Mediante la Ley N° 18.065, de noviembre de 2006 y su respectiva reglamentación, se equipararon determinados derechos a los que no tenían acceso las personas que laboraban en dicho sector. En la misma línea, en el año 2011 Uruguay se convirtió en el primer país en el mundo que ratificó el Convenio N° 189 sobre las trabajadoras y trabajadores domésticos.