Nota de políticas para la CMDS2

Principios y derechos fundamentales en el trabajo: Una encrucijada decisiva

Esta nota destaca la urgente necesidad de defender los principios y derechos fundamentales en el trabajo como derechos humanos universales esenciales para una globalización justa. Presenta datos globales alarmantes y exige un compromiso renovado y acciones transformadoras para abordar las desigualdades persistentes y los déficits de trabajo decente.

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Consideraciones principales para la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social

  • Los principios y derechos fundamentales en el trabajo son derechos humanos universales e inalienables que deben asistir a todos los trabajadores independientemente de su situación laboral. Las cinco categorías de principios y derechos fundamentales en el trabajo son la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la abolición efectiva del trabajo infantil, la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio, la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación, y el derecho a un entorno de trabajo seguro y saludable.
  • La Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo (1998), modificada en 2022, es una respuesta directa al llamamiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de 1995 a salvaguardar los derechos básicos de los trabajadores como piedra angular de una globalización equitativa. Aunque se han dado muchos pasos importantes para promover los principios y derechos fundamentales en el trabajo en diferentes contextos nacionales, hasta ahora la acción ha sido insuficiente en escala y alcance.
  • En una coyuntura crítica, la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social debe servir de catalizador para emprender una acción transformadora. Al reafirmar e impulsar el compromiso con los principios y derechos fundamentales en el trabajo, se abre una oportunidad vital para hacer frente a las persistentes desigualdades mundiales, construir sociedades resilientes y equitativas, y crear condiciones de igualdad para las economías conectadas a nivel mundial.
  • Las estimaciones mundiales para 2024 indican que había 138 millones de niños que trabajaban, de los cuales 54 millones realizaban trabajos peligrosos. Se calcula que 27,6 millones de personas realizaban trabajos forzosos en 2021, lo que generaba unos beneficios ilícitos de aproximadamente 236 000 millones de dólares de los Estados Unidos al año. Casi 3 millones de trabajadores murieron a causa de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales en 2019, y más de 395 millones sufrieron lesiones no mortales en el trabajo. En el mundo, la brecha salarial de género es del 19 por ciento y la tasa de actividad muestra una diferencia de 25 puntos porcentuales entre hombres y mujeres. Más del 40 por ciento de la población mundial vive en países que no protegen la libertad de asociación y la libertad sindical ni el derecho de negociación colectiva.

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Referencias

  • DOI: doi.org/10.54394/NWCB0066