Datos del MTESS, UNICEF y la OIT

Más niños, niñas y adolescentes empezaron a trabajar durante la pandemia

En Argentina, el 23 por ciento de los niños, niñas y adolescentes de entre 13 y 17 años trabaja. Esta cifra representa un aumento de 7 puntos porcentuales respecto a noviembre de 2020 y es resultado de un nuevo estudio de la OIT junto a UNICEF y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.

Comunicado de prensa | 18 de octubre de 2021

(Buenos Aires, OIT Argentina) – En el país, 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes que trabaja comenzó a hacerlo durante el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO). El 68 por ciento del total de quienes trabajan para el mercado reside en hogares en que los ingresos laborales se vieron disminuidos con respecto a 2019. Comparado con un relevamiento anterior, este nivel aumentó cerca de 20 puntos porcentuales. 

Estos nuevos datos surgen de la cuarta ronda de la encuesta El impacto de la pandemia COVID-19 en las familias con niños, niñas y adolescentes, un estudio realizado en conjunto por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, UNICEF y la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina. 

La encuesta se llevó a cabo de forma telefónica entre abril y mayo de 2021, con representatividad a escala nacional y regional. El trabajo incluyó un bloque específico destinado a mujeres y otro destinado a niños, niñas y adolescentes. Los datos arrojados son una muestra representativa de los efectos que sigue causando la crisis derivada de la COVID-19 en el aumento del trabajo infantil. 

“La pandemia afectó especialmente a los niños, las niñas y adolescentes de los hogares más vulnerables. La falta de trabajo decente para los padres y madres es una de las causas principales del trabajo infantil”, afirmó Yukiko Arai, directora de la OIT Argentina.  

De acuerdo con Arai, “es necesario dar una respuesta integral, sostenible, articulada y con indicadores claros que permitan monitorear los avances”. En esa línea, la funcionaria precisó: “Con el esfuerzo conjunto del gobierno, las empresas y los sindicatos, debemos liderar una respuesta inclusiva que nos permita mejorar las condiciones en los mercados laborales, dar mayor protección social a las y los niños y sus familias, y lograr un mejor acceso a la educación de calidad”, concluyó Arai. 

Datos relevantes del estudio

 
En el contexto de la pandemia, las tareas domésticas y de cuidado al interior del hogar también se vieron incrementadas y recayeron especialmente en las mujeres adultas. En mayo de 2021, el 44 por ciento de los niños, niñas y adolescentes de entre 13 y 17 años realizó tareas de cuidado, de atención a niños y niñas o a personas mayores con quienes conviven. Con respecto a octubre de 2020, se registra un incremento de adolescentes que realizan esas tareas de 8 puntos porcentuales. 

A pesar de la vuelta a las clases presenciales, el porcentaje de niños, niñas y adolescentes que realiza tareas de cuidado se incrementó. En este punto, el estudio señala que 1 de cada 5 niños, niñas y adolescentes dijo no haber realizado este tipo de tareas antes del comienzo de la pandemia. Con respecto a las tareas domésticas, el 86 por ciento realiza tareas de limpieza y/o cocina y el 70 por ciento hace las compras para su casa, sus familiares o personas cercanas del barrio.
 

Otra problemática que puede asociarse al contexto de pandemia es la desvinculación escolar, que se acentúa entre el grupo estudiado: un 9 por ciento abandonó la escuela durante el año 2020 (un 2 por ciento no asistía a ningún establecimiento educativo) y un 35 por ciento no retornó en 2021. Por su parte, entre los niños, niñas y adolescentes que no trabajan, un 5 por ciento abandonó la escuela en 2020 y un 15 por ciento no retornó durante el año 2021. Este dato da cuenta que la problemática de la deserción escolar no está vinculada exclusivamente al trabajo infantil.  

Por otra parte, los problemas de empleo e ingresos que afectan a los hogares (suspensiones, despidos, disminución o pérdida de ingresos laborales) en este contexto de emergencia sanitaria, se evidencian en el endeudamiento. El 31 por ciento de los y las adolescentes de entre 13 y 17 años que trabaja, pertenece a hogares que para la compra de alimentos tuvieron que recurrir a algún préstamo o solicitarlos fiados en algún comercio.

 

El estudio indica que el 59 por ciento de ellos vive en hogares que fueron alcanzados por algunas de las políticas implementadas por el gobierno para contener el impacto de la crisis (AUH, IFE, Tarjeta Alimentar, apoyos alimentarios a través de viandas y/o bolsones, retiro de alimentos en comedores, entre otras).