La Declaración incluye 17 acuerdos clave, entre los que se destacan: i) adaptar los criterios de refugio y migración forzada para enfrentar las crisis sociopolíticas en la región, ampliando así la protección y regularización de las personas en situación de movilidad; ii) promover la inclusión del enfoque de género, interculturalidad e interseccionalidad en los programas dirigidos a esta población; iii) solicitar la participación activa de las mujeres refugiadas y migrantes en los procesos consultivos y espacios de diálogo regionales; iv) fomentar la recopilación de datos sobre las condiciones de las mujeres refugiadas y migrantes; y v) exhortar a la comunidad internacional y a los donantes a asegurar financiamiento a largo plazo para iniciativas lideradas por mujeres migrantes y refugiadas, garantizando su continuidad e impacto.