103.a Conferencia Internacional del Trabajo
Luc Cortebeeck, Presidente del Grupo de los Trabajadores: "Debemos reforzar la OIT"
La 103.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo finalizó el 12 de junio de 2014. El Presidente del Grupo de los Trabajadores del Consejo de Administración, Luc Cortebeeck, opina en la presente entrevista sobre algunos de los temas abordados durante esta reunión. Se trata concretamente del trabajo forzoso, la transición de la economía informal a la economía formal, la migración y el empleo. Asimismo, el Sr. Cortebeeck explica la postura de los trabajadores acerca de las labores de la Comisión de Aplicación de Normas y hace un llamado en pro del fortalecimiento de la OIT por medio del diálogo social y el tripartismo.
23 de junio de 2014
| Luc Cortebeeck, Presidente del Grupo de los Trabajadores del Consejo de Administración |
En el Grupo de los Trabajadores hemos observado tres elementos muy positivos durante esta reunión de la CIT: el protocolo y la recomendación sobre el trabajo forzoso, las modificaciones al Convenio sobre el trabajo marítimo de 2006, la primera discusión sobre la transición de la economía informal a la economía formal y, por último, la discusión recurrente sobre el empleo. No obstante, lamentamos el desenlace menos favorable que se ha producido en la Comisión de Aplicación de Normas.
En primer lugar, hablemos del trabajo forzoso: según la OIT, hoy por hoy casi 21 millones de personas son víctimas del trabajo forzoso en el mundo. De ellas, 11,4 millones son mujeres y niñas; 19 millones de personas son explotadas por particulares o empresas privadas y más de 2 millones por Estados o grupos rebeldes. Actualmente más de 4,5 millones de personas padecen explotación sexual forzosa y se estima que los ingresos procedentes del comercio vinculado a dicha explotación alcanzan los 150 mil millones de dólares. La cuestión del trabajo forzoso también afecta a otros sectores, por ejemplo, el trabajo doméstico, la agricultura, la construcción, la producción manufacturera y el espectáculo, sin olvidar a los trabajadores migrantes y las poblaciones indígenas, que son más vulnerables. A lo largo de esta reunión se han aprobado dos instrumentos nuevos para modernizar el Convenio 29 sobre el trabajo forzoso, que data de 1930. Se trata de un protocolo y una recomendación sobre el trabajo forzoso. El protocolo se ocupa de todas las formas contemporáneas de esclavitud, de violación de los derechos y la dignidad de 21 millones de personas. El protocolo tiene por objeto la prevención y la protección e indemnización de las víctimas. Por consiguiente, los gobiernos deben asumir su responsabilidad y adoptar medidas preventivas contra las prácticas fraudulentas de algunos empleadores, de algunas agencias que existen en todo el mundo. Los interlocutores sociales y los gobiernos también tienen una gran responsabilidad a la hora de velar por la aplicación de este protocolo en los distintos países. El protocolo y la recomendación dan cuenta del éxito del sindicalismo y constituyen una victoria para la OIT y el tripartismo. Felicito a todos mis colegas que han colaborado en hacer de este protocolo un éxito.
Por otra parte, en la CIT de 2014 se han podido aprobar las enmiendas al Convenio sobre el trabajo marítimo de 2006, que abarca a muchos trabajadores y a la gente de mar. De este modo, la OIT contempla una legislación muy detallada para la protección de dichos trabajadores y de la gente de mar; estas enmiendas demuestran también que la OIT se moderniza y adapta a los nuevos problemas y a la nueva situación del trabajo en el mundo.
Otro elemento positivo de esta Conferencia ha sido la discusión sobre la transición de la economía informal a la economía formal, una discusión difícil pero que afecta a millones de personas en el mundo; en algunos países a más del 80% de los trabajadores. La OIT tiene una responsabilidad en cuanto a la instauración del empleo y el trabajo decente para todos y no puede olvidar a esta gran masa de trabajadores que no tiene ni derechos ni contratos. Hay también muchas personas que trabajan para supuestos empleadores pero que son objeto de explotación. En las conclusiones sobre esta cuestión se incluye una descripción del trabajo informal y una iniciativa en favor del trabajo decente para esta categoría de trabajadores de la economía informal. En la CIT de 2015 se abrirá nuevamente un debate sobre este tema a fin de elaborar una recomendación.
