo contempla el trabajo en torno a cuatro ejes temáticos; el primero es la promoción de la inversión y el desarrollo como marco para la generación de Trabajo Decente. En este aspecto se plantea el perfeccionamiento de las estrategias de atracción y mantenimiento de inversiones, así como la concepción integral del desarrollo para la generación de empleo de calidad.
El segundo eje a trabajar es la calidad del empleo, lo que genera distintos retos entre los que destaca la erradicación de las relaciones laborales informales, además de mejorar las condiciones de trabajo en materia de seguridad y salud laboral, como también avanzar en cuanto a la igualdad de oportunidades y de trato en el empleo, optimizando las relaciones laborales por medio del fortalecimiento de las organizaciones representativas de empleadores y trabajadores, así como el respeto a los derechos fundamentales en el trabajo.
Un tercer eje alude a la mejora de la cobertura, pertinencia y calidad de la formación profesional y la capacitación, buscando expandir y diversificar la oferta formativa, además de adecuar los contenidos a los requerimientos que emanan de las actividades económicas más significativas del territorio.
El cuarto y último eje aborda las políticas para la creación de empleo y la mejora del funcionamiento del mercado de trabajo, donde además de la formación y capacitación, incluye las políticas activas de empleo y menciona la necesidad de avanzar en acuerdos para optimizar el funcionamiento de los dispositivos ya existentes.
Esta iniciativa promueve la existencia y la equidad de oportunidades para que los habitantes del territorio puedan acceder a trabajos decentes, es decir, aquellos que se realicen en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana.
Para que tales avances se concreten – señala la OIT – es necesaria la participación de todos los actores relevantes del territorio, y muy especialmente de aquellos más vinculados al mercado de trabajo -trabajadores, empleadores y Gobierno- a través de sus organizaciones- para que sean parte de procesos de diálogo social, y así lograr la consideración de los diversos intereses y puntos de vista, como su fundamental aporte a la concreción de los acuerdos que se busque alcanzar.
Existen múltiples antecedentes tanto a nivel nacional como internacional que demuestran los beneficios que la herramienta del diálogo social aporta a la mejora de las políticas públicas aplicadas, entre otros campos, al mercado de trabajo. A nivel nacional, los más recientes ejemplos son el Diálogo Nacional sobre Seguridad Social (2008-2009 y 2011-2012), el Diálogo Nacional por el Empleo (2011), el Diálogo sobre Empleo y Formación en el Sistema Penitenciario (2012), así como el Foro Nacional Tripartito sobre Empleo Juvenil (2012).
En el plano internacional, hay países que han logrado acordar Planes Nacionales de Trabajo Decente, así como procesos de diálogo social que se han llevado a cabo a nivel local o regional. En Brasil, por ejemplo, con Agendas Estaduales o Regionales de Trabajo Decente ya acordadas en los Estados de Bahía (2007) y Mato Grosso (2009), en el Gran ABC Paulista (2010) y en la ciudad de Curitiba (2011), y en proceso de elaboración en catorce estados más. En Argentina, la Agenda de Trabajo Decente de la Provincia de Santa Fe (2009). Y en Chile, la Agenda de Fomento y Calidad del Empleo de la Región del Maule (2012).
Ejes temáticos
El proceso de diálogo establecido en el acuerdo contempla el trabajo en torno a cuatro ejes temáticos; el primero es la promoción de la inversión y el desarrollo como marco para la generación de Trabajo Decente. En este aspecto se plantea el perfeccionamiento de las estrategias de atracción y mantenimiento de inversiones, así como la concepción integral del desarrollo para la generación de empleo de calidad.
El segundo eje a trabajar es la calidad del empleo, lo que genera distintos retos entre los que destaca la erradicación de las relaciones laborales informales, además de mejorar las condiciones de trabajo en materia de seguridad y salud laboral, como también avanzar en cuanto a la igualdad de oportunidades y de trato en el empleo, optimizando las relaciones laborales por medio del fortalecimiento de las organizaciones representativas de empleadores y trabajadores, así como el respeto a los derechos fundamentales en el trabajo.
Un tercer eje alude a la mejora de la cobertura, pertinencia y calidad de la formación profesional y la capacitación, buscando expandir y diversificar la oferta formativa, además de adecuar los contenidos a los requerimientos que emanan de las actividades económicas más significativas del territorio.
El cuarto y último eje aborda las políticas para la creación de empleo y la mejora del funcionamiento del mercado de trabajo, donde además de la formación y capacitación, incluye las políticas activas de empleo y menciona la necesidad de avanzar en acuerdos para optimizar el funcionamiento de los dispositivos ya existentes.