A 25 años de la adopción del Convenio núm. 182 sobre las peores formas de trabajo infantil

Estas niñas y niños que trabajan llegan a clase y se duermen, muchas veces van sin comer. Algunos al tener un ingreso, aunque sea pequeño, prefieren abandonar la escuela porque piensan que ya no la necesitan.

11 de junio de 2024

Pedro Américo Furtado de Oliveira, Director de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para México y Cuba.

El proyecto AccioNNAr que implementamos desde la oficina de la OIT en México para prevenir y combatir el trabajo infantil, el trabajo forzoso y la trata de personas trabaja principalmente en Chiapas, Quintana Roo y Yucatán.

Recientemente en Yucatán, tuvimos la oportunidad de hablar con tutoras itinerantes del programa para la atención al rezago educativo en educación básica de la Secretaría de Educación Pública del estado.

Ellas detectan en sus grupos a las y los alumnos que están en situación de trabajo infantil en diversas comunidades. El común denominador es que trabajan más quienes tienen entre 10 y 14 años. La gran mayoría son varones y los trabajos más habituales son en la construcción y en talleres mecánicos, lugares que representan un serio peligro. Las niñas por lo general trabajan más en casa en donde están a cargo de sus hermanos más pequeños o vendiendo artículos en la calle. Recordemos que en la informalidad es donde más fácilmente se puede encontrar el trabajo infantil, a diferencia de lugares en donde las personas trabajadoras están organizadas.

Estas niñas y niños que trabajan llegan a clase y se duermen, muchas veces van sin comer. Algunos al tener un ingreso, aunque sea pequeño, prefieren abandonar la escuela porque piensan que ya no la necesitan. Aunque claro, hay otros que a pesar del cansancio y del hambre siguen estudiando para poder recuperar el tiempo perdido y aprenden a leer a los 12 o 13 años convirtiéndose, en muchos casos, en las primeras personas alfabetizadas en sus familias.

Recuerdo un caso específico de un niño de 13 años que tiene dos trabajos: en la tarde es ayudante de mecánico y en la noche vende hot dogs con su mamá porque tiene que dar dinero para pagar su comida y su ropa. Por supuesto por las mañanas en la escuela no tiene la energía ni el rendimiento necesario para aprender.

“Son niños tristes que se encuentran desmotivados y en la escuela ya no quieren jugar con sus compañeros, no quieren salir del salón” explica una de las tutoras.

En México, hay 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes en situación de trabajo infantil de acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2022.

Hoy que es el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, es un buen momento para pensar en estas niñas y niños y sensibilizar a la comunidad para accionar contra este problema que afecta su vida y su desarrollo.

El tema de este año es el 25 aniversario de la adopción del Convenio número 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil. Se trata de un convenio jurídicamente vinculante que obliga a los Estados Miembro a incorporar estándares internacionales a su legislación y políticas públicas para la prohibición y erradicación de las peores formas de trabajo infantil, incluidas la esclavitud, el trabajo forzoso, la trata, la prohibición de su reclutamiento en conflictos armados, explotación sexual y actividades ilícitas como el tráfico de drogas, así como los trabajos peligrosos.

El Estado mexicano ratificó el citado convenio el 30 junio del año 2000, y desde entonces ha habido avances importantes en la prevención y eliminación del trabajo infantil y sus peores formas.

Por ejemplo, la obligación de erradicar el trabajo infantil se encuentra plasmada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y en la Ley Federal del Trabajo.

También en México existe la Comisión Intersecretarial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección del Trabajo Adolescente Permitido (CITI México) que fue creada en el año 2013 y cuyo objetivo es coordinar a las dependencias de la Administración Pública Federal en el diseño, ejecución y evaluación de políticas, programas y acciones en materia de prevención y erradicación del trabajo infantil. Su labor es cada vez más relevante y robusta.

Actualmente, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), establece que cada Parte adoptará y mantendrá en sus leyes y regulaciones la abolición efectiva del trabajo infantil.

Estas acciones, entre otras, han hecho que México sea pionero de la Alianza 8.7, una asociación mundial que adopta medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, la esclavitud moderna, la trata de personas y el trabajo infantil, de conformidad con Objetivo 8.7 de los ODS de la Agenda 2030; y que sea un miembro activo de la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil.

La Oficina de la OIT para México y Cuba ha brindado acompañamiento a las autoridades, organizaciones de empleadores y organizaciones de personas trabajadoras para prevenir y eliminar el trabajo Infantil. En 2002 se puso en marcha el proyecto “Apoyo a la Prevención y Eliminación de la Explotación Sexual Comercial de la Niñez (ESCNNA)” que se implementó en Guerrero, Jalisco y Baja California. En 2010 el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) implementó el proyecto “Alto al Trabajo Infantil en la Agricultura” en la Ciudad de México, Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa y Veracruz.

Hoy en día se implementa el proyecto AccioNNAr enfocado en el fortalecimiento de capacidades del gobierno para prevenir, atender y eliminar el trabajo infantil y que ha impulsado acciones para lograr la instalación de comisiones locales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección del Trabajo Adolescente Permitido en estados y municipios y ha logrado la inclusión de Cláusulas Tipo Contra el Trabajo Infantil en cinco contratos colectivos de trabajo. Esto no se había logrado antes en México.

Otro de los resultados que se destacan dentro del proyecto AccioNNAr es la realización de la ENTI 2022, una encuesta realizada por el INEGI en conjunto con la STPS y con apoyo metodológico de la OIT que ofrece información actualizada sobre la magnitud del trabajo infantil y las características socioeconómicas y laborales de las niñas y los niños que trabajan, así como de la población infantil que participa en las actividades domésticas no remuneradas. Estos datos actualizados permiten establecer acciones y políticas con metas claras y destinar recursos, porque sabemos bien que cuando las políticas son prioritarias, se demuestra en el presupuesto.

En términos generales hay un trabajo continuo y coordinado para eliminar y prevenir el trabajo infantil. No obstante, como hemos visto, aún hay mucho camino por recorrer. Y más allá de las acciones y las políticas necesitamos también un cambio cultural, necesitamos dejar de normalizar esta problemática y cuestionarnos qué está pasando con las niñas y los niños de nuestro país.

Este Día Mundial el llamado que hacemos desde OIT es: “Cumplamos con nuestros compromisos: ¡Pongamos fin al trabajo infantil!” y es una oportunidad para que los Estados que han ratificado este Convenio y todos los que participan en su implementación, reflexionemos sobre los logros alcanzados, pero también para que identifiquemos cuáles son las áreas de oportunidad para mejorar, y con ello, que las niñas, niños y adolescentes tengan una mayor oportunidad de vivir un mejor presente y un futuro con trabajo decente y justicia social.