Director de la OIT pide aumentar los esfuerzos para combatir el Trabajo Infantil

El Director General de la OIT, Guy Ryder, instó a los delegados de la III Conferencia Mundial sobre el Trabajo Infantil a redoblar sus esfuerzos para que la comunidad global pueda alcanzar el objetivo que se había fijado de erradicar las peores formas de trabajo infantil para 2016.

9 de octubre de 2013

Brasilia. Noticias de la OIT.- Las últimas estimaciones mundiales de la OIT sobre el trabajo infantil, dadas a conocer antes de la Conferencia, muestran que desde 2010 el número de niños trabajadores ha disminuido en una tercera parte, a 168 millones.

Si bien la caída de los números es una buena noticia, el jefe de la OIT advirtió que ese todavía es un número muy grande, e hizo notar que está sólo 27 millones por debajo de la totalidad de la población de Brasil.

"Estos niños constituyen 168 millones de razones para nuestra presencia hoy aquí", dijo Ryder.

La conferencia hará un balance de los progresos realizados desde la segunda conferencia mundial que tuvo lugar en La Haya en el 2010.

El Director General de la OIT advirtió que el ritmo actual de progreso no es lo suficientemente rápido. "Seamos claros. No vamos a cumplir el objetivo de 2016 y eso es un fracaso de la política colectiva. Tenemos que hacerlo mejor".

Ryder abrió la conferencia junto con la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien mencionó que "debemos darle a todos los niños un futuro sin violencia, miedo y explotación."

Ella también añadió que "la erradicación del trabajo infantil requiere el compromiso de todas las naciones y sólo será posible con políticas claramente coordinadas e integradas, así como acciones de todos los sectores representados en la conferencia: gobiernos, empleadores, trabajadores y la sociedad civil."

Ryder hizo hincapié en que el trabajo infantil no es sólo un problema de las economías pobres o en desarrollo, sino que afecta a todos los países. Instó a los participantes a dirigir sus esfuerzos hacia políticas y acciones que han tenido éxito.

"Estamos viendo que las preocupaciones respecto al trabajo infantil forman parte de las políticas públicas en diversos campos. También se le está dando más importancia a la transición escuela-trabajo y que a la vez, sea acorde a las habilidades individuales. Existe un consenso global respecto a la necesidad de asegurar pisos de protección social para todas las personas", dijo Ryder.

"Vemos que existe una mejor comprensión respecto a la necesidad de un trabajo decente para adultos y jóvenes (con edad para trabajar) para así asegurar un ingreso familiar consistente que no dependa del trabajo infantil".

Según las últimas estimaciones mundiales, el trabajo infantil predomina en la agricultura, tanto formal como informal, y en otros sectores de la economía informal.

El jefe de la OIT destacó el papel de las empresas y los sindicatos que le han hecho frente a los desafíos de la economía informal: el sindicalismo está creciendo entre los trabajadores de la economía informal y las empresas han estado discutiendo con los sindicatos cómo limpiar sus cadenas de valor, proteger y respetar los derechos humanos en el trabajo.

Pero Ryder también advirtió que existe el peligro de que la "larga marcha" contra el trabajo infantil parezca estar entrando en su fase final, y que la comunidad internacional desplace su atención de la lucha contra el trabajo infantil.

"Sería trágico y no debe ocurrir. El llamado desde Brasilia debe ser para un renovado esfuerzo colectivo".

En la III Conferencia en Brasil participan más de 1.300 delegados provenientes de 152 países.