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GB.274/9/1
274.a reunión
Ginebra, marzo de 1999


NOVENO PUNTO DEL ORDEN DEL DIA

Informes de la Comisión de Programa,
Presupuesto y Administración

Primer informe: Cuestiones financieras y de orden general

Indice

Programa y Presupuesto para 1998-1999

Curso dado al informe del Auditor Interno Jefe para el año que finalizó el 31 de diciembre de 1997

Informe del Auditor Interno Jefe para el año que finalizó el 31 de diciembre de 1998

Seguimiento del informe del Auditor Externo sobre las cuentas para 1996-1997

Nombramiento del Auditor Externo

Informe de la Subcomisión de Construcciones

Contabilidad del ejercicio financiero: enmienda del Reglamento Financiero y de la Reglamentación financiera detallada

Delegación de autoridad en virtud del artículo 18 del Reglamento de la Conferencia Internacional del Trabajo

Otras cuestiones financieras y de orden general

Anexo I:

Anexo II:


1. La Comisión de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo de Administración se reunió el 9 de marzo de 1999 bajo la presidencia del Sr. N. Akao, Presidente del Consejo de Administración. Actuó de Ponente el Sr. S. Marshall (portavoz empleador).

Programa y Presupuesto para 1998-1999
(Primer punto del orden del día)

Estado de las cuentas al 31 de diciembre de 1998

2. La Comisión tuvo ante sí un documento(1)  que incluía información relativa a las cuentas del presupuesto ordinario para 1998-1999 y la situación del Fondo de Operaciones al 31 de diciembre de 1998.

3. El Sr. Marshall, en nombre de los miembros empleadores, señaló que se había recibido una parte importante de las contribuciones atrasadas de diversos Estados Miembros durante 1998. Dichos Estados Miembros merecían ser felicitados por sus esfuerzos en poner al día sus contribuciones, e instó a otros Estados Miembros a seguir su ejemplo.

4. El Sr. Blondel, en nombre de los miembros trabajadores, señaló que el nivel de los gastos presupuestarios al 31 de diciembre de 1998 se situaba por debajo del presupuesto aprobado para el bienio 1998-1999, y los trabajadores se congratulaban de ver que la Organización se encontraba en una situación relativamente saneada. Por otro lado, era lamentable que debido al impago de las contribuciones no menos de 26 Estados Miembros hubieran perdido el derecho de voto.

5. La representante del Gobierno de Canadá expresó su agradecimiento por el documento de la Oficina, pero señaló que presentar las cifras de ingresos y gastos por separado era de escaso valor, y que en el futuro sería más útil ofrecer una comparación de las predicciones presupuestarias para el mismo período,  a fin de determinar las tendencias.

6. El representante del Gobierno de Panamá llamó a la atención el cuadro 5 del documento, en el que figuraban en forma detallada las contribuciones recibidas y debidas de los Estados Miembros. La suma total adeudada al 31 de diciembre de 1998 era bastante alta, e instó a los Estados Miembros a liquidar las sumas debidas lo antes posible.

7. El representante del Gobierno del Reino Unido estuvo de acuerdo en que en el futuro sería especialmente útil ofrecer una comparación entre los niveles de gastos reales y presupuestados en el cuadro 2, incluyendo explicaciones de las grandes variaciones.

8. El representante del Director General (el Tesorero y Contralor de Finanzas) explicó que los gastos presupuestarios al 31 de diciembre de 1998 representaban el 43 por ciento aproximadamente del total para el bienio actual, en comparación con el 38 por ciento aproximadamente registrado por las mismas fechas hacía dos años. El análisis de los gastos para el bienio actual debería tener asimismo en cuenta el hecho de que la inflación inicial estimada fue demasiado alta y como consecuencia de ello se esperaba obtener unos ahorros de al menos 12 millones de dólares hasta el final de 1999. No obstante, era cierto que por el momento se habían producido retrasos en algunos programas, y el Director General iba a celebrar consultas con los administradores de los programas implicados para ver qué medidas habían de adoptarse para que sus programas aprobados pudieran llegar a término al final del bienio.