Además, se ha producido la discusión recurrente sobre el empleo, pues la OIT no puede olvidar que hay 200 millones de personas desempleadas en todo el mundo. La demanda de empleo sigue siendo preocupante, como lo es el desempleo de larga duración, el trabajo a tiempo parcial, los salarios bajos y el trabajo precario. La OIT ha seguido muy de cerca esta evolución y es necesario crear 600 millones de puestos de trabajo nuevos en los próximos diez años para responder a los problemas del empleo en el mundo. Los instrumentos como el Convenio 122 pretenden promover el empleo y los interlocutores sociales deben implicarse a través de un diálogo social constructivo entablado por los gobiernos. Se ha alcanzado un acuerdo acerca de las conclusiones de esta discusión, cosa que es positiva.
ACTRAV INFO: En la Comisión de Aplicación de Normas, 19 de los 25 casos tratados no han arrojado finalmente conclusiones consensuadas. ¿Cómo analiza usted los trabajos de esta Comisión?
Hemos observado que, desde 2012, nuestros colegas empleadores están atacando el sistema de supervisión y el derecho de huelga, que es de gran importancia para los trabajadores. Estos ataques afectan a todo el sistema de supervisión y control de la OIT, y los empleadores cada vez critican más los comentarios y las recomendaciones de los expertos. Ellos explican su actitud gracias al éxito de los expertos, pues en los últimos 15 años han surgido cada vez más tribunales del trabajo en muchos países que han seguido las interpretaciones de los expertos, y los empleadores no reconocen este éxito. Para ellos, los expertos no tienen derecho ni el mandato de realizar interpretaciones que resultan válidas en el mundo. De ahí que en 2012 los empleadores pusieran en entredicho el derecho de huelga y ahora la interpretación de los expertos respecto del Convenio 102 sobre la seguridad social, la política de empleo contemplada en el Convenio 122 e incluso el Convenio 182 sobre el trabajo infantil, que están discutiendo los empleadores. Ellos ya han anunciando que no van a aceptar los comentarios de los expertos acerca de otros convenios.
Para los trabajadores es importante que las conclusiones sean consensuadas. Si ya no logramos alcanzar más conclusiones consensuadas, se verá amenazado el mecanismo de supervisión de la OIT. Esto es así porque ningún gobierno dará seguimiento a las conclusiones de la Comisión de Aplicación de Normas si los empleadores y los trabajadores tienen opiniones discordantes en las conclusiones. De hecho, esta actitud empujará a los gobiernos a impugnar el mecanismo de supervisión de normas de la OIT. Y si el sistema de supervisión desaparece, ¡entonces la Comisión de Aplicación de Normas ya no servirá de nada! Por este motivo, los trabajadores quisieron textos de consenso pero, por falta de acuerdo con los empleadores, no se obtuvieron conclusiones. Quisiera recordar que desde hace años los trabajadores saben que los empleadores ya no aceptan que se incluya el derecho de huelga en las conclusiones de la Comisión de Normas y, por todo ello, era necesario evitar llegar a este punto. No obstante, los empleadores fueron mucho más lejos y pidieron que se incluyese una frase muy específica sobre el derecho de huelga que indicara que "los empleadores no están de acuerdo con la interpretación de los expertos en lo relativo al derecho de huelga".
