Centrales y sindicatos de Colombia plantean desafíos para el trabajo decente en el sector rural
Garantías de protección para la acción sindical, más protección social, adecuados sistemas de inspección laboral y un diálogo social reforzado son los principales desafíos identificados por los sindicatos rurales en Colombia, con apoyo de la OIT
23 de julio de 2018
Bogotá.- Dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), y representantes de cinco organizaciones sindicales del sector rural se reunieron para discutir sobre el trabajo decente, su relación con el desarrollo rural sostenible y el Acuerdo de Paz, y las políticas públicas necesarias para su promoción.
“La economía rural engloba a cerca del 80% de los trabajadores pobres del mundo y se caracteriza por graves déficits de trabajo decente”, explicó Efraín Quicaña, especialista de la Oficina Regional de la OIT. “En estos contextos, los sindicatos son agentes fundamentales para garantizar una aplicación más eficaz de políticas destinadas a asegurar el desarrollo sostenible y el respeto por los derechos de los trabajadores”, dijo.
El especialista conversó con los sindicalistas sobre el concepto de trabajo decente en la economía rural y los dirigentes sindicales destacaron la importancia de integrar, en este concepto, las garantías de seguridad y protección para la acción sindical. Estas garantías, aseguraron, son requisitos indispensables en entornos rurales afectados por el conflicto armado, en los que la libertad sindical suele estar más amenazada.
“Hemos discutido hoy los elementos para la medición del trabajo decente en la economía rural, y hemos trabajado una matriz que permite identificar, por un lado, los déficits de trabajo decente en el sector, así como, las propuestas de política para abordarlos”, contó Quicaña. Efectivamente, los representantes de las organizaciones de trabajadores identificaron una serie de desafíos y dificultades relacionadas con la promoción del trabajo decente en sus entornos laborales: bajos niveles de acceso a la protección social, problemas para adelantar una inspección del trabajo adecuada por parte del Estado, déficit en materia de cumplimiento de derechos del trabajo y en el diálogo social.
En cuanto a las políticas públicas de promoción del trabajo rural decente, los dirigentes destacaron la necesidad de mejorar la coordinación horizontal (intersectorial) y vertical (nacional-local) de las iniciativas de desarrollo rural impulsadas desde el Estado, garantizando la eficacia de los espacios de consulta y participación existentes, especialmente aquellos de carácter tripartito como la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Salariales y Laborales y sus subcomisiones temáticas y departamentales. De igual manera, señalaron que los Objetivos de Desarrollo Sostenible constituyen una base fundamental para la promoción del trabajo decente y el desarrollo rural, por lo cual la sociedad civil debe tener un rol activo en su consecución y en el seguimiento a su cumplimiento por parte del Estado.
Finalmente, en el conversatorio, organizado por la OIT en el marco del proyecto Fortalecimiento de las organizaciones sindicales rurales en el posconflicto, los representantes sindicales manifestaron la importancia de fortalecer la movilización social a partir de la acción coordinada y unificada del Movimiento Sindical para lograr el cumplimiento del Acuerdo de Paz y los compromisos adquiridos por el Estado en materia laboral.
Políticas públicas rurales con enfoque de trabajo decente en el mundo
En la reunión, Mariangels Fortuny y Elisenda Estruch, representantes del Departamento de Políticas Sectoriales de la OIT, presentaron casos exitosos del apoyo brindado por la OIT para el desarrollo de políticas públicas rurales con enfoque de trabajo decente.
“De la experiencia en Pakistán, cabe resaltar la importancia de un buen diagnóstico, que sea temáticamente exhaustivo, se base en fuentes tanto cuantitativas como cualitativas e involucre a los actores clave en el proceso”, dijeron las especialistas. “El proceso de formulación de la Estrategia Integrada de Desarrollo Rural en Zambia también es un buen ejemplo de cómo hacer operativa la promoción del trabajo decente en la economía rural con un enfoque integrado, multisectorial y basado en el diálogo y la coherencia de políticas”, concluyeron.
