La Declaración EMN y una transición justa hacia economías y sociedades ecológicamente sostenibles
12 de diciembre de 2024
Adoptar medidas urgentes para avanzar hacia una transición justa es imperativo para lograr la justicia social, el trabajo decente y la erradicación de la pobreza, y abordar colectivamente la triple crisis planetaria y los retos interrelacionados de la contaminación, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.
Una transición justa promueve economías sostenibles desde el punto de vista medioambiental de forma inclusiva, creando oportunidades de trabajo decente, reduciendo la desigualdad y sin dejar a nadie atrás. Debe basarse en un diálogo social eficaz, en el respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, y estar alineada con las normas internacionales del trabajo. Implica maximizar las oportunidades sociales y económicas de la acción climática, minimizando y gestionando con prudencia los retos.
Las Directrices de la OIT para una transición justa hacia economías y sociedades ambientalmente sostenibles para todos, que fueron elaboradas y adoptadas por los representantes de los gobiernos y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, constituyen la referencia central para la formulación de políticas y una base para la acción en materia de transición justa. Las Directrices reconocen el papel central de los gobiernos, en consulta con los interlocutores sociales, en la formulación y aplicación de políticas, leyes y reglamentos destinados a abordar el cambio medioambiental de forma que se avance en la justicia social y se promueva la creación de trabajo decente.
En 2023, en su 111ª reunión, la Conferencia Internacional del Trabajo adoptó una Resolución y unas Conclusiones relativas a una transición justa hacia economías y sociedades ambientalmente sostenibles para todos, que respaldan las Directrices de la OIT y destacan la relevancia particular de la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social de la OIT (Declaración EMN) en la promoción de una conducta empresarial responsable para la realización del trabajo decente en un contexto de transición justa. En las Conclusiones se pide a los gobiernos que, en consulta con los interlocutores sociales, “promuevan marcos de comercio e inversión, cadenas de valor y cadenas de suministro inclusivos y sostenibles que contribuyan a una transición justa y al trabajo decente; y que apliquen de manera efectiva la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social y los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos”.