Autoridades del Maule llaman a no contratar menores de edad en labores agrícolas
En la comuna de San Clemente, la Dirección Regional del Maule del Servicio Nacional de Menores (Sename), llevó a cabo el lanzamiento de la campaña contra la contratación de menores de edad en época escolar, por parte de empresas agrícolas, considerada como una de las peores formas de trabajo infantil.
21 de marzo de 2012
La iniciativa, nació del trabajo de la mesa intersectorial sobre Peores Formas de Trabajo Infantil, coordinada por el Sename e integrada por los ministerios de Educación, de Salud y de Trabajo, el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), la Dirección del Trabajo, Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Funcionarios de todas estas instituciones, tanto del nivel central como de la región, acompañados de la directora regional del Sename, Pilar Sazo; el director regional del Trabajo, Joaquín Torres, y el alcalde de San Clemente, Óscar Gálvez, presentaron esta campaña en la empresa Sociedad Agrícola San Clemente. En la oportunidad, entregaron un tríptico que contiene orientaciones para identificar a niños y adolescentes involucrados en trabajos agrícolas peligrosos y cómo denunciar si corresponde.
La directora regional del Sename destacó la importancia de poner en el tapete estos temas, para sensibilizar a la ciudadanía en general y a los empresarios. “Nosotros hacemos hoy un llamado a la sociedad a denunciar estos hechos y también a las empresas, sobre todo a las del rubro agrícola, a no contratar menores de edad en época escolar, porque aunque exista autorización de los padres, las labores en el campo no debiesen extenderse más allá del inicio del año escolar, por un lado; y por otro, porque está comprobado que, de acuerdo a las condiciones en que se realice, el trabajo agrícola puede constituir una de las peores formas de trabajo infantil”.
De manera paralela a esta actividad, la Dirección Regional del Trabajo realizó una fiscalización sorpresa a una empresa aledaña al sector, donde no encontró indicios de la presencia de menores de edad trabajando. Asimismo, en la escuela rural “Deidamia Paredes Bello” se realizó una charla a alumnos de 6º y 7º básico sobre la normativa legal del trabajo infantil.
El director regional del Trabajo, Joaquín Torres, indicó que el año pasado se realizaron 336 fiscalizaciones y que en 34 de ellas se encontró a adolescentes de entre 15 a 18 años trabajando. “En 2012 se han efectuado 92 fiscalizaciones y se ha encontrando a seis adolescentes en faenas agrícolas”, informó la autoridad regional.
Las faenas agrícolas pueden estar incluidas entre las peores formas de trabajo infantil, en la categoría de “trabajos peligrosos”, es decir, aquellos que por su naturaleza o por las condiciones en que se realizan son nocivos para los niños(as) y adolescentes, ya que podrían sufrir accidentes, daños físicos, intoxicaciones (por la exposición a tóxicos), trastornos musculoesqueléticos (por posturas inadecuadas o por levantamiento de cargas), volcamientos, atropellos, mordeduras de animales, picaduras de insectos, infecciones agudas, además de daño psicológico por las exigencias que deben enfrentar.
Funcionarios de todas estas instituciones, tanto del nivel central como de la región, acompañados de la directora regional del Sename, Pilar Sazo; el director regional del Trabajo, Joaquín Torres, y el alcalde de San Clemente, Óscar Gálvez, presentaron esta campaña en la empresa Sociedad Agrícola San Clemente. En la oportunidad, entregaron un tríptico que contiene orientaciones para identificar a niños y adolescentes involucrados en trabajos agrícolas peligrosos y cómo denunciar si corresponde.
La directora regional del Sename destacó la importancia de poner en el tapete estos temas, para sensibilizar a la ciudadanía en general y a los empresarios. “Nosotros hacemos hoy un llamado a la sociedad a denunciar estos hechos y también a las empresas, sobre todo a las del rubro agrícola, a no contratar menores de edad en época escolar, porque aunque exista autorización de los padres, las labores en el campo no debiesen extenderse más allá del inicio del año escolar, por un lado; y por otro, porque está comprobado que, de acuerdo a las condiciones en que se realice, el trabajo agrícola puede constituir una de las peores formas de trabajo infantil”.
De manera paralela a esta actividad, la Dirección Regional del Trabajo realizó una fiscalización sorpresa a una empresa aledaña al sector, donde no encontró indicios de la presencia de menores de edad trabajando. Asimismo, en la escuela rural “Deidamia Paredes Bello” se realizó una charla a alumnos de 6º y 7º básico sobre la normativa legal del trabajo infantil.
El director regional del Trabajo, Joaquín Torres, indicó que el año pasado se realizaron 336 fiscalizaciones y que en 34 de ellas se encontró a adolescentes de entre 15 a 18 años trabajando. “En 2012 se han efectuado 92 fiscalizaciones y se ha encontrando a seis adolescentes en faenas agrícolas”, informó la autoridad regional.
Las faenas agrícolas pueden estar incluidas entre las peores formas de trabajo infantil, en la categoría de “trabajos peligrosos”, es decir, aquellos que por su naturaleza o por las condiciones en que se realizan son nocivos para los niños(as) y adolescentes, ya que podrían sufrir accidentes, daños físicos, intoxicaciones (por la exposición a tóxicos), trastornos musculoesqueléticos (por posturas inadecuadas o por levantamiento de cargas), volcamientos, atropellos, mordeduras de animales, picaduras de insectos, infecciones agudas, además de daño psicológico por las exigencias que deben enfrentar.