En 2013 los trabajadores aceptaron esta solución de avenencia, pero precisaron que no volverían a aceptarla en el futuro. Este año, tras el acuerdo alcanzado en el Consejo de Administración en cuanto al mandato de los expertos, los trabajadores consideraron que ya no hacía falta incluir y repetir dicha frase. En realidad, los empleadores solicitaron nuevamente la inclusión de esta frase en las conclusiones de los casos, de ahí que los trabajadores no aceptaran esta petición. Por ende, los empleadores no querían conclusiones de consenso. Los trabajadores se vieron abocados en la Comisión de Aplicación de Normas a elegir entre no que no hubiese conclusiones de los tres casos relativos al Convenio 87 únicamente o rechazar las conclusiones sobre 19 casos. Finalmente elegimos la segunda opción, pues en el futuro se corría el riesgo de quedarnos nuevamente sin conclusiones sobre el Convenio 87 por petición de los empleadores. Por lo tanto, y para enviar un mensaje contundente, los trabajadores decidieron que no hubiese conclusiones acerca de 19 casos remitidos a la Comisión de Aplicación de Normas, incluidos los tres casos relativos al Convenio 87. Deploramos la falta de conclusiones, porque se trata de situaciones serias para muchos trabajadores en todo el mundo, pero nuestro deber era enviar un mensaje contundente. Opino que en el Consejo de Administración ya no podemos evitar la discusión sobre el derecho de huelga y su interpretación. En adelante, se plantea la siguiente pregunta: ¿el derecho de huelga esta incluido o reconocido en el Convenio 87? Esta pregunta se planteará a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya si la mayoría de miembros del Consejo de Administración decide recurrir a esa instancia. No será fácil, pero considero que es necesario que la CIJ ofrezca una aclaración definitiva. Por lo tanto, la reunión de noviembre del Consejo de Administración será muy importante para todo el sistema de supervisión y también para el futuro de la Comisión de Aplicación de Normas, que sigue siendo esencial a la hora de juzgar la legislación de los Estados y sus prácticas en relación con los Convenios de la OIT.
ACTRAV INFO: Durante esta Conferencia el Director General presentó su Memoria sobre migración equitativa. ¿Qué evaluación hace usted de las discusiones sobre este tema y cuáles son las propuestas de seguimiento de los trabajadores al respecto?
ACTRAV INFO: Por último, esta reunión de la CIT se ha visto marcada también por la elección de nuevos miembros del Consejo de Administración. ¿Cuáles son las prioridades del Grupo de los Trabajadores para los próximos tres años?
Tenemos muchas prioridades. En esta Conferencia se han debatido temas muy importantes, en especial la transición de la economía informal a la economía formal. Tenemos que tener en cuenta la cuestión de las cadenas de suministro de las grandes empresas. En la actualidad muchas multinacionales tienen cadenas de suministro en países en desarrollo con condiciones de trabajo de lo más lamentables; la tragedia del Rana Plaza en Bangladesh es ejemplo de ello. Considero que los gobiernos y las multinacionales tienen la responsabilidad de instaurar el trabajo decente en dichas cadenas de suministro. La relación entre la OIT y el sector privado, sobre todo las multinacionales, es importantísima, puesto que actualmente muchos trabajadores trabajan en estas grandes empresas.
El otro elemento importante es el problema de la explotación sexual, que existe en todo el mundo. La Confederación Sindical Internacional (CSI) y otros desean que la OIT incluya esta cuestión en su programa de trabajo a fin de aprobar un instrumento, y hay discusiones en curso al respecto.
También está el programa de desarrollo para después de 2015 y la ONU ha reconocido que el trabajo decente y la protección social constituyen medios estructurales para luchar contra la pobreza.
El fortalecimiento de los mecanismos de supervisión de la OIT sobre normas supone una prioridad para el Grupo de los Trabajadores. Hará falta confianza, sobre todo entre empleadores y trabajadores, ya que debemos reflexionar juntos en un marco tripartito acerca del fortalecimiento y la modernización de las normas de la OIT. Y la Comisión de Aplicación de Normas debe estar operativa para la consecución de este objetivo. No olvidemos que la misión primera de la OIT es el trabajo decente y la protección de los trabajadores. Y para tal fin es necesario contar con los instrumentos, los distintos convenios y recomendaciones. Si hay que enmendar o modificar estos instrumentos, ello no se hará nunca en detrimento de la protección de los trabajadores.
He aquí, a grandes rasgos, algunas de las prioridades del Grupo de los Trabajadores de cara a los próximos tres años. Aprovecho esta ocasión para dar las gracias de corazón a mis colegas trabajadores, que han realizado un excelente trabajo y que abandonan nuestro grupo tras concluir su mandato tan nutrido. En estos últimos tres años, y con un grupo muy heterogéneo, hemos trabajado juntos y hemos logrado defender los intereses de los trabajadores. Les deseo mucho éxito en la lucha sindical en sus respectivos países en pro de la defensa de los derechos de los trabajadores.
A los nuevos miembros les doy la bienvenida y muchos ánimos para nuestro noble misión en el seno del Consejo de Administración de la OIT de defender los derechos de los trabajadores y fortalecer la OIT gracias al diálogo social y al tripartismo.
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