La pandemia ha demostrado la necesidad vital de que todos desempeñemos nuestro papel para proteger a las personas en situación de vulnerabilidad. Algunos de los más afectados son los trabajadores migrantes.
Podemos hacerlo comprometiéndonos para tratar a los trabajadores migrantes de forma equitativa, y mejorar nuestras estrategias para garantizar un trabajo decente y los derechos para todos los trabajadores, independientemente de su estatus.
Aprovechemos este momento para impulsar un cambio transformador, reconstruir la confianza y cumplir con nuestras responsabilidades hacia quienes más necesitan de nuestra solidaridad.