OIT analiza principales desafíos del sector de servicios globales en Uruguay

Nuevo informe de OIT indaga además en las condiciones de trabajo y brechas de género de uno de los segmentos que más empleo generan en el país: Las TI y los contact centers.

Noticia | 11 de noviembre de 2022
Montevideo, Uruguay.- Una marcada tendencia a la “fragmentación de la oficina” con mayor peso del trabajo independiente y la persistencia de brechas de género, son algunos de los principales desafíos que presenta el sector de tecnologías de la información (TI) y contact centers, dos de los segmentos que más empleos generan en el sector de provisión de servicios globales en Uruguay.

Así lo indica el nuevo informe de OIT: “Evolución y desafíos del sector servicios globales en Uruguay: condiciones laborales, brechas de género y orientaciones de política”, que fue dado a conocer hoy en un evento que contó con la presencia del ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Pablo Mieres; el coordinador residente de las Naciones Unidas en Uruguay, Pablo Ruiz Hiebra y el director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina, Fabio Bertranou.

El informe, elaborado por los consultores Vivian Couto y Álvaro Lalanne, indica que los sectores de TI y servicios de empresas de tipo gestión de las compras, back office y contact centers, contribuyen a diversificar la oferta exportable tanto desde los mercados atendidos, como del tipo de trabajo que incorporan, más calificado que el asociado a bienes y a otros servicios. Señala también que las empresas que prestan esos servicios en el país en general ofrecen mejores condiciones laborales que las orientadas a la demanda doméstica.

En este punto, el estudio indaga acerca de las condiciones de trabajo y brechas de género de los segmentos que más empleo generan: las TI y los contact centers. El trabajo encuentra que ambos sectores tienen desafíos importantes para que el país aproveche esta nueva especialización para escalar en clave de empleos decentes.

Por un lado, las TI enfrentan una creciente tendencia a la “fragmentación de la oficina”, con mayor peso del trabajo independiente, incluso contratado directamente desde el exterior, con la consecuente pérdida de relevancia de la protección social implícita en una relación laboral tradicional.

Este sector emplea primordialmente hombres, mientras que las mujeres se concentran en áreas no tecnológicas y en puestos de menor jerarquía.

El segmento contact center, en tanto, está asociado a una competencia de costos donde las condiciones laborales en ocasiones las fija el cliente, y la reciente regulación del teletrabajo ha tendido a desdibujar las mejoras en las condiciones laborales surgidas del diálogo social tripartito. El empleo es ampliamente femenino, con una fuerte presencia de trabajadores hombres en tareas informáticas y puestos de liderazgo.

El estudio además revisa aspectos regulatorios de la actividad en el Uruguay según cuatro factores principales: institucionalidad, oferta de recursos humanos, incentivos fiscales y regulación del teletrabajo.

Durante la presentación del informe, Carolina da Silva, Directora de la Unidad de Estadística del MTSS, destacó la pertinencia del estudio y resaltó tres desafíos centrales en esta materia: 1. Hacer foco en la medición de los efectos indirectos de las exportaciones de servicios y la política comercial en general en el empleo; 2. Profundizar en el enfoque de competencias como un insumo que puede dar pistas para disminuir el miss-match que identifica el estudio entre la demanda de personal calificado y la oferta laboral disponible y 3.Medir el impacto de los instrumentos de generación de habilidades digitales avanzadas, pero también de herramientas de formación en habilidades digitales no avanzadas, que apuntan a segmentos que requieren calificación media que son justamente aquellos que ayudan a minimizar la polarización (Comentarios Carolina Da Silva).

Al respecto, el estudio concluye que “Para un país de las características de Uruguay, el gran desafío radica en mantener los incentivos para la inversión y al mismo tiempo no generar negocios que contribuyan al incremento en la polarización del mercado de trabajo”.

El informe forma parte de la Serie de Informe Técnicos OIT Cono Sur, que esta Oficina realiza desde 2017.