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Tiempo de cuidado y trabajo decente: el aporte del diálogo social a la participación laboral de las mujeres
En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el estudio “Impulsar la igualdad de género a través del Diálogo Social: experiencias innovadoras en cuidados y licencias en América Latina” invita a reflexionar sobre el potencial de la negociación colectiva para ampliar el tiempo de cuidado remunerado y fortalecer la participación de las mujeres en el mercado laboral.
18 de marzo de 2026
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Larraitz LexartzaOficial Técnica de Instituciones del Mercado de Trabajo Inclusivo. OIT Argentina
Cada año más el mes marzo nos invita a pensar en los derechos de las mujeres, en particular, en relación con el trabajo. En el marco de la conmemoración del 8 de marzo – una fecha señalada en los calendarios – los medios de comunicación y las redes sociales llenan este mes de artículos, reflexiones e imágenes que de alguna manera aportan elementos para hacer balance de lo avanzado hasta el momento y de los desafíos pendientes.
Son muchos los ángulos desde los que podríamos abordar una reflexión en este marco desde la OIT: las normas internacionales más relevantes, el análisis de las brechas persisten, el recuento de los avances, etc. De todo este gran acervo de herramientas y aprendizajes, este 2026 queremos focalizar nuestro aporte a las reflexiones en torno a Día Internacional de las Mujeres en el diálogo social y en su potencial como herramienta para avanzar hacia el trabajo decente para las mujeres. Para ello, a nivel regional la OIT presenta hoy el estudio "Impulsar la igualdad de género a través del diálogo social: Experiencias innovadoras en cuidados y licencias en América Latina", que busca destacar buenas prácticas en la consolidación y extensión de la protección de las políticas de cuidado mediante la negociación colectiva.
En primer lugar, ¿por qué las políticas de cuidado? Porque son esenciales para hacer posible la inserción y permanencia laboral de las mujeres, y para garantizar el trabajo decente. Un modelo social de organización de los cuidados que deposita esta responsabilidad casi exclusivamente en los hogares —y, dentro de ellos, especialmente en las mujeres— limita o incluso impide en la práctica su participación en el mercado laboral. Las cifras dan cuenta de esta situación. En 2024, la tasa de participación laboral femenina en América Latina fue de 52,1 por ciento (OIT 2025). Esto significa que casi la mitad de las mujeres en edad de trabajar, no trabajan de forma remunerada y no están buscando trabajo, muchas de ellas debido a las responsabilidades de cuidado. Ante esta situación es necesario apostar por políticas de políticas de cuidado que apunten a la redistribución del trabajo de cuidados. De otra forma, las posibilidades reales de inserción laboral para las mujeres serán limitadas.
La negociación colectiva es una herramienta poderosa para ampliar los derechos y las políticas vinculadas a los cuidados. El estudio mencionado profundiza en el análisis de las medidas concretas adoptadas mediante la negociación colectiva en 8 países de la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Uruguay. Así, da cuenta de que en la práctica los convenios colectivos como han contribuido a expandir el piso de derechos reconocido en cada país, generando innovaciones que tienen impactos concretos en el mundo del trabajo y en la vida laboral y familiar de las personas trabajadoras, y en particular de las mujeres. Concretamente, los avances incluyen medidas la ampliación de licencias de maternidad y paternidad, la dotación de permisos de corta duración para el cuidado, tiempos adicionales de apoyo a la lactancia u otras medidas asociadas al reconocimiento de situaciones familiares específicas.
Un ejemplo del potencial de la negociación colectiva es el caso de las políticas de tiempo, que refieren principalmente a medidas que habilitan tiempo para cuidar, en la mayoría de los casos de forma remunerada, como es el caso de las licencias de maternidad. En esta materia, es importante recordar que el Convenio núm. 183 de la OIT fija un estándar mínimo: periodos de licencia de al menos 14 semanas, con una prestación económica equivalente a al menos dos terceras partes de los ingresos previos. La recomendación núm. 201, por su parte, sugiere un periodo de al menos 18 semanas con una prestación equivalente al cien por ciento de los ingresos previos.
La información recabada en el estudio muestra que la negociación colectiva ha permitido con frecuencia ampliar la cobertura de licencia de maternidad, principalmente, aumentando extensión temporal. Así, muy numerosos convenios colectivos incluyen cláusulas que habilitan licencias más largas a las previstas en la legislación nacional. Por ejemplo, en Argentina –siendo las licencias de maternidad de 13 semanas– los convenios colectivos llegan a ampliar ese periodo hasta por 4 semanas. También destacan en el país las disposiciones que buscan extender las licencias en situaciones en las que la demanda de cuidados aumenta, por ejemplo, ante el nacimiento de una hija o un hijo con discapacidad o enfermedades crónicas graves, partos prematuros, o nacimientos múltiples (OIT, 2026).
Otro caso importante es el de las licencias de paternidad. Dirigidas a los padres, también son parte esencial de las políticas de cuidado. Habilitan el derecho a cuidar de los padres, al tiempo que contribuyen a la redistribución del trabajo de cuidados entre hombres y mujeres. En América Latina 18 países cuentan con licencias de paternidad remuneradas. En la mayoría, sin embargo, se trata de licencias cortas de menos de 10 días (CEPAL-OIT 2025). Este es el caso de Argentina, donde la licencia de paternidad es de 2 días. El estudio muestra también en este caso que la negociación colectiva ha sido útil para ampliar estos cortos periodos. Concretamente, en el caso de Argentina las disposiciones identificadas en los convenios colectivos dan cuenta de ampliaciones de 2 a 10 días adicionales. (OIT 2026).
Estos ejemplos concretos nos permiten dimensionar el potencial de la negociación colectiva como un instrumento clave para avanzar hacia mejores políticas de cuidado y, en consecuencia, hacia mejores condiciones de trabajo para las mujeres. A partir del análisis comparado y la identificación de buenas prácticas de diferentes países, los hallazgos del estudio dan cuenta de que fortalecer este tipo esfuerzos es clave para garantizar mercados de trabajo inclusivos y libres de discriminación, con distribución de las tareas de cuidado y mayor participación de las mujeres
Referencias
CEPAL-OIT. 2025. Tiempos para cuidar en América Latina y el Caribe Hacia la corresponsabilidad social y de género.
OIT. 2025. Panorama laboral 2024. América Latina y el Caribe.
OIT. 2026. Impulsar la igualdad de género a través del Diálogo Social. Experiencias innovadoras en cuidados y licencias en América Latina.
Contenido relevante
Informe
Impulsar la igualdad de género a través del diálogo social: Experiencias innovadoras en cuidados y licencias en América Latina
Noticia
Diálogo social impulsa la igualdad de género, la ampliación de derechos y la corresponsabilidad en los cuidados en América Latina