Derechos de los pueblos indígenas: desafíos pendientes en la implementación del Convenio 169

Mensaje del Director de la Oficina de la OIT para los Países Andinos por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas

10 de agosto de 2018

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se ha ocupado de las cuestiones de los pueblos indígenas y tribales durante los últimos noventa años. Es responsable del Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales, 1989 (núm. 169), que es el único tratado internacional vinculante abierto a ratificaciones que trata específicamente del tema.

El Convenio refleja el consenso logrado por los mandantes tripartitos de la OIT en relación con los derechos de los pueblos indígenas y tribales dentro de los Estados-nación en los que viven y las responsabilidades de los gobiernos de proteger estos derechos. El Convenio se fundamenta en el respeto a las culturas, recursos naturales, ası́́ como el derecho a decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo. El objetivo del Convenio es superar las prácticas discriminatorias que afectan a estos pueblos y hacer posible que participen en la adopción de decisiones que afectan a sus vidas. Por lo tanto, los principios fundamentales de consulta y participación constituyen la piedra angular del Convenio.

Al conmemorarse el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, estos temas siguen estando vigentes en la vida de nuestros países y son en esencia un marco de derechos y garantías para los pueblos indígenas y un mandato que presenta grandes desafíos para los países que han ratificado el Convenio. El Convenio núm. 169 de la OIT ha proporcionado de manera complementaria un marco normativo preciso para las políticas y acciones de un desarrollo basado en los derechos humanos.

Desde su ratificación, en muchos de los países se han realizado reformas constitucionales, desarrollado legislación específica y se han creado instituciones encargadas de atender las cuestiones indígenas. Los gobiernos, trabajadores, empleadores y pueblos indígenas han generado esfuerzos para hacerse de una mayor capacidad en su interacción.

Sin embargo, y pese a los esfuerzos desplegados, subsisten brechas en la implementación del instrumento y en general las condiciones de vida de los pueblos indígenas siguen estando marcadas por la discriminación, la exclusión y la pobreza. En una fecha tan especial como hoy, es importante destacar el papel que los hombres y mujeres indígenas cumplen como actores de cambio para un desarrollo sostenible, inclusivo e incluyente. Ellos y ellas son pieza fundamental para asegurar el cumplimiento de la Agenda 2030, reivindicando su lema principal: “que nadie se quede atrás”; una llamada a los países para luchar contra la pobreza y la desigualdad mediante el empoderamiento de los grupos en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

Finalmente, desde la Oficina de la OIT creemos firmemente en el poder diálogo social. Por ello seguiremos impulsando condiciones de trabajo decente y digno, un mayor conocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, la institucionalización del diálogo y el empoderamiento de las mujeres indígenas, y fortaleciendo las alianzas de colaboración entre los actores sociales a fin de asegurar mejores condiciones de vida para los pueblos indígenas.