9. En los últimos bienios, había resultado prácticamente imposible predecir con cierta precisión los ingresos y gastos presupuestarios debido a que los pagos de las contribuciones presupuestarias eran muy aleatorios, lo cual afectaba al ritmo de realización de los programas. Afortunadamente, ya no ocurría lo mismo y debería ser posible realizar previsiones por programas principales de manera que se pudiesen identificar antes los casos de desfase. Entonces se podrían acordar las medidas correctivas necesarias en consulta con esta Comisión. No obstante, existían limitaciones sobre lo que los sistemas financieros actuales de la OIT podían producir. Si se aprobase la financiación e instalase un sistema moderno de gestión de las finanzas y la contabilidad se produciría una importante mejora de la puntualidad con que facilitaba la Oficina la información económica.

10. La Comisión tomó nota del documento de la Oficina.

Recaudación de contribuciones desde el 1.º de enero
de 1999 hasta la fecha

11. La Comisión tuvo ante sí un documento(2)  con información detallada sobre las contribuciones al presupuesto ordinario recibidas desde el 1.º de enero de 1999.

12. El Tesorero informó que desde que se elaborara el documento de la Oficina se habían recibido contribuciones de los siguientes Estados Miembros:
 


Francos suizos

 


Colombia

358.732

Eritrea

3.016

Israel

476.000

Kenya

23.353

Omán

52.000

Polonia

1.465.821

Rumania

216.640

Federación de Rusia

8.740.800

San Vincente y las Granadinas

3.386

Total

11.339.748


 
Ello elevaba el total de las contribuciones de 1999 recibidas hasta la fecha a 103,5 millones de francos suizos, lo que representaba el 30,6 por ciento de las contribuciones debidas para el año en curso. En una fecha comparable en 1998, se habían recibido cerca de 97,8 millones de francos suizos, que representaban el 28,9 por ciento de las contribuciones debidas para ese año. Colombia, Eritrea, Kenya, Rumania, Polonia y San Vicente y las Granadinas ya habían pagado la totalidad de sus contribuciones para 1999, ello elevaba a 44 el número de Estados Miembros que habían pagado la totalidad de sus contribuciones para el año en curso.

13. El Sr. Blondel dijo que complacía a los trabajadores observar que la situación actual era ligeramente mejor que la del año anterior. No obstante, era decepcionante ver cómo algunos Estados Miembros a los que la Conferencia había concedido acuerdos especiales no habían logrado respetar los términos de dichos acuerdos y, por lo tanto, habían perdido el derecho de voto.

14. El representante del Gobierno de Italia advirtió a la Comisión que el pago de su contribución para el año en vigor se había retrasado debido a que el Parlamento italiano había aprobado el presupuesto para 1999 a finales de diciembre, pero que en la actualidad el pago estaba en camino.

15. El Tesorero, en respuesta a las observaciones relativas al número de Estados Miembros que habían perdido el derecho de voto, señaló que la tasa mínima de las contribuciones de los Estados Miembros había descendido del 0,01 por ciento en 1998 al 0,001 en 1999 como resultado de los cambios introducidos en la escala de contribuciones prorrateadas de las Naciones Unidas. Las contribuciones de los Estados Miembros que pagaban la tasa mínima se elevaban en la actualidad a unos 3.300 francos suizos aproximadamente por año.

16. La Comisión tomó nota del documento de la Oficina.

Curso dado al informe del Auditor Interno Jefe para el año
que finalizó el 31 de diciembre de 1997
(Segundo punto del orden del día)

17. La Comisión tuvo ante sí un documento(3)  en el que se recogía la respuesta de la Oficina al informe del Auditor Interno Jefe para el año que finalizó el 31 de diciembre de 1997.

18. El Sr. Blondel dijo que los trabajadores acogían con agrado el informe, que incluía información útil sobre una serie de cuestiones examinadas por la Sección de Auditoría Interna. En referencia al párrafo 13 sobre la autorización de pagos, la Oficina debería asegurarse de que existían férreos controles para impedir abusos en las autorizaciones de viajes y en los reembolsos de gastos. Ante la posibilidad de manipulación, la Comisión debería recibir garantías por parte de la Oficina de que existían controles internos apropiados.

