Mensaje del Director General de la OIT en ocasión del 90° aniversario de la OIT

Noticia | 1 de abril de 2009
Mensaje de Juan Somavia Director General de la Oficina Internacional del Trabajo con motivo del 90 º aniversario de la OIT

21 de abril de 2009

"90 años de trabajo por la justicia social"

El 21 de abril de 2009 iniciamos la celebración mundial del 90 º aniversario de la OIT.

Diversos eventos organizados en todo el mundo reunirán a los mandantes tripartitos de la OIT- gobiernos, trabajadores y empleadores - y otras entidades que se movilizan en pro del trabajo decente para todos. Estos espacios de diálogo locales tendrán importancia y repercusión en todo el mundo.

Dichas actividades se nutrirán de nuestra historia, refiriéndose a la larga experiencia, los conocimientos y las redes que la OIT ha desarrollado para abordar los retos actuales y forjar un futuro mejor.

Celebramos este aniversario en un momento de profundos trastornos económicos y sociales. Ahora bien, para la OIT, históricamente las crisis han sido el crisol donde se generaron los cambios. Al salir del cataclismo de la Primera Guerra Mundial, la Organización se fundó sobre la convicción primordial de que "la paz universal y permanente sólo puede basarse en la justicia social".

En tiempos de guerra o de paz, de depresión o de crecimiento económico, los gobiernos, los trabajadores y los empleadores han seguido reuniéndose para dialogar en torno a nuestra mesa de valores compartidos: que el trabajo debe ser fuente de dignidad, que el trabajo no es una mercancía, y que la pobreza en cualquier lugar constituye un peligro para la prosperidad de todos.

Estos valores y la consiguiente acción práctica fueron reconocidos con la atribución a la OIT del Premio Nobel de la Paz, en 1969. Estos valores siguen guiando y definiendo nuestro trabajo actual.

Sin embargo, lo que estamos haciendo es algo más que celebrar la trayectoria de la OIT. Se trata de aprovechar una oportunidad estratégica para centrarnos en las urgentes prioridades actuales que se plantean en el mundo de hoy - la necesidad de puestos de trabajo, de protección social y de derechos en el trabajo - y en la búsqueda de soluciones mediante el diálogo.

Reunidos en un contexto de aumento del desempleo y el subempleo, de cierre de empresas, de deterioro de las condiciones de trabajo y de debilitamiento del respeto de los derechos en el trabajo, así como de creciente desigualdad, pobreza e inseguridad, los Jefes de Estado y de Gobierno, los parlamentarios, los académicos, los miembros de la sociedad civil y los militantes sociales aunarán sus voluntades a ministros del trabajo y otros funcionarios gubernamentales, e interlocutores sociales, para reafirmar el cometido de la OIT, a saber, marcar el rumbo hacia la justicia social y un mundo de trabajo basado en los valores humanos.

Nuestros valores y nuestras acciones han fijado las normas que deben adoptarse para el correcto tratamiento y bienestar de los trabajadores, tanto hombres como mujeres: la libertad sindical y de asociación y el derecho de negociación colectiva, la igualdad de oportunidades y la no discriminación, la erradicación del trabajo forzoso y del trabajo infantil, y la seguridad y la salud en el trabajo, entre otras.

Estos valores y estas acciones han contribuido a crear empresas sostenibles que generan puestos de trabajo, desarrollan las competencias de todas las personas - vivan donde vivan, sean quienes sean - y promueven un movimiento de responsabilidad social empresarial.

Estos valores y estas acciones son hoy más necesarios que nunca para crear una globalización equitativa y sostenible. Son indispensables para ofrecer voz y esperanza a los pueblos del mundo.

La OIT ofrece los elementos fundamentales de la construcción del Programa de Trabajo Decente: la creación de empleo - incluidos los empleos verdes - por empresas sostenibles; la solidaridad bajo la forma de la protección social; la defensa de las normas y los principios fundamentales en el trabajo; y el aprovechamiento del poder creativo del diálogo y la negociación colectiva para encontrar las mejores soluciones.

Estas son las condiciones que permitirán que las mujeres y los hombres obtengan un trabajo en condiciones de libertad, dignidad, seguridad y equidad, ya sea en tiempos de crisis o de recuperación o en otras circunstancias.

Nuestro legado tripartito es la base de nuestro futuro. Ante todo, nuestra agenda para el siglo XXI surge de las voces de la gente, es alimentada con la energía renovable del espíritu humano, la energía y la fortaleza de las personas y las razonables aspiraciones que, en todo el mundo, reclaman una oportunidad equitativa de tener un trabajo decente.

Por lo tanto, respondamos juntos a este legítimo deseo. Juntos, decidamos las opciones políticas que sustentan el objetivo del trabajo decente, y juntos hagamos progresar la causa del trabajo decente en aras de la justicia social y de una globalización equitativa. Tal es nuestro cometido, nuestro mandato y nuestra responsabilidad.