Trabajadores migrantes

Cinzia Del Rio: “Es urgente contar con una política de migración en la Unión Europea”

Las muertes acaecidas recientemente de cientos de migrantes que deseaban llegar a Europa subrayan la necesidad de dotarse de una política integral sobre migración. Según Cinzia Del Rio, Directora del Departamento Internacional de la Unión Italiana del Trabajo (UIL, por su sigla en italiano), los sindicatos italianos se enfrentan a muchos desafíos respecto de los trabajadores migrantes. En la presente entrevista, expone sus opiniones acerca de la migración en Europa y, en especial, en Italia. La Sra. Del Rio espera un apoyo sólido de la OIT para la instauración de un marco jurídico sólido en Europa encaminado a proteger a los trabajadores migrantes.

1 de abril de 2014

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ACTRAV INFO: Tras la tragedia de Lampedusa del año pasado, ¿qué opinión le merece la cuestión de la migración en Europa y, en particular, en su país?


Considerando que Europa no dispone de una política migratoria, entendemos cuán seria resulta esta cuestión, ya que la inmigración se percibe como un problema que deben resolver los países de acogida y no como una oportunidad para que actúe la Unión Europea (UE). En la UE la migración se aborda principalmente desde el punto de vista de la seguridad –cómo combatir y detener la inmigración ilegal–, y no como un concepto amplio que incluye la migración laboral y las oportunidades de empleo. En realidad, las políticas europeas son bastante limitadas. También debemos tener presente la expansión de movimientos antieuropeos, que se valen de las graves consecuencias sociales y sobre el empleo de la crisis para poner en marcha políticas contra los trabajadores migrantes y los ciudadanos de terceros países, provocando una nueva oleada de racismo y xenofobia en muchos países europeos. Los fracasos de Italia a la hora de regir la migración son constantes.

Por un lado, la suspensión del Decreto sobre corrientes de entrada (en 2012 y 2013) no ha resuelto el problema de la entrada ilegal de migrantes y, al mismo tiempo, se transmite una señal negativa que bloquea la migración legal; por otro lado, la falta de políticas activas de empleo hace que los inmigrantes regulares corran el riesgo de perder su trabajo y terminar en el sector informal. Sigue existiendo una gran cantidad de trabajo no declarado, caracterizado por la explotación severa y/o el trabajo forzoso. En Italia, a diferencia de otros países, el ritmo lento del proceso de integración (los permisos de residencia, la ciudadanía) hace que la situación de migrante se prolongue mucho en el tiempo. Prosiguen las llegadas masivas, aunque son en su mayoría de solicitantes de asilo. La incapacidad de los autoridades de aparcar la lógica basada en la emergencia resulta ineficaz y costosa. Hay constancia de graves vulneraciones de derechos humanos en los centros de identificación (CIE, por su sigla en italiano).

ACTRAV INFO: ¿Cuáles son los principales desafíos que encaran los sindicatos en Italia a la hora de proteger a los trabajadores migrantes?

En primer lugar, es importante resaltar que los trabajadores migrantes legales que llegan a Italia están protegidos por los convenios colectivos y gozan de los mismos derechos que los trabajadores italianos. Representan una cifra cada vez mayor de los afiliados sindicales en Italia, pero siguen padeciendo explotación y abusos. Tanto los trabajadores regulares como los irregulares reciben asistencia de los sindicatos. A escala nacional, es necesario abordar varios prioridades, en particular tres reformas clave.

Primera, la revisión de la legislación sobre migración, para que la entrada regular de migrantes y la adecuación entre la oferta y la demanda de trabajo sean más fluidas y flexibles, lo que implica disponer de datos fiables y agencias de empleo eficaces a escala local, que encaucen la demanda hacia las oportunidades de trabajo regular. Ello también ayudaría a luchar contra la entrada de migrantes ilegales y la informalidad.

Segunda, la reforma de la Ley 91 de 1992 (sobre ciudadanía): el “contrato social de ciudadanía” debe cambiarse de manera urgente, porque la sociedad también ha cambiado. Esto debe aplicarse tanto a niños como a adultos. A día de hoy, los niños nacidos en Italia deben esperar a cumplir los 18 para solicitar la ciudadanía; los adultos deben residir en Italia durante 10 años y esperar entre 5 y 7 años más por la burocracia. Actualmente, la cifra de solicitudes pendientes acumuladas en el Ministerio del Interior asciende a 300.000.

En tercer lugar, necesitamos una ley consolidada sobre asilo. Además, se necesita urgentemente una política migratoria uniforme de la UE.
Tanto el Gobierno como el Parlamento pueden llevar a cabo reformas. El Gobierno y los sindicatos pueden ponerse de acuerdo para aplicar políticas activas de reempleo de los inmigrantes, en especial los refugiados, que actualmente están desamparados y no se benefician de políticas de integración. Debe resolverse el bloqueo del Decreto sobre corrientes de entrada y debe implantarse una política para impulsar la diversidad y alentar la llegada de migrantes cualificados. Hay que tomar medidas urgentes respecto de las formas indirectas de discriminación (relativas al marco jurídico) y de las formas directas de discriminación (el racismo) contra los migrantes, pero también acerca de la delicada cuestión de los romaníes y los sintis. Debemos dejar de lado la idea de los CIE, que se han transformado en verdaderos centros de detención para personas que no han cometido delitos.

ACTRAV INFO: En su opinión, ¿cómo puede colaborar la OIT con los sindicatos para aplicar sus instrumentos, en particular los Convenios 97 y 143 y las Recomendaciones 86 y 151?


La UIL apoya el plan de acción debatido en esta reunión (marzo de 2014) del Consejo de Administración de la OIT y acordado en la Reunión técnica tripartita sobre la migración laboral, celebrada en noviembre del año pasado. La OIT puede prestar su asistencia para ayudar a los Estados miembros de la UE a:

  • instaurar un marco jurídico regional a partir de los Convenios 97 y 143 y sus Recomendaciones complementarias, para gestionar la migración laboral con arreglo a las normas de la OIT;
  • utilizar los análisis y datos sobre los trabajadores migrantes ilegales en la UE a los fines de crear un sistema común de información sobre demanda y oferta laboral; y
  • asistir a los países, por medio de acuerdos bilaterales, en lo relativo a los derechos de protección social, o fijarse el objetivo ambicioso de elaborar un acuerdo europeo sobre la transmisibilidad de determinados derechos, la seguridad social y los conocimientos y colaborar en la creación de políticas de integración para los migrantes y sus familiares.
Éstos son algunos ejemplos de ámbitos de acción en los que sería positivo contar con un enfoque tripartito. La OIT se encuentra en una situación idónea o puede incluso que sea la única organización capaz de formular propuestas en este sentido. Confiamos en que el plan concreto de acción que se ha aprobado constituya una importante herramienta que utilizarán los gobiernos e interlocutores sociales.

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