Fotografía de tres participantes del programa dos hombres y una mujer sombreados con el color azul del proyecto

Protagonistas de Formándonos para la Paz Total del Mintrabajo y la OIT: Claritza Maturana

23 de octubre de 2024

© OIT

Claritza Maturana Maturana, es una mujer de 38 años nacida en el lluvioso Lloró, Chocó, municipio inmerso entre ríos, cascadas y la candente selva tropical de Pacífico colombiano. Ha vivido una vida marcada por procesos de constante superación. Sobreviviente de dos desplazamientos forzados, uno por la devastadora avalancha del río Andágueda en 1994 y otro por el conflicto armado en 2001, Claritza ha enfrentado pérdidas irreparables, incluyendo la lamentable desaparición de su hermano y la muerte de su padre durante la pandemia. Sin embargo, a pesar de estas tragedias, ella ha mantenido su firme convicción de construir un futuro mejor para ella, sus dos hijos adolescentes y una sobrina.

Madre soltera, Claritza reside actualmente en Quibdó, en una rústica casa de madera, tradicional en la región de sus ancestros, donde lucha día a día por sacar adelante a su familia. Después de haber suspendido sus estudios universitarios en varias ocasiones por dificultades de salud, finalmente se graduó como profesional en Biología y Química. No obstante, el desempleo la ha llevado a trabajar como manicurista a domicilio, buscando brindarle el sustento a su familia de la mejor manera posible. Tiempo atrás tuvo un salón de belleza, el que con tristeza debió cerrar por las extorsiones constantes y amenazantes de los grupos armados que operan en su región. Incluso en una ocasión debió sacar a su hija del pueblo por amenazas.

A pesar de estos retos, Claritza encontró en el programa "Formándonos para la Paz Total", una alianza entre el Ministerio de Trabajo y la OIT, un rayo de esperanza. Actualmente cursa el programa de Auxiliar Contable Financiero, y siente que ha encontrado una nueva pasión en el ámbito contable. Satisfecha con los profesores y los contenidos, Claritza se ha convertido en una líder dentro de su grupo de compañeras, motivando a otras a continuar con sus estudios, a pesar de las dificultades de conectividad que enfrentan a diario.

Fotografía de Claritza Maturana en su hogar

La conectividad es uno de los principales obstáculos en su formación. Muchas veces, están felices escuchando la clase y la señal se cae justo en el momento de mayor interés. La situación es que muchos participantes no pueden permitirse pagar recargas de Internet debido al alto desempleo en la zona. Además, la violencia hace que moverse entre barrios sea peligroso, lo que complica el acceso a las actividades presenciales, como fue el caso del evento insignia al cual pocos pudieron llegar a la Institución Educativa por el riesgo de una agresión.

Sin embargo, Claritza sigue adelante con la esperanza de que, tras finalizar su curso, el Ministerio de Trabajo y la OIT implementen una estrategia que facilite la inserción laboral de los participantes del programa. Es la única opción que se presenta ya que en el pueblo, quien no tiene una relación política, no tiene oportunidad de ser vinculado.