Vivimos en una era de inmensos cambios en todos los ámbitos de la vida humana, sobre todo en la manera en que trabajamos.
Están emergiendo nuevas oportunidades y la tecnología tiene el potencial de crear empleos, así como de automatizar otros. La innovación, especialmente en las economías industrializadas, ha permitido una mayor flexibilidad laboral para que las personas trabajen a distancia y por pedido, para mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida privada.
Al mismo tiempo, las instituciones y los marcos normativos tienen que ponerse al día con el ritmo del cambio y, mientras que las viejas garantías disminuyen, la incertidumbre y la inseguridad aumentan.
Las crecientes desigualdades dentro de los países, el alto desempleo y el estancamiento del crecimiento de los salarios han rasgado el tejido social en las economías avanzadas. La informalidad, la pobreza y las exiguas oportunidades para las poblaciones jóvenes en auge han exacerbado las frustraciones en los países en desarrollo.
El evento en Ginebra, que forma parte de la vuelta al mundo en 24 horas, tendrá lugar en el Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo y será moderado por Sarah O’Connor del Financial Times. Este debate reunirá a expertos del sector público y privado para analizar la manera en que podemos configurar un futuro del trabajo que funcione.
El debate se centrará en tres temas principales:
El modelo actual: ¿oportunidades para pocos, dificultades para muchos?
Opciones políticas: ¿crecimiento económico por encima de la protección de las personas y del planeta?