Más información
• Cartera de notas de orientación de políticas sobre la promoción del trabajo decente en la economía rural: una guía para los responsables de la formulación de políticas, los interlocutores sociales y los profesionales del desarrollo sobre las maneras de abordar con eficacia las cuestiones relacionadas con el empleo y el trabajo en el contexto rural.
• Herramientas de OIT para promover el trabajo decente en la economía rural
• Convenios y recomendaciones internacionales del trabajo para la promoción del trabajo decente en la economía rural
• Realidad y perspectivas del empleo rural en América Latina y el Caribe
“La economía rural engloba a cerca del 80% de los trabajadores pobres del mundo y se caracteriza por graves déficits de trabajo decente”, explicó Efraín Quicaña, especialista de la Oficina Regional de la OIT. “En estos contextos, los sindicatos son agentes fundamentales para garantizar una aplicación más eficaz de políticas destinadas a asegurar el desarrollo sostenible y el respeto por los derechos de los trabajadores”, dijo.
El especialista conversó con los sindicalistas sobre el concepto de trabajo decente en la economía rural y los dirigentes sindicales destacaron la importancia de integrar, en este concepto, las garantías de seguridad y protección para la acción sindical. Estas garantías, aseguraron, son requisitos indispensables en entornos rurales afectados por el conflicto armado, en los que la libertad sindical suele estar más amenazada.
“Hemos discutido hoy los elementos para la medición del trabajo decente en la economía rural, y hemos trabajado una matriz que permite identificar, por un lado, los déficits de trabajo decente en el sector, así como, las propuestas de política para abordarlos”, contó Quicaña. Efectivamente, los representantes de las organizaciones de trabajadores identificaron una serie de desafíos y dificultades relacionadas con la promoción del trabajo decente en sus entornos laborales: bajos niveles de acceso a la protección social, problemas para adelantar una inspección del trabajo adecuada por parte del Estado, déficit en materia de cumplimiento de derechos del trabajo y en el diálogo social.
En cuanto a las políticas públicas de promoción del trabajo rural decente, los dirigentes destacaron la necesidad de mejorar la coordinación horizontal (intersectorial) y vertical (nacional-local) de las iniciativas de desarrollo rural impulsadas desde el Estado, garantizando la eficacia de los espacios de consulta y participación existentes, especialmente aquellos de carácter tripartito como la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Salariales y Laborales y sus subcomisiones temáticas y departamentales. De igual manera, señalaron que los Objetivos de Desarrollo Sostenible constituyen una base fundamental para la promoción del trabajo decente y el desarrollo rural, por lo cual la sociedad civil debe tener un rol activo en su consecución y en el seguimiento a su cumplimiento por parte del Estado.
Finalmente, en el conversatorio, organizado por la OIT en el marco del proyecto Fortalecimiento de las organizaciones sindicales rurales en el posconflicto, los representantes sindicales manifestaron la importancia de fortalecer la movilización social a partir de la acción coordinada y unificada del Movimiento Sindical para lograr el cumplimiento del Acuerdo de Paz y los compromisos adquiridos por el Estado en materia laboral.
Políticas públicas rurales con enfoque de trabajo decente en el mundo
En la reunión, Mariangels Fortuny y Elisenda Estruch, representantes del Departamento de Políticas Sectoriales de la OIT, presentaron casos exitosos del apoyo brindado por la OIT para el desarrollo de políticas públicas rurales con enfoque de trabajo decente.
“De la experiencia en Pakistán, cabe resaltar la importancia de un buen diagnóstico, que sea temáticamente exhaustivo, se base en fuentes tanto cuantitativas como cualitativas e involucre a los actores clave en el proceso”, dijeron las especialistas. “El proceso de formulación de la Estrategia Integrada de Desarrollo Rural en Zambia también es un buen ejemplo de cómo hacer operativa la promoción del trabajo decente en la economía rural con un enfoque integrado, multisectorial y basado en el diálogo y la coherencia de políticas”, concluyeron.
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