Una mano en primer plano escribiendo sobre un cuaderno, la imagen tiene un tono azul característico del proyecto SENATEC

Las voces del programa SENATEC de MinTIC Colombia y OIT: "una esperanza tejida de sabiduría ancestral"

Somos el pasado porque somos tejido de la maternidad, somos el presente por el sueño trenzado de nuestros antepasados y somos el futuro porque somos la vida y la permanencia cultural. Pensamiento Wayúu.

30 de julio de 2024

Entre la Serranía del Perijá y las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, bajo el árido paisaje de la media Guajira, surge la inspiradora historia de Steicy del Carmen Ipuana Duarte. Con tan solo 15 años, esta joven Wayúu del clan Epieyú, se ha convertido en un símbolo de fortaleza y esperanza para su comunidad.

Nacida y criada en una ranchería a pocos kilómetros del municipio de Hatonuevo, Steicy se ha impregnado desde pequeña de las tradiciones y la bella cultura de sus ancestros. En el colegio rural de Guamachito, donde inició sus estudios, no solo adquirió conocimientos académicos básicos, sino también la destreza en la danza Yonna, o baile de la Chichamaya, ejecutada para celebrar acontecimientos místicos y agradecer a sus creadores, según orienta su cosmovisión. Sus días de infancia transcurrieron pastoreando chivos y modelando muñecas de barro, mirando hacia el cielo estrellado de la noche y aprendiendo de la tierra; también ayudando con la elaboración de artesanías, actividad que hoy deja el único sustento económico a su familia.

Superando Desafíos con Determinación

La vida en su resguardo indígena está llena de retos. La dolorosa escasez de agua, la falta de transporte y la ausencia de oportunidades educativas, son solo algunas de las dificultades que su pueblo enfrenta a diario. A pesar de esto, Steicy se ha destacado como estudiante en la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen donde cursa su grado décimo y es aprendiz de uno de los programas de formación profesional que ofrece SENATEC, los cuales buscan cerrar la brecha digital formando en habilidades TIC a jóvenes y adultos colombianos, y con ello desarrollar para ellos competencias laborales específicas para enfrentar el mundo laboral.

Su instructora en la línea de Programación de Software Elodia Ternera, destaca de ella su compromiso y aptitud tecnológica, cualidades que han sido cruciales para el avance de Steicy.

Sin acceso a Internet ni equipos adecuados en su ranchería, Steicy debe trasladarse en bus o a pie para conectarse y completar sus tareas, invirtiendo ocho mil pesos en cada viaje. Sin embargo, estos obstáculos no han mermado su espíritu. Motivada por el deseo de mejorar en un futuro cercano las condiciones de vida de los niños de su comunidad, Steicy está decidida a continuar su educación para también ayudar a su familia y a su comunidad a comercializar las artesanías en las redes sociales y otros medios digitales; ya que para sus abuelos y en su contexto cultural, estas habilidades son completamente desconocidas.

Foto grupal de la familia de Steicy, indígena wayuú

Un Sueño de Transformación y Liderazgo

Steicy sueña con un futuro mejor no solo para ella sino para todos los jóvenes de su comunidad. A través del grupo "Tejiendo Sueños", participa en encuentros con otras mujeres, compartiendo y preservando el conocimiento ancestral. A su vez, cree firmemente que la tecnología puede transformar la vida de los jóvenes y está explorando diversas posibilidades para emprender su futuro académico.

A los jóvenes les aconsejo que se preparen; en la vida se pueden alcanzar las metas que se propongan", dice Steicy con una fluidez oral admirable y con la sabiduría de quien ha enfrentado y superado numerosos desafíos. Su pasión por salir adelante y su amor propio son sus principales herramientas en este largo camino.

Un Agradecimiento y un Compromiso

Steicy expresa su gratitud hacia las instituciones que han hecho posible su formación, especialmente al MinTIC, la OIT y el SENA. Con sus conocimientos y su deseo de inspirar a otros, Steicy del Carmen Ipuana Duarte se alza como un símbolo de esperanza, demostrando que con determinación y apoyo es posible superar las adversidades y así construir un futuro de oportunidades.

Desde su ranchería en la ardiente Guajira, Steicy sigue tejiendo sueños de colores igual que las alegres mochilas que vende su familia Wayúu para subsistir. Guiada por las lecciones del pasado y el deseo de ver a su anclada comunidad superando las dificultades propias del olvido y la distancia; entre hamacas y mantas, polvo de desierto y atardeceres crepusculares, camina llevando en su corazón la idea de un mañana mejor.