19. El Sr. Marshall, en nombre de los empleadores, dijo que la función de la auditoría interna era valiosa en dos sentidos, en primer lugar como instrumento de gestión y en segundo lugar como mecanismo de control para el Consejo de Administración. En especial, los empleadores acogían con agrado la detallada información incluida sobre las medidas que había adoptado la Oficina en respuesta a las observaciones del Auditor Interno Jefe.

20. El Tesorero confirmó que los informes de auditoría interna imponían verdaderamente una disciplina a la Oficina ya que se debía informar a esta Comisión de las medidas de seguimiento adoptadas. En respuesta a la observación sobre las autorizaciones de viaje, aseguró a la Comisión que los billetes de avión emitidos en la sede de la OIT para viajes oficiales eran intransferibles, no podían cobrarse ni tampoco rebajar la categoría o desviar su ruta sin consultar con la OIT. Las autorizaciones de viaje ya estaban sujetas a un sistema global de verificaciones y garantías que reducían al mínimo el riesgo de fraude. La Oficina siempre prestó seria atención a las observaciones de estos informes y tomó medidas cuando fue necesario.

21. La Comisión tomó nota del documento de la Oficina.

Informe del Auditor Interno Jefe para el año
que finalizó el 31 de diciembre de 1998
(Tercer punto del orden del día)

22. La Comisión tuvo ante sí un documento(4)  en el que se incluía el informe del Auditor Interno Jefe sobre los resultados de la auditoría interna y de las tareas de investigación emprendidas en 1998.

23. El Sr. Blondel dijo que los trabajadores acogían con agrado el documento de la Oficina pero expresaban su preocupación en especial por los resultados del estudio del IPEC descrito en el párrafo 22. Recordó que el Director General, en su declaración de introducción sobre el presupuesto realizada el día anterior, había indicado que en la Conferencia de 1999 se discutiría un nuevo convenio sobre el trabajo infantil, y que había encargado un estudio de gestión externo de las estructuras y procesos por los que se regía el programa IPEC. El objeto de este estudio era garantizar que la OIT pudiera ofrecer un programa eficaz en relación con el costo que recibiese la financiación adecuada necesaria con cargo al presupuesto ordinario de la OIT. El párrafo 22 señalaba una serie de deficiencias en la gestión del programa IPEC y ello sería una cuestión de gran preocupación para los donantes. La Oficina debería adoptar medidas correctivas enseguida y asegurarse de que no haya lugar a crítica en el futuro.

24. El representante del Gobierno de Alemania expresó su pleno acuerdo con los comentarios formulados por el orador anterior. El párrafo 22 planteaba una serie de preguntas de interés para los Estados Miembros y en especial para aquellos que contribuían económicamente al programa IPEC. En una serie de ocasiones en el pasado, su Gobierno había puesto de manifiesto la necesidad de garantizar que la administración del IPEC fuera capaz de responder a lo que se pedía de él. No hace mucho tiempo, el programa había atraído un número importante de contribuciones pero estaba claro que los recursos administrativos no habían sido capaces de adaptarse al repentino aumento de los proyectos. El apoyo administrativo de este programa debería examinarse de nuevo con urgencia, por lo que era un motivo de satisfacción escuchar que el Director General ya estaba planeando hacerlo.

25. El Sr. Marshall expresó el agradecimiento de los empleadores por el documento de la Oficina. La auditoría interna era una actividad importante y resultaba confortador el que no hubiera mayores motivos de preocupación. Tomó nota de las opiniones expresadas por los dos oradores anteriores. El IPEC era una actividad prominente y era de vital importancia garantizar que no sólo funcionase correctamente sino que se viese que funcionaba correctamente. Ya había conseguido atraer grandes sumas de dinero y el estudio encargado por la auditoría interna debería llevarse a cabo inmediatamente, posiblemente con algún elemento de consulta tripartita. Los empleadores expresaron su pleno apoyo a la continua descentralización de las actividades administrativas, otra cuestión a que se hacía referencia en el informe de la auditoría interna, pero si se quería mantener el nivel de mejoras en los procedimientos sobre el terreno la Oficina debería garantizar que las oficinas exteriores recibiesen los recursos adecuados.

