Ecuador ratificó el Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso laboral
Gobierno, trabajadores y empleadores deberán redoblar esfuerzos para garantizar espacios de trabajo libres de violencia, reforzando las medidas de prevención, protección, control de la aplicación y reparación, así como de orientación, formación y sensibilización.
19 de mayo de 2021
Quito - Ecuador depositó la ratificación del Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, en una ceremonia virtual con la participación del director general de la OIT, Guy Ryder, el ministro de Trabajo, Andrés Isch, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Arturo Cabrera.
Con la ratificación del instrumento, Ecuador asume el compromiso de promover e implementar acciones en el sector público y privado, tendientes a alcanzar un ambiente de trabajo en donde impere el respeto, en el que se garanticen los derechos de los trabajadores y un entorno libre de violencia y acoso.
Durante la ceremonia, el director de la OIT felicitó a Ecuador por la ratificación del Convenio 190, «lo cual demuestra su compromiso con los derechos humanos y, en particular, con la protección de los derechos de los trabajadores».
El viceministro Cabrera, por su parte, expresó que el instrumento constituye la primera Norma Internacional del Trabajo que permite abordar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, «proporciona un marco de acción conjunta de los Estados y brinda la oportunidad exclusiva de forjar un futuro del trabajo fundamentado en la dignidad y el respeto hacia el ser humano».
En el mismo sentido, el Ministro de Trabajo manifestó que el país realiza esfuerzos para erradicar la violencia contra la mujer en el ámbito laboral, tomando en cuenta que este problema atraviesa todos los segmentos de la sociedad. «Tenemos que trabajar para lograr un futuro libre de violencia para las mujeres», señaló.
La violencia de género sigue siendo una de las transgresiones más frecuentes en contra de los derechos humanos en el mundo del trabajo. Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo, alrededor de 800 millones de mujeres son víctimas de violencia directa, en su lugar de trabajo.
Junto a la Recomendación núm. 206, este Convenio proporciona un marco común para la acción y constituye una oportunidad única para forjar un futuro del trabajo basado en la dignidad y el respeto.
El Convenio se aplica al sector público y al sector privado, a la economía formal y a la informal, así como a las zonas urbanas y rurales. Ofrece protección para todos en el mundo del trabajo, independientemente de su situación contractual.
El Convenio requiere además que los Estados miembros que lo ratifiquen adopten, en consulta con las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores, un enfoque inclusivo, integrado y que tenga en cuenta las consideraciones de género para prevenir y eliminar la violencia y el acoso a través de medidas de prevención, de protección, de control de la aplicación y de reparación, así como a través de la orientación, formación y sensibilización.