El Salvador: se lanza plan piloto del Modelo de Responsabilidad Familiar Corporativa
Se anunció el lanzamiento del plan piloto para impulsar el modelo de "Empresa Familiarmente Responsable" (EFR) en el país, por parte de dos empresas.
14 de febrero de 2013
SAN SALVADOR - El 7 de febrero, la Fundación Empresarias por la Responsabilidad Social (EMPREPAS) anunció el lanzamiento del plan piloto para impulsar el modelo de "Empresa Familiarmente Responsable" (EFR) en el país, por parte de dos empresas.
Con esto, El Salvador se convierte en pionero a nivel regional para la adaptación del modelo EFR, que busca establecer un adecuado balance para los trabajadores, entre su familia y el desempeño laboral. "Esta es una experiencia pionera piloto en toda la región y estamos expectantes de cómo va a funcionar", acotó María José Chamorro, representante de la OIT.
"Queremos sensibilizar a los empresarios para conocer y adaptar una nueva orientación dentro de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que pone a la familia en el centro de la escena", dijo la coordinadora del Comité Nacional de Balance, Familia y Trabajo del Sector Privado, Lissete de Interiano.
Los representantes de las empresas seleccionadas estimaron que el análisis de los resultados, que les entregarán en abril, será un insumo importante para mejorar sus políticas de "cultura organizacional" y atención a sus empleados.
El Modelo EFR
En la aplicación del modelo se efectuarán encuestas a trabajadores para conocer las políticas que les permiten armonizar las demandas familiares con las responsabilidades laborales, lo cual está establecido en el convenio 156 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por el país.
El primer plan piloto de la región centroamericana y del Caribe se llevará a cabo gracias al esfuerzo conjunto del Comité Nacional de Balance Familia y Trabajo, en alianza con la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), siendo la Fundación EMPREPAS la ejecutora.
El Convenio núm. 156
Este convenio fue creado en 1981 y aplica para los "trabajadores con responsabilidades familiares", quienes deben de gozar de las mismas oportunidades para acceder a un empleo que aquellos sin este tipo de obligaciones. Asimismo, las labores que desempeñen estas personas deberán estar exentas de "conflicto entre sus responsabilidades familiares y profesionales", establece el texto.
Con esto, El Salvador se convierte en pionero a nivel regional para la adaptación del modelo EFR, que busca establecer un adecuado balance para los trabajadores, entre su familia y el desempeño laboral. "Esta es una experiencia pionera piloto en toda la región y estamos expectantes de cómo va a funcionar", acotó María José Chamorro, representante de la OIT.
"Queremos sensibilizar a los empresarios para conocer y adaptar una nueva orientación dentro de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que pone a la familia en el centro de la escena", dijo la coordinadora del Comité Nacional de Balance, Familia y Trabajo del Sector Privado, Lissete de Interiano.
Los representantes de las empresas seleccionadas estimaron que el análisis de los resultados, que les entregarán en abril, será un insumo importante para mejorar sus políticas de "cultura organizacional" y atención a sus empleados.
El Modelo EFR
En la aplicación del modelo se efectuarán encuestas a trabajadores para conocer las políticas que les permiten armonizar las demandas familiares con las responsabilidades laborales, lo cual está establecido en el convenio 156 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por el país.
El primer plan piloto de la región centroamericana y del Caribe se llevará a cabo gracias al esfuerzo conjunto del Comité Nacional de Balance Familia y Trabajo, en alianza con la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), siendo la Fundación EMPREPAS la ejecutora.
El Convenio núm. 156
Este convenio fue creado en 1981 y aplica para los "trabajadores con responsabilidades familiares", quienes deben de gozar de las mismas oportunidades para acceder a un empleo que aquellos sin este tipo de obligaciones. Asimismo, las labores que desempeñen estas personas deberán estar exentas de "conflicto entre sus responsabilidades familiares y profesionales", establece el texto.