26. El representante del Gobierno del Reino Unido se unió a algunas de las preocupaciones manifestadas por los oradores anteriores en lo relativo al párrafo 22 del documento de la Oficina, pero señaló que era difícil juzgar únicamente por el párrafo cuáles eran exactamente los problemas en el IPEC. En verdad, se trataba de un programa vital, que estaba tratando de atraer financiación extrapresupuestaria, y los gobiernos serían reticentes a aportar fondos hasta que no se viese claramente que estos problemas se habían resuelto. En un sentido más amplio, la auditoría interna era una función valiosa, no sólo en términos de trabajo de auditoría puramente dicho sino también en términos de evaluación de la gestión, y su labor podría quizás ampliarse y abarcar otros problemas de gestión como por ejemplo las cuestiones relativas a la absorción de la capacidad y a los aspectos administrativos de la política de gestión de recursos humanos.

27. El representante del Gobierno de Italia estaba bastante alarmado por el contenido del párrafo 22, habida cuenta de la extrema importancia que concedía a las cuestiones de trabajo infantil no sólo su Gobierno sino también el público italiano en general. Era tranquilizador escuchar que el Director General había pedido se realizase un examen de la gestión del programa IPEC, y la Comisión esperaría con interés los resultados de este examen a su debido tiempo.

28. El representante del Gobierno de India, en referencia al párrafo 22 del documento de la Oficina, señaló que en calidad de participante en el programa IPEC podía lamentablemente confirmar algunos de los motivos de preocupación expresados en relación con los programas de acción del IPEC. Sería útil poder disponer de más información sobre el estudio de auditoría interna pero, en cualquier caso, estas cuestiones deberían examinarse y adoptarse las medidas necesarias tan pronto como fuera posible.

29. La representante del Gobierno de Canadá también expresó su preocupación por las observaciones que figuraban en el párrafo 22 pero señaló que le gustaría recibir más información sobre si las dificultades asociadas al programa IPEC también podrían asociarse a otros proyectos de cooperación técnica.

30. El Sr. Brett (miembro trabajador) señaló que la Oficina acababa de ofrecer su respuesta al informe del Auditor Interno Jefe para el año que finalizó el 31 de diciembre de 1997, pero preguntó si la Oficina podía ofrecer más información actualmente acerca de las medidas adoptadas en respuesta a las observaciones que figuran en el informe del Auditor Interno Jefe sobre el programa IPEC.

31. La representante del Gobierno de los Estados Unidos expresó su agradecimiento por el documento de la Oficina, que mostraba que se había concedido gran importancia a examinar la eficacia y eficiencia y a la adecuación de los controles internos. La Sección de Auditoría Interna había abarcado una gran gama de áreas administrativas, incluidas la adquisición, los viajes y la evaluación del personal, y la oradora se unía a las observaciones realizadas por anteriores oradores en lo relativo al párrafo 22 del informe sobre el IPEC.

32. En el documento se ofrecían ciertas sugerencias que podrían aumentar aún más la transparencia, autoridad y credibilidad de la función de la auditoría interna. El mandato de la Oficina del Auditor Interno figuraba en la circular núm. 11 de la OIT de mayo de 1981. Habida cuenta de la evolución de la función de supervisión en la gestión efectiva durante los últimos dos decenios, sería apropiado que ahora se examinase y actualizase dicha circular, y se incorporasen algunas facetas de la función de supervisión de la OIT en la reglamentación financiera y el estatuto del personal. El programa de supervisión de la OIT merecía ser elogiado pero podía ser reforzado en algunas áreas mediante un mayor fortalecimiento de los procedimientos de nombramiento y terminación de la relación de trabajo del Auditor Interno Jefe para garantizar la independencia de dicho servicio; la mejora de mecanismos que supervisen la conformidad de las recomendaciones, las medidas de seguimiento y la redacción de informes -- los datos estadísticos resumidos sobre la situación de las recomendaciones serían particularmente valiosos; la garantía de protección de los empleados contra represalias, y el reforzamiento del componente de investigación del programa de auditoría interna. Los representantes de los Estados Unidos acogerían con agrado la oportunidad de debatir esta cuestión de nuevo con la Oficina y con el recientemente nombrado Auditor Interno Jefe.

