Empleadores, trabajadores y responsables de formación técnica en Bolivia hacia una formación profesional pertinente y de calidad
CEPB y representantes de INFOCAL (institutos de formación técnica) discuten sobre cómo adaptar la oferta formativa a las demandas actuales del sector productivo y a los desafíos que traerá consigo el futuro del trabajo.
15 de octubre de 2018
Santa Cruz.- Representantes de INFOCAL (institutos de formación técnica) de Bolivia se reunieron para coordinar acciones que permitan ajustar los procesos de formación técnica de los jóvenes de todo el país a las necesidades del sector productivo. Este espacio de reflexión fue promovido por la Confederación de Empresarios Privados (CEPB), con el apoyo de la OIT y del Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (CINTERFOR).
“Repensar la formación profesional es, ahora, más importante que nunca porque la revolución 4.0 abre nuevos desafíos que debemos enfrentar para estar preparados para el futuro del trabajo”, alertó Marisol Rodríguez, coordinadora del Proyecto de Formación Técnica Profesional de la Oficina de Proyectos de la OIT en Bolivia. “Las transformaciones aceleradas en el mundo del trabajo nos obligan a abordar las brechas entre oferta educativa y demanda de perfiles laborales, y a anticipar los cambios. Esto debe hacerse a través del diálogo porque son temas que afectan tanto a quienes buscan un empleo como a las empresas interesadas en contratar personal competente”, insistió.
El evento contó con la participación de representantes departamentales de los nueve Institutos de Formación Técnica Departamentales de la Fundación Nacional para la Formación y Capacitación Laboral (INFOCAL), una institución privada, de bien público, sin fines de lucro, creada por la CEPB.
Durante dos días de diálogo, se abordaron temas relacionados a la formación técnica y se destacó el rol del diálogo social para la generación de propuestas y lineamientos de política pública en esta materia. En su último estudio sobre El futuro de la formación profesional en América Latina y el Caribe: diagnóstico y lineamientos para su fortalecimiento, la OIT y el CINTEFOR alertaron ya sobre la correlación clara que existe entre el tamaño de las empresas, los niveles educativos y la calidad del empleo. En la región, la proporción de trabajadores con educación terciaria crece con el tamaño de la empresa. En la microempresa es 15%, en la empresa pequeña es 28%, en la mediana 37% y en la grande 50%, dice el estudio. El nivel educativo también está altamente correlacionado con la informalidad, ya que entre más alto el nivel educativo más baja la incidencia del empleo informal. “Es decir, la educación y la capacitación contribuyen muy significativamente a reducir la informalidad”, concluye el estudio.
Además, Gonzalo Graña, de CINTERFOR, insistió sobre los desafíos que traerá consigo el futuro del trabajo y la importancia de la adecuación de la oferta de formación a los cambios e innovaciones tecnológicas que darán lugar a una nueva demanda de personal calificado y con nuevas competencias. “En los próximos años, la digitalización, la robotización y la tecnología en general convertirán en obsoletas algunas de las habilidades profesionales tradicionales, pero también veremos cómo van surgiendo nuevos requerimientos de habilidades y competencias a los que las entidades de formación profesional y el Estado deberán responder apropiadamente”, recordó Graña.
Como resultado del encuentro, se acordó realizar un análisis de los sectores más dinámicos de la economía y sus demanda de formación, así como un diagnóstico interno de fortalezas y oportunidades de INFOCAL, con el fin de generar currículos de estudio que sean adecuados para aprobación del Ministerio de Educación.
Esta iniciativa se realizó en el marco de la implementación del proyecto de Fortalecimiento del Sistema de Formación Técnica Profesional promovido por la OIT, que tiene como objetivo generar una Estrategia Nacional de Formación Técnica pertinente, de calidad, con equidad en el acceso y que responda eficazmente a las políticas de empleo y desarrollo productivo de Bolivia, en complejos priorizados por el Plan Nacional de Desarrollo.
Los sindicatos y su aporte a la Estrategia Nacional de Formación Técnica
Miembros del Comité Ejecutivo Nacional de la Central Obrera Boliviana (COB) también tuvieron la oportunidad de reunirse con Raúl Claure, director de INFOCAL, para explorar los desafíos referidos a los ciclos de formación y a su importancia en relación al desarrollo laboral de los trabajadores.
