Casi 74 millones de jóvenes – entre 15 y 24 años – estaban desempleados en 2013, un incremento de alrededor de 250.000 con respecto al año anterior.
La tasa de desempleo juvenil a nivel mundial alcanzó 13 por ciento, casi tres veces superior a la tasa de desempleo de los adultos.
En 2013, había 37,1 millones de jóvenes empleados menos que en 2007.
La tasa de participación de los jóvenes en el mercado laboral, de 47,4 por ciento en 2013, era más de dos puntos porcentuales inferior al nivel anterior a la crisis, ya que un número mayor de jóvenes abandonó el mercado laboral.
La proporción de jóvenes del grupo 15-29 años que ni trabajaban, ni estudiaban, ni recibían formación (NEET, en inglés) aumentó en 30 de los 40 países de los cuales se disponía de datos en 2013.
En los países en desarrollo, 6 de cada 10 trabajadores entre 15 y 20 años no tenían un contrato de empleo estable, 6 de cada 10 percibían un salario inferior al promedio y 8 de cada 10 tenían un empleo informal en 2012.
Fuente: OIT, Trends Econometric Models, abril de 2014.