33. El Director General consideró esencial disponer de una función de auditoría interna eficaz como herramienta para gestionar una organización de manera efectiva. La labor del Auditor Interno Jefe no consistía únicamente en realizar observaciones negativas, sino también en colaborar con otros servicios de la Oficina y presentar recomendaciones que mejorasen el funcionamiento de la Organización en general.

34. Durante el período de transición había tratado de obtener una visión clara de las actividades de la OIT en vigor, y tenía la intención de pedir una auditoría sobre la gestión de los programas de acción del IPEC por las mismas razones aducidas por los oradores anteriores. La OIT debía estar organizada de tal forma que fuese capaz de ejecutar los programas principales de manera eficaz, y ello, a su vez, determinaría en qué medida era eficaz la Organización y de qué manera podría prestar los servicios para los que se había obtenido financiación. Por lo tanto, era importante contar con una auditoría sobre la gestión actual de los programas del IPEC así como sobre la capacidad de la Organización para ejecutarlos. Toda evaluación de la capacidad de la OIT para llevar a cabo los programas aprobados debería cubrir asimismo las actividades de asistencia técnica, ya que era importante garantizar que desde el principio existían estructuras de gestión básicas y no se iban simplemente desarrollando a medida que se disponía de financiación.

35. El Sr. Brett (miembro trabajador) repitió su pregunta acerca de las discusiones que se habían celebrado entre la Oficina y el IPEC con respecto a las observaciones realizadas por el Auditor Interno Jefe en su informe.

36. El representante del Director General (el Tesorero y Contralor de Finanzas) señaló que él mismo había alentado al Auditor Interno Jefe para que procediese a una auditoría del IPEC. Por lo tanto, se estaba prestando atención especial a los resultados de la auditoría, y se estaban siguiendo con detenimiento todas las cuestiones planteadas en el informe de la misma. Los informes habían sido comunicados por el Auditor Interno Jefe a la secretaría del IPEC para su seguimiento; un informe que se refería exclusivamente a las actividades del IPEC en un solo país había sido enviado por la secretaría del IPEC al coordinador nacional del proyecto del IPEC en el país en cuestión. Se estaba a la espera de recibir la respuesta del coordinador.

37. El Auditor Interno Jefe confirmó que la auditoría del IPEC se había realizado en tres países y que las deficiencias detectadas en los procedimientos de control y supervisión correspondían en especial a un país. Asimismo, confirmó que la dirección había adoptado medidas inmediatas en consulta con el IPEC. Se había pedido al Director de la oficina en cuestión que adoptase las medidas apropiadas y sometiese un informe, que se espera recibir en breve. Asimismo, deseó tranquilizar a la Comisión indicando que la auditoría interna no se ocupaba únicamente de labores de verificación sino que además proporcionaba un servicio de asesoría de gestión destinado a mejorar el funcionamiento de la Organización.

38. El representante del Gobierno de Alemania agradeció al Auditor Interno Jefe por su declaración. Aunque se habían realizado auditorías en tres países, sólo se habían detectado dificultades y problemas en uno en particular, y su aclaración había sido muy útil ya que la redacción del informe podría malinterpretarse y sugerir que se habían descubierto problemas en todas las auditorías del IPEC, y no en un país únicamente. Aunque los problemas tenían que ver sólo con un país, todavía seguía siendo necesario adoptar medidas correctoras.

39. El Sr. Blondel, en nombre de los miembros trabajadores, dijo que el programa IPEC era un programa importante que tenía repercusiones directas en la reputación de la OIT y se utilizaba para evaluar la eficiencia organizativa general de la misma. Los programas del IPEC no los llevaba a cabo exclusivamente la OIT, sino que intervenían otros interlocutores como por ejemplo ciertas ONG y otras instituciones que no estaban sujetas al mismo reglamento financiero y administrativo que la OIT. Este hecho planteaba en sí mismo ciertas dificultades. Las propuestas del Director General de realizar una auditoría de gestión del IPEC eran, por lo tanto, recibidas con agrado ya que era esencial que, a pesar de las dificultades existentes, la imagen de la OIT con respecto a los programas del IPEC fuese de completa transparencia y corrección.

