Entrevista

Medir el trabajo voluntario para hacerlo visible: avances y desafíos para América Latina y el Caribe

En esta entrevista, Vladimir Ganta, Estadístico Senior de la OIT, destaca que la mayor parte del trabajo voluntario permanece oculta si no se formulan las preguntas adecuadas. Sus reflexiones destacan los avances recientes de la OIT y los desafíos para fortalecer las estadísticas de voluntariado en América Latina y el Caribe.

19 de noviembre de 2025

SANTIAGO (OIT Noticias).- En el marco del taller internacional sobre medición del trabajo voluntario, realizado en el mes de octubre en Santiago, conversamos con Vladimir Ganta, Estadístico Senior del Departamento de Estadísticas de la OIT (Ginebra), sobre los avances metodológicos liderados por la OIT, los desafíos para los países de América Latina y el Caribe y la importancia del intercambio técnico entre oficinas nacionales de estadística.

¿Cuáles son los principales avances metodológicos promovidos por la OIT para medir el trabajo voluntario en línea con los estándares internacionales?

Para medir el trabajo voluntario tal como fue definido por la 19ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (19ª CIET, 2013), el Departamento de Estadística de la OIT recomienda aplicar el enfoque presentado en la Guía de medición del trabajo voluntario. Esta guía entrega la metodología y un módulo de encuesta para producir mediciones completas de trabajo voluntario —sea realizado a través de instituciones, en la comunidad o de forma individual— con preguntas diseñadas para ser claras, sencillas y comparables.
Un foco clave fue diseñar un lenguaje que permita identificar actividades que muchas personas no reconocen como “voluntariado” porque forman parte de su rutina diaria o se consideran simplemente “hacer lo correcto”: ayudar a vecinos, amistades, miembros de la comunidad o al medio ambiente. Según los datos disponibles, este tipo de acciones representa la mayor parte del trabajo voluntario real, pero puede quedar invisibilizado si no se pregunta correctamente.
También se desarrollaron preguntas para excluir actividades que, bajo la definición internacional, no deben considerarse trabajo voluntario, aun cuando muchas veces se trate como tal: por ejemplo, el voluntariado corporativo o el trabajo comunitario obligatorio que forma parte de programas educativos.
La experiencia de implementación en distintos países, culturas e idiomas muestra que la metodología funciona y es adaptable, siempre que exista un proceso adecuado de adaptación nacional. La guía entrega orientaciones sobre cómo hacerlo, y la OIT está lista para apoyar a los países que quieran avanzar en esta implementación.

© OIT
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Valdimir Ganta, de OIT, exponiendo en taller regional realizado en Santiago de Chile. Octubre 2025.


¿Qué desafíos enfrentan los países de la región al implementar estos módulos de medición en sus encuestas de fuerza de trabajo?

Medir el trabajo voluntario en América Latina y el Caribe es tan desafiante como en cualquier otra región. El principal desafío es que la producción de estadísticas sobre voluntariado no es una de las prioridades nacionales centrales. Las oficinas nacionales de estadística no pueden destinar recursos a esta forma de medición, lo que es entendible: los gobiernos no cuentan con suficientes recursos para apoyar toda la producción estadística oficial, al mismo tiempo que los problemas económicos y sociales se multiplican rápidamente. Por lo tanto, las necesidades de datos se priorizan, y los recursos se destinan a monitorear fenómenos que tienen un impacto negativo potencial en la población —que los gobiernos buscan evitar.

La Agenda 2030 reconoce que el voluntariado es esencial para lograr un desarrollo inclusivo y justo. Los países que han entendido esto tienen gran experiencia en producir y utilizar estadísticas de voluntariado.


El voluntariado es un fenómeno positivo, y no necesita una regulación intensa para existir. Probablemente esa es la razón por la cual existe menos interés de política pública. Sin embargo, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce que el voluntariado es esencial para lograr un desarrollo inclusivo y justo. Los países que han entendido esto tienen gran experiencia en producir y utilizar estadísticas de voluntariado.
También existen otros desafíos técnicos. Las encuestas de fuerza de trabajo a las que deberían anexarse módulos de medición del voluntariado ya tienen cuestionarios extensos y complejos. Y muchas de ellas están pasando por procesos de actualización para aplicar los estándares internacionales más recientes.
La OIT y el PNUV (UNV) sabemos que la medición del trabajo voluntario no es una prioridad para muchos países, y que depende de la capacidad de las encuestas de fuerza de trabajo para incluir módulos adicionales. Por eso, durante el taller en Santiago, también tuvimos sesiones dedicadas a otros temas estadísticos de alta prioridad para la región.

Desde su perspectiva, ¿cómo pueden los intercambios técnicos entre países —como los realizados durante el reciente taller realizado en Santiago— mejorar la calidad y comparabilidad de las estadísticas laborales?

El intercambio de conocimiento, experiencias y nuevas ideas de desarrollo —tal como lo vivimos durante este taller— no solo ayuda al proceso: lo guía y le da propósito. Además, esta interacción es probablemente el mejor modo de asegurar que ningún país quede atrás en la producción de estadísticas laborales.
Diría que las y los colegas de América Latina y el Caribe han construido una gran comunidad de profesionales, casi como una familia.
Para mí, como estadístico de la OIT trabajando en desarrollo de estándares y herramientas de medición, este tipo de eventos entrega la mejor retroalimentación que puedo recibir. Estoy muy agradecido por haber tenido la oportunidad de participar en el taller y quiero agradecer a todas las personas que contribuyeron de una u otra forma.