Los salarios mensuales ajustados a la inflación crecieron 1,2 por ciento en 2011, frente a 3 por ciento en 2007 y 2,1 por ciento en 2010.
El crecimiento de los salarios pasó a ser negativo en los países desarrollados, pero siguió aumentando en las economías emergentes.
Entre 2000 y 2011, los salarios crecieron en menos de un cuarto a nivel global, pero casi duplicaron en Asia, Europa Oriental y Asia Central.
Existen además enormes diferencias en los niveles salariales entre un país y otro, con salarios por hora para un trabajador del sector manufacturero que varían de desde menos de 1,5 dólares a casi 35 dólares.
Durante la última década, los salarios han crecido a un ritmo menor que la productividad laboral en la mayoría de los países con datos disponibles.
Los trabajadores reciben una cuota cada vez más pequeña del ingreso nacional en la mayor parte de los países.