OIT adopta histórica Declaración sobre justicia social para una globalización equitativa

Noticia | 1 de agosto de 2008
GINEBRA.(Noticias de la OIT).-En respuesta a las incertidumbres que presenta el mundo laboral actual producto de las turbulencias financieras, el creciente desempleo, la informalidad y una insuficiente protección social, representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores, parte de la Organización Internacional del Trabajo, adoptaron recientemente una histórica Declaración sobre justicia social.

En el marco de la 97° Conferencia Internacional del Trabajo, representantes de los Estados miembros de la OIT acogieron la "Declaración sobre justicia social para una globalización justa" y su respectiva resolución, con el objetivo de fortalecer la capacidad de la organización de promover la Agenda de Trabajo Decente y forjar una respuesta efectiva a los crecientes desafíos de la globalización.

A través de esta Declaración, los gobiernos, empleadores y trabajadores de todos los Estados miembros llaman a la adopción de una nueva estrategia para sostener a las sociedades abiertas y a la economía global con base en la justicia social, el pleno empleo y la cohesión social. La Declaración reconoce los beneficios de la globalización, pero además llama a que se realicen nuevos esfuerzos para la implementación de políticas de trabajo decente como medio para alcanzar resultados mejores y más equitativos.

De manera específica, esta Declaración sienta una nueva base a partir de la cual la OIT puede apoyar los esfuerzos de sus mandantes para promover y alcanzar el progreso y la justicia social a través de los cuatro objetivos de la Agenda de Trabajo Decente: empleo, protección social, diálogo social y tripartismo, y principios y derechos fundamentales en el trabajo. Es más, al resaltar la naturaleza interdependiente de estos cuatro objetivos, la Declaración subraya que la falta de apoyo a cualquiera de ellos afectaría la promoción de los demás.

Al mismo tiempo, la Declaración les otorga a los mandantes de la OIT la responsabilidad de contribuir, a través de sus políticas socioeconómicas, a la realización de una estrategia global e integrada para la implementación de la Agenda de Trabajo Decente. También se le pide a la OIT que invite a otras organizaciones internacionales y regionales a promover el trabajo decente, y agrega: "debido que las políticas comerciales y de los mercados financieros impactan sobre el empleo, el papel de la OIT es evaluar dicho impacto para lograr que el empleo esté en el corazón de las políticas económicas".

La Declaración resalta que la globalización está causando una profunda reforma en el mundo laboral. Por un lado, dice, la globalización ha ayudado a que muchos países se vean beneficiados con altas tasas de crecimiento, creación de empleo, la absorción en zonas urbanas modernas de una gran parte de la población rural pobre, y el fomento de la innovación para el desarrollo de productos y la circulación de ideas. Por otro lado, la globalización ha llevado a que muchos países y sectores enfrenten grandes desafíos en términos de desigualdad del ingreso, altos niveles de desempleo y pobreza, vulnerabilidad económica ante los shocks externos, y el crecimiento del trabajo sin protección y de la economía informal, que tiene un impacto sobre la relación de trabajo y en las protecciones que la misma ofrece.

La "Declaración sobre la justicia social para una globalización equitativa" marca la renovación más importante de la Organización desde la adopción de la histórica "Declaración de Filadelfia", en 1944. Además, representa un importante paso adelante en el respeto, la promoción y la realización de la Declaración relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, adoptada por la OIT en 1998.

Esa Declaración subraya que la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva, la eliminación del trabajo forzoso u obligatorio, la abolición del trabajo infantil, y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación, son los principios básicos de la organización. La Declaración adoptada este año subraya la importancia particular de estos derechos como condiciones que llevan a la realización de los cuatro objetivos estratégicos de la OIT.

La Declaración - además - incluye un mecanismo de seguimiento para asegurar los medios con los cuales la Organización asistirá a sus Miembros en los esfuerzos por promover la Agenda de Trabajo Decente, incluyendo una revisión de las prácticas institucionales de la OIT y su gobernabilidad; discusiones en el seno de la Conferencia Internacional del Trabajo sobre las realidades y necesidades de los Estados miembros y los resultados de las actividades de la OIT; evaluaciones voluntarias por parte de países, asistencia técnica y servicios de asesoramiento; y el fortalecimiento de las capacidades de investigación, y la recolección e intercambio de información.

Fuente: www.ilo.org