Crisis económica y las Medidas de Austeridad:Entrevista con Luc Cortebeeck
Al término de la 312.ª reunión del Consejo de Administración de la OIT, el presidente del Grupo de los Trabajadores explica la posición adoptada por ellos frente a las medidas de austeridad previstas en varios países, medidas que debilitarán la situación de los trabajadores, ya afectados por la crisis. El Sr. Cortebeeck plantea también la cuestión de las normas internacionales del trabajo de la OIT, que se consideran una respuesta frente a la crisis…
25 de noviembre de 2011
ACTRAV INFO: La 312.ª reunión del Consejo de Administración de la OIT se celebró en noviembre en un contexto de crisis económica. Varios países, particularmente de Europa, contemplan la posibilidad de fortalecer las medidas de austeridad para enfrentar la crisis de la deuda. ¿Cuál es la postura del Grupo de los Trabajadores sobre esta cuestión?
Luc Cortebeeck: Nuestra postura es que no se pueden resolver estos problemas aplicando medidas de austeridad. No cabe duda de que se deben sanear algunos presupuestos, ahora bien siempre hay que encontrar un equilibrio con respecta a la seguridad social como los salarios, por un lado, y, por el otro, la fiscalidad que debe ser asumida por los más ricos. Es decir, los más ricos, que disponen de más recursos, deben pagar más. Luego, cabe observar que las medidas de austeridad no van a crear más empleos; y si hay menos empleos, habrá menos salarios, lo que llevará a un deterioro de la situación económica en muchos países. Por lo tanto, en los saneamientos que deben hacerse, es indispensable hallar ese equilibrio para así crear empleos, un futuro para los jóvenes. Me parece que se trata de elementos importantes.
Frente al aumento del desempleo y a la precariedad que afectan a un número cada vez mayor de trabajadores en el mundo, ¿qué soluciones preconiza usted a nivel del Grupo de los Trabajadores para salir de esta crisis?
Luc Cortebeeck: Los jóvenes son los primeros afectados. Conjuntamente con la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV), en octubre participamos en un coloquio sobre el trabajo precario. Y la constatación es que la precariedad es un problema mundial, que existe no sólo en los países en desarrollo, sino también en las naciones industrializadas. La precariedad se plantea en todos los sectores de la población, sobre todo entre los jóvenes. Por esta razón, me es grato comprobar que en el G-20 se haya reconocido el problema de la precariedad y que, en la OIT, la Conferencia Internacional del Trabajo, que se celebrará en 2012, haya inscrito entre los temas de debate el empleo de los jóvenes, a fin de hallar soluciones para ellos y ofrecerles un futuro mejor.
¿Constituyen las normas internacionales del trabajo elaboradas por la OIT una alternativa creíble para los Estados frente al riesgo de que se produzcan disturbios sociales principalmente en los países pobres?
Luc Cortebeeck : Sí, pienso que las normas internacionales del trabajo elaboradas por nuestros predecesores responden a momentos precisos de la historia, a situaciones difíciles en el plano económico y social. Nos damos cuenta de que la mayoría de los convenios y las recomendaciones siguen siendo pertinentes para atender a las necesidades de los trabajadores. Y en ese sentido, considero que las normas son el instrumento de los trabajadores en todo el mundo.
A nivel del Grupo de los Trabajadores, ¿precisamente tienen un mensaje para alentar a los Estados a que ratifiquen y apliquen las normas internacionales del trabajo?
Luc Cortebeeck : En un período de crisis que afecta a todo el mundo, es necesario respetar las normas. Lo dice no solamente la Oficina Internacional del Trabajo, sino también el G-20. Pero antes de respetar esas normas, es indispensable reconocerlas mediante la ratificación para luego llevarlas a la práctica en los países. Por consiguiente, pienso que las normas internacionales del trabajo constituyen una respuesta frente a la crisis. Es necesario que tanto la OIT como las organizaciones sindicales se impliquen más en la aplicación de las normas, pues el trabajo debe hacerse no solamente en Ginebra, sino también en cada país. Con los empleadores y los gobiernos, debemos lograr este importante objetivo.
Para concluir, en su opinión, ¿qué papel debe desempeñar la OIT en la escena internacional con estas crisis económicas y financieras que se han desatado sucesivamente desde 2008?
Luc Cortebeeck : La OIT no es la única, están las demás instituciones de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, etc. Todas esas organizaciones, incluso las instituciones económicas, deben aprender que el aspecto financiero y económico no es lo único que cuenta y que lo que cuenta sobre todo son los hombres y las mujeres. Por lo tanto, no hay que venir con medidas de austeridad que deteriorarán la situación de las personas, pues esas medidas no van a ayudar. Pienso que a nivel de la OIT, tenemos que trabajar dentro de un sistema multilateral, en cooperación con las demás organizaciones, cuyos objetivos son sin duda diferentes, pero es imprescindible que se tomen en cuenta las normas de la OIT.