Trabajadores domésticos

Nuevos desafíos para los sindicatos

Las organizaciones de las trabajadoras y los trabajadores domésticos de todo el mundo crearon una nueva Federación Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Domésticos (IDWF) durante un congreso celebrado en Montevideo (Uruguay) del 26 al 28 de octubre de 2013, en el que también participó ACTRAV. En esa ocasión, los dirigentes sindicales explicaron sus puntos de vista sobre los desafíos que habrán de enfrentar los sindicatos en relación con la ratificación y aplicación del Convenio de la OIT sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos (núm. 189).

11 de noviembre de 2013

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Myrtle Witbooi, Presidenta de la Federación Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Domésticos (IDWF)

“La brecha existente entre lo que establece el Convenio núm. 189 y la realidad de los trabajadores domésticos es enorme en muchos lugares. Por ejemplo, en Asia, el 97% de las trabajadoras y los trabajadores domésticos no tiene ninguna protección legal durante los días de descanso y las vacaciones, y el 88% no recibe un salario mínimo. ¿Cómo aplicamos el Convenio núm. 189 a los trabajadores domésticos?

Todos los trabajadores, incluso los trabajadores domésticos, deben saber lo que es el Convenio núm. 189. Es indispensable que efectuemos un trabajo de educación y sensibilización en ese ámbito, para todo el mundo. Muchos sindicatos todavía tienen que consolidar su poder para apoyar la ratificación y aplicación del Convenio núm. 189. Para lograrlo, cada trabajador debe reconocer que el trabajo doméstico es un trabajo que tiene un valor y los trabajadores domésticos deben ser reconocidos al mismo nivel que cualquier otro trabajador. Los sindicatos deben asumir este desafío para cambiar la percepción general y el juicio de valores hacia el trabajo doméstico entre sus miembros, así como en sus respectivas comunidades. Solo entonces la lucha por la ratificación y aplicación del Convenio núm. 189 se convertirá en una lucha común con mayores probabilidades de éxito”.

Barbro Budin UITA– Igualdad (Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines)

“El caso de los trabajadores domésticos migrantes es el más flagrante en cuanto a la falta de derechos y protección. Aunque las necesidades de los trabajadores domésticos migrantes son cada vez mayores debido a la ausencia de servicios públicos pertinentes, estos trabajadores son los más invisibles y los gobiernos mantienen su trabajo en la ilegalidad en muchos países. Como organizaciones de trabajadoras y trabajadores domésticos, debemos ser los primeros en reconocer a los trabajadores domésticos migrantes e incluirlos en nuestras organizaciones y luchar con ellos para velar por que sus derechos consagrados en el Convenio núm. 189 se respeten en todas partes.

Uno de los mayores desafíos es la Unión Europea, que sigue siendo renuente a reconocer y aplicar los convenios de las Naciones Unidas sobre la protección y los derechos de los trabajadores migrantes. El ejemplo más progresista es, probablemente, Uruguay, donde una legislación basada en el consenso tripartito ha dotado a las autoridades de los medios necesarios para aplicar el Convenio núm. 189 a través de una inspección del trabajo proactiva en los lugares de trabajo de los trabajadores domésticos. Esto ha permitido identificar y registrar a muchos miles de trabajadores migrantes indocumentados y sensibilizar en general sobre sus derechos. Uruguay colabora estrechamente con los países vecinos para mejorar la protección de los trabajadores migrantes a través de acuerdos bilaterales y multilaterales”.

Elisabeth Tang, Secretaria General de IDWF

“Organizar a los trabajadores domésticos y forjar organizaciones fuertes con las que tengan un sentido de pertenencia sigue planteando problemas. Es difícil llegar a ellos debido a la naturaleza de su trabajo. Por la misma razón y debido a los bajos salarios, resulta difícil instaurar un sistema de recaudación de cotizaciones duradero entre sus miembros. En algunos países, incluso hay leyes que restringen su derecho de sindicación, por ejemplo en Oriente Medio y Asia.

Para los sindicatos, es urgente abordar el problema. Tenemos que asegurarnos de que los trabajadores domésticos se encuentran en el centro de cada campaña de ratificación del Convenio núm. 189 para que puedan expresar su opinión y encabezar la lucha. Por otra parte, tenemos que unirnos todos, incluidos los trabajadores domésticos, en el movimiento sindical más amplio para luchar por la ratificación y la aplicación de los Convenios núms. 87 y 98 de la OIT sobre libertad sindical y negociación colectiva. Como cualquier otro trabajador, los trabajadores domésticos necesitan estos derechos”.

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