“Los representantes sindicales deben tener un rol activo en el diseño de políticas y estrategias de formación”, sostuvo Marisol Rodríguez de OIT. “Es importante que sigan fortaleciendo su capacidad de incidencia en procesos de diálogo social de este tipo, porque ellos tienen el conocimiento empírico sobre cómo la formación profesional y la capacitación continua contribuyen efectivamente con la productividad de los trabajadores y de las empresas”, recalcó.
“Repensar la formación profesional es, ahora, más importante que nunca porque la revolución 4.0 abre nuevos desafíos que debemos enfrentar para estar preparados para el futuro del trabajo”, alertó Marisol Rodríguez, coordinadora del Proyecto de Formación Técnica Profesional de la Oficina de Proyectos de la OIT en Bolivia. “Las transformaciones aceleradas en el mundo del trabajo nos obligan a abordar las brechas entre oferta educativa y demanda de perfiles laborales, y a anticipar los cambios. Esto debe hacerse a través del diálogo porque son temas que afectan tanto a quienes buscan un empleo como a las empresas interesadas en contratar personal competente”, insistió.
El evento contó con la participación de representantes departamentales de los nueve Institutos de Formación Técnica Departamentales de la Fundación Nacional para la Formación y Capacitación Laboral (INFOCAL), una institución privada, de bien público, sin fines de lucro, creada por la CEPB.
Durante dos días de diálogo, se abordaron temas relacionados a la formación técnica y se destacó el rol del diálogo social para la generación de propuestas y lineamientos de política pública en esta materia. En su último estudio sobre El futuro de la formación profesional en América Latina y el Caribe: diagnóstico y lineamientos para su fortalecimiento, la OIT y el CINTEFOR alertaron ya sobre la correlación clara que existe entre el tamaño de las empresas, los niveles educativos y la calidad del empleo. En la región, la proporción de trabajadores con educación terciaria crece con el tamaño de la empresa. En la microempresa es 15%, en la empresa pequeña es 28%, en la mediana 37% y en la grande 50%, dice el estudio. El nivel educativo también está altamente correlacionado con la informalidad, ya que entre más alto el nivel educativo más baja la incidencia del empleo informal. “Es decir, la educación y la capacitación contribuyen muy significativamente a reducir la informalidad”, concluye el estudio.
Además, Gonzalo Graña, de CINTERFOR, insistió sobre los desafíos que traerá consigo el futuro del trabajo y la importancia de la adecuación de la oferta de formación a los cambios e innovaciones tecnológicas que darán lugar a una nueva demanda de personal calificado y con nuevas competencias. “En los próximos años, la digitalización, la robotización y la tecnología en general convertirán en obsoletas algunas de las habilidades profesionales tradicionales, pero también veremos cómo van surgiendo nuevos requerimientos de habilidades y competencias a los que las entidades de formación profesional y el Estado deberán responder apropiadamente”, recordó Graña.
Como resultado del encuentro, se acordó realizar un análisis de los sectores más dinámicos de la economía y sus demanda de formación, así como un diagnóstico interno de fortalezas y oportunidades de INFOCAL, con el fin de generar currículos de estudio que sean adecuados para aprobación del Ministerio de Educación.
Esta iniciativa se realizó en el marco de la implementación del proyecto de Fortalecimiento del Sistema de Formación Técnica Profesional promovido por la OIT, que tiene como objetivo generar una Estrategia Nacional de Formación Técnica pertinente, de calidad, con equidad en el acceso y que responda eficazmente a las políticas de empleo y desarrollo productivo de Bolivia, en complejos priorizados por el Plan Nacional de Desarrollo.
Los sindicatos y su aporte a la Estrategia Nacional de Formación Técnica
Miembros del Comité Ejecutivo Nacional de la Central Obrera Boliviana (COB) también tuvieron la oportunidad de reunirse con Raúl Claure, director de INFOCAL, para explorar los desafíos referidos a los ciclos de formación y a su importancia en relación al desarrollo laboral de los trabajadores.
“Los representantes sindicales deben tener un rol activo en el diseño de políticas y estrategias de formación”, sostuvo Marisol Rodríguez de OIT. “Es importante que sigan fortaleciendo su capacidad de incidencia en procesos de diálogo social de este tipo, porque ellos tienen el conocimiento empírico sobre cómo la formación profesional y la capacitación continua contribuyen efectivamente con la productividad de los trabajadores y de las empresas”, recalcó.