40. La Comisión tomó nota del documento de la Oficina.

Seguimiento del informe del Auditor Externo
sobre las cuentas para 1996-1997
(Cuarto punto del orden del día)

41. La Comisión examinó el documento(5)  sobre la respuesta de la Oficina al informe del Auditor Externo para el bienio 1996-1997.

42. El Sr. Blondel, en nombre de los miembros trabajadores, expresó su agradecimiento por el documento de la Oficina, en el que ésta daba clara respuesta a determinadas recomendaciones presentadas por el Auditor Externo. En lo que atañe a la recomendación 3, los miembros trabajadores consideraban que el plazo de un mes para el pago de anticipos era necesario y se mostraron de acuerdo con las observaciones de la Oficina. La Oficina estaba ya aplicando las recomendaciones 7 y 8, pero debería responder con suma cautela a la recomendación 10, según la cual la OIT debería considerar la posibilidad de establecer un sistema de control del tiempo que el personal dedica a las actividades principales. Reiteró la satisfacción de los miembros trabajadores por las respuestas de la Oficina a las recomendaciones, pues, como lo señaló el Director General, es importante que la OIT se beneficie al máximo del trabajo realizado por el Auditor Externo.

43. El Sr. Marshall declaró que los empleadores acogían con agrado el documento sometido a la consideración de la Comisión. Las recomendaciones de los párrafos 6 a 14 habían sido superadas hasta cierto punto por la planificación y el proceso presupuestario estratégicos, pero los miembros empleadores consideraban que debería darse alta prioridad a las cuestiones relacionadas con la medida de los resultados y al sistema de seguimiento, evaluación y presentación de informes. El Programa y Presupuesto basado en objetivos estratégicos daba amplias facultades al Director General y tanto a éste como al Consejo de Administración les incumbía velar por que dichos procesos de evaluación funcionaran de forma eficaz. Los miembros empleadores se congratulaban de recibir los futuros informes sobre estos sistemas.

44. El representante del Gobierno de Canadá convino con los oradores precedentes en que el seguimiento adecuado de las recomendaciones del Auditor Externo era parte fundamental en el proceso de buen gobierno. También reviste gran importancia el seguimiento de las recomendaciones relativas al sistema de control, evaluación y presentación de informes, dado que la OIT ha adoptado un enfoque estratégico para el proceso presupuestario centrado en objetivos estratégicos y operativos.

45. El representante del Gobierno de Panamá hizo suyos los comentarios de los oradores anteriores, en el sentido de que el seguimiento de las recomendaciones del Auditor Externo era el mejor modo de controlar el gasto y de mejorar la eficiencia en toda la Organización.

46. El representante del Gobierno de los Estados Unidos expresó su agradecimiento por el documento de la Oficina y dio todo su apoyo a la recomendación 11 sobre el fortalecimiento de la supervisión de la aplicación del MERS. Había que evaluar los programas de acuerdo con una metodología normalizada, así que apoyaba la recomendación 13. Asimismo, deberían establecerse criterios específicos para determinar la importancia y la eficiencia de los programas, de modo que pudieran adoptarse decisiones para modificar, ampliar o poner fin a los mismos según conviniera. La Oficina debería mantener informado al Consejo de Administración sobre cualquier problema que pudiera posponer una respuesta a las recomendaciones del Auditor Externo.

47. El representante del Gobierno de Namibia señaló que los donantes extrapresupuestarios a menudo contaban con sus propios métodos para evaluar los proyectos, de modo que la Oficina debería evitar que se duplicara el trabajo.

48. El representante del Gobierno de Francia también expresó su agradecimiento por el documento de la Oficina, en el que se especificaban claramente las recomendaciones y respuestas y en el que se proporcionaba información precisa sobre la labor de la Oficina. Se habían hecho algunas recomendaciones de utilidad con respecto al MERS, en particular la sugerencia de que incumbiera a la unidad central la realización de un seguimiento en lo concerniente a la aplicación de dicho sistema. El Gobierno de Francia expresó sus reservas con respecto a la recomendación 10, que proponía la introducción de un sistema de control del tiempo. Dicho proceso mecánico no siempre era apropiado, pero con esta excepción el documento era de gran utilidad para la gestión en la OIT.

