China
Levantar la barrera de la discapacidad intelectual
En el mundo existen casi 200 millones de personas con discapacidad intelectual. Para muchas de ellas, encontrar un trabajo estable representa un desafío enorme. Para Li, una pequeña ayuda hizo una gran diferencia.
13 de mayo de 2013
| Li Chao |
Li trabaja en el restaurante desde hace tres años y gana alrededor de 1.600 yuan mensuales, lo suficiente para mantenerse. Pero no siempre fue así. Antes de tener esta oportunidad, Li experimentó muchas de las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad intelectual cuando buscan un trabajo estable.
Los padres de Li tenían ambos discapacidad intelectual y él fue criado por su tío, después que su madre se fuera cuando él era aún un niño. Ninguna escuela secundaria o instituto de formación quería aceptarlo una vez finalizada la escuela primaria. A los 16 años, gracias a las conexiones de su tío, encontró un empleo. Trabajaba como ascensorista por 500 yuan mensuales, pero renunció cuando se cansó de apretar botones todos los días. Después sobrevino un largo período de desempleo.
| Los profesores nos enseñaban técnicas sobre cómo ser útiles a la sociedad." |
“Me gustaba asistir al curso por que los profesores nos enseñaban técnicas sobre cómo ser útiles a la sociedad”, explicó Li.
La asesora laboral del centro, la Sra. Zou, recuerda a Li como una persona muy deseosa de aprender. Recuerda que el primer día, Li le dijo: “Necesito un trabajo y deseo ayudar a mi tío”.
Formación en el trabajo
Sin embargo, el camino para obtener un trabajo seguro no fue fácil y Li enfrentó algunas dificultades cuando comenzó en el restaurante Wan Feng. Uno de los desafíos era el de hablar y llevarse bien con los colegas; otro era el de comprender las normas y las reglamentación. Por ejemplo, el restaurante recibió una sanción por parte de la Agencia de Inspección Alimentaria porque Li no entendía que no podía seguir cocinando durante la inspección.
Pero gracias al innovador modelo de “empleo con apoyo” del Centro Lizhi, Li fue recibió entrenamiento en el lugar de trabajo y aprendió competencias que le han permitido convertirse en un miembro estable del restaurante Wang Feng.
“La mayor parte de los estudiantes con discapacidad intelectual no logra adaptarse al ambiente de trabajo competitivo durante los primeros meses”, declaró Feng Lu, director del Centro Lizhi.
| La experiencia internacional muestra que para las personas con discapacidad intelectual, la formación en el trabajo es mucho más eficaz." |
Uno de los inconvenientes de los programas de formación profesional clásicos es que no ayudan a superar los problemas que surgen una vez que concluye la formación, cuando una persona con discapacidad intelectual se encuentra en el lugar de trabajo.
“La experiencia internacional muestra que para las personas con discapacidad intelectual, la formación en el trabajo es mucho más eficaz. Es mejor colocar a alguien y fomarlo, que formarlo y colocarlo en un trabajo”, afirmó Barbara Murray, especialista principal en materia de discapacidad de la OIT.
Más instructores
Por otra parte, la carencia de profesionales de la formación en el lugar de trabajo ha demostrado ser un obstáculo. “Muy pocas personas están formadas para ejercer la función de instructores laborales”, señaló Feng.
Gracias al proyecto PROPEL (Promover los derechos y las oportunidades de las personas con discapacidad en el empleo a través de la legislación), financiado por el programa Irish AID, la OIT trabaja con el Centro Lizhi, la Federación china de personas con discapacidad (CDPF) y el Instituto de Educación Especial de la Union University de Beijing (UUB) a fin de mejorar las oportunidades de empleo para las personas como Li.
El Instituto de Educación Especial de la UUB está formando a asesores laborales para ofrecer orientación a las personas con discapacidad intelectual. El profesor Xu Jiancheng, Decano del Instituto de Educación Especial, explicó que cada persona con discapacidad intelectual enfrenta problemas específicos en el lugar de trabajo. Por lo tanto, en necesario elaborar un plan específico a la medida de cada individuo.
“Ellos aprenden a colaborar con los trabajadores no discapacitados y se forman muy rápido”, señaló Wang Huajie, una de los 10 asesores laborales que en la actualidad trabajan en el Centro Bright (Jinan Intellectual Bright Center) en la provincia de Shandong, en el este de China. Ella explicó que la formación le proporcionó conocimientos y técnicas adicionales sobre cómo apoyar a las personas con discapacidad intelectual.
A lo largo de 2013, PROPEL-China trabajará con la Asociación china de personas con discapacidad intelectual y sus familiares, la CDPF y la UUB para realizar un seminario e intercambiar su metodología con otros centros de formación profesional. El seminario constituye la primera etapa de la introducción del enfoque de apoyo en el lugar de trabajo en las más de 5.000 instituciones de formación profesional para personas con discapacidad en China.