Con perfiles productivos liderados por víctimas del conflicto, el Ministerio del Trabajo y la OIT aportan a la paz en Colombia

El programa ‘Emprendiendo Sueños’ busca fortalecer las capacidades y conocimientos de las víctimas del conflicto armado en Colombia, así como sus perfiles productivos para que en el mediano y largo plazo alcancen su estabilidad económica, social y emocional.

19 de octubre de 2022

Bogotá — El Ministerio del Trabajo y la Organización Internacional del Trabajo- OIT, mediante perfiles productivos busca incentivar la generación de ingresos y el autoempleo de más de 1.700 hogares campesinos y familias pertenecientes a grupos étnicos de las zonas rurales más apartadas de Colombia, asociados a 24 sujetos de reparación colectiva.


“Los perfiles productivos son definidos por el Ministerio del Trabajo como “un conjunto de características y vocaciones productivas de un territorio; de las capacidades, potencialidades y limitaciones de las principales actividades económicas que allí se realizan”.


¿Qué tipo de perfiles son apoyados?

Tales esfuerzos se llevan a cabo en 20 municipios de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Chocó, Cauca, Caldas, Córdoba, Cesar, La Guajira, Magdalena y Norte de Santander, con líneas productivas que van desde la ferretería, producción cafetera, producción de animales de corral y de tilapia roja, hasta la construcción de huertas comunitarias.

Las personas que han sido afectadas en todos los campos por el conflicto armado del país continúan con la firme convicción de salir adelante a pesar de las adversidades, son ejemplo de fortaleza y resistencia para todo el país. A continuación, 6 de 24 perfiles productivos apalancados por la formación y el emprendimiento que ofrece el programa ‘Emprendiendo Sueños’.

En San José de Uré, departamento de Córdoba, 70 familias del sujeto de reparación colectiva que lleva el mismo nombre del municipio, han logrado la construcción y transformación de un centro de acopio para productos agropecuarios, como maracuyá, ñame, yuca, arroz, maíz, entre otros, para que la comunidad vuelva a retomar las prácticas agrícolas afectadas por el conflicto.

Por otro lado, la producción de carne de cerdo se ha convertido en una actividad económica importante para 200 familias pertenecientes al sujeto de reparación colectiva ‘Corregimiento de Guacochito’ ubicado en la zona rural de Valledupar, Cesar; de ahí que trabajen en el fortalecimiento de una granja porcícola moderna, que permite mejorar los ingresos de los productores. En esta misma región, opera el ‘Consejo Comunitario José Prudencio Padilla’ con 50 familias dedicadas a la producción y transformación del arroz; talleres de buenas prácticas agrícolas, capacitación sobre suelos y planificación técnica de su perfil productivo de ‘Emprendiendo Sueños’, hacen posible que logren ser sostenibles en el largo plazo.

Los sujetos de reparación colectiva ‘Nuevo Espinal’, ‘Bejuco Prieto’ y ‘Comunidad del municipio de La Esperanza’, representan importantes eslabones de la cadena productiva en los departamentos de La Guajira, Magdalena y Norte de Santander. Las actividades económicas que desarrollan están relacionadas en orden de mención, con el fortalecimiento de la producción y comercialización de artesanías, el establecimiento de módulos de producción porcícola y la implementación de viveros.

En estos y en todos los sujetos de reparación colectiva a lo largo y ancho del territorio nacional, buscamos que el flagelo que hizo que miles de campesinos abandonaran sus tierras, hoy sean insumo para trabajar por sus sueños personales y colectivos.