12 de junio: Día Mundial contra el Trabajo Infantil

De acuerdo a la Primera Encuesta Nacional de Actividades de Niños y Adolescentes, en Chile hay más de 200 mil personas entre 5 y 17 años que trabajan. De éstos 107 mil, el 3% trabaja en condiciones inaceptables, de riesgo o peligrosas.

12 de junio de 2012

Una gran disparidad entre la ratificación de los convenios sobre trabajo infantil y las acciones que los gobiernos emprenden para enfrentar el problema, denuncia la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe realizado en ocasión del décimo aniversario del Día mundial contra el trabajo infantil.

“No hay lugar para la complacencia cuando 215 millones de niños siguen trabajando para sobrevivir y más de la mitad de ellos están expuestos a las peores formas de trabajo infantil, incluyendo la esclavitud y la participación en conflictos armados. No podemos permitir que la erradicación del trabajo infantil retroceda en las prioridades de la agenda de desarrollo, todos los países deberían esforzarse para alcanzar este objetivo, individualmente y colectivamente”, declaró el Director General de la OIT, Juan Somavia.

Las nuevas estimaciones publicadas el 1 de junio muestran que unos 5 millones de niños están atrapados en trabajo forzoso, esto incluye condiciones como explotación comercial con fines sexuales y servidumbre por deudas, y se piensa que esta cifra sea subestimada.

Los Convenios sobre trabajo infantil de la OIT 138 en relación a la edad mínima de admisión al empleo y 182 sobre las peores formas de trabajo infantil se encuentran entre los Convenios de la OIT que han recibido un mayor número de ratificaciones. De los 185 Estados miembros de la OIT, 88 por ciento ha ratificado el primero y 95,1 por ciento el segundo. El objetivo es alcanzar la ratificación universal para 2015.

Sin embargo, de acuerdo con un nuevo informe titulado “Combatir el trabajo infantil: del compromiso a la acción”, los progresos en la reducción del trabajo infantil con frecuencia han sido eclipsados por la incapacidad de traducir los compromisos en la práctica”.

La mayor disparidad entre compromiso y acción se encuentra en la economía informal, donde tiene lugar la gran parte de las violaciones de los derechos fundamentales del trabajo, señala el informe. Los niños en las zonas rurales y agrícolas, así como los hijos de los trabajadores migrantes y de las poblaciones indígenas, son los más vulnerables a ser víctimas de trabajo infantil.

La OIT indica también que son relativamente pocos los casos de trabajo infantil que llegan a los tribunales nacionales. Las sanciones por violaciones son con frecuencia demasiado débiles para ser suficientemente disuasivas contra la explotación de los niños. Esto significa que es necesario fortalecer los órganos judiciales y las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley a nivel nacional, junto a los programas de protección de las víctimas.

Si bien es necesario hacer mucho más, el documento de la OIT reconoce los importantes progresos alcanzados en un número de países a fin de mejorar la ley y la práctica, como las numerosas nuevas prohibiciones legislativas dirigidas a identificar y prevenir el trabajo peligroso para los niños y niñas; el incremento en la cooperación internacional y asistencia mutua entre los Estados miembros, sobre todo en lo que se refiere a la trata, entre otros.

“Deberíamos además basarnos en las políticas y programas nacionales vigentes y aprender de ellos para garantizar una acción eficaz contra el trabajo infantil en todas las regiones del mundo”, dijo el Director General de la OIT. Juan Somavia, y agregó: “Trabajo decente para los padres, y educación para los niños son elementos indispensables de las estrategias dirigidas a la eliminación del trabajo infantil”.

Trabajo Infantil: Una realidad en Chile


De acuerdo a la Primera Encuesta Nacional de Actividades de Niños y Adolescentes (OIT-Mintrab-INE, 2003), hay más de 200 mil personas entre 5 y 17 años que trabajan. De éstos 107 mil, el 3% trabaja en condiciones inaceptables, de riesgo o peligrosas.

En junio de 2007, en Chile se promulgó la ley N°20.189 que modificó el Código del Trabajo en lo referente a la admisión al empleo de personas menores de edad y reafirmó el cumplimiento de la obligatoriedad escolar. Esta normativa permitió la incorporación de un “Listado de Trabajos Peligrosos”, que reconoce 27 actividades que no pueden ser realizadas por personas menores de 18 años. Algunas de ellas son los trabajos en: faenas forestales, alturas superiores a 2 metros, intemperie (sin debida protección), temperaturas extremas, manipulación de sustancias peligrosas y ausencia de higiene y seguridad laboral, entre otras.