49. La Comisión tomó nota del documento de la Oficina.

Nombramiento del Auditor Externo
(Quinto punto del orden del día)

50. La Comisión tuvo ante sí un documento(6)  en el cual se proponía el nombramiento del Auditor Externo y del Auditor Externo adjunto.

51. El Sr. Marshall, en nombre de los miembros empleadores, expresó su apoyo al punto que requería decisión formulado en el párrafo 4 de dicho documento. En vista de los cambios que se estaban registrando en la Organización a raíz de la introducción de un nuevo proceso de planificación estratégica y presupuestaria, así como de los cambios estructurales que habrían de tener lugar posteriormente, era necesario que la Oficina tuviese un enfoque coherente en materia de gestión de las actividades de auditoría, en particular con respecto al Auditor Externo. No obstante, era también importante examinar de tanto en tanto los nombramientos de los proveedores externos de servicios a fin de confirmar que los servicios que prestaban eran los mejores que se podían conseguir. A efectos de seguir una línea coherente se debería prolongar el nombramiento del actual Auditor Externo, cuya labor era sumamente eficaz. No obstante, en un futuro cercano la Oficina tendría que considerar en algún momento la posibilidad de hacer un llamado a concurso para el cargo de Auditor Externo, a fin de averiguar si hay otros interesados en el mercado que podrían proporcionar un servicio equivalente o de mejor calidad.

52. El representante del Gobierno de la India dijo que la práctica que se había seguido hasta ahora en la OIT había consistido en buscar un nuevo Auditor Externo únicamente si el titular del cargo expresaba el deseo de interrumpir sus servicios. También había sido habitual que se nombrase al Auditor Externo por un período de cuatro años, renovable un año antes. El orador expresó su aprecio por la excelente labor realizada por el actual Auditor Externo y estuvo de acuerdo con la opinión general de que, en las circunstancias presentes, era necesario preservar la continuidad. Al mismo tiempo señaló que, según los registros de datos de la OIT disponibles, desde 1937, las funciones de Auditor Externo habían sido desempeñadas por Auditores Generales procedentes únicamente de tres países. No cabía duda de que era conveniente poner énfasis en la continuidad, y todos los titulares de ese puesto habían gozado de la confianza del Consejo de Administración en cuanto a su competencia profesional. Pero según otro principio igualmente válido en materia de prácticas de auditoría y contabilidad, sería necesario cambiar periódicamente el titular del cargo, especialmente en vista de que el Director General había hecho hincapié en el principio de transparencia que debía primar en todos los aspectos de la labor de la OIT. La función del Auditor Externo era un instrumento para garantizar la transparencia, la eficacia y la rendición de cuentas en la Organización.

53. La mejor manera de lograr esos objetivos era aplicar el principio de rotación para el nombramiento del Auditor Externo y establecer la práctica de llamar a concurso para proveer ese cargo. La Oficina debería preparar un documento en el que se examinasen de manera exhaustiva todos los aspectos relativos a la institucionalización del principio de rotación con respecto al nombramiento del Auditor Externo de la OIT, a fin de que el Consejo de Administración pudiese examinarlo en noviembre de 1999. A tales efectos, la Oficina debería tener en cuenta todos los servicios de expertos en materia de auditoría y contabilidad disponibles en diversos países, con inclusión de países en desarrollo.

54. El punto que requería decisión formulado en el párrafo 4 del documento se podría considerar en la reunión del Consejo de Administración del mes de noviembre de 1999 sin por ello comprometer los intereses de la Organización. No obstante, partiendo de la base de que la Oficina pondría en práctica esta propuesta, no habría objeción para que la Comisión adoptase el citado punto con una modificación a efectos de que el mandato del actual Auditor Externo se prolongase por un período de dos años a partir del 1.º de abril del año 2000.

55. El Sr. Blondel, en nombre de los miembros trabajadores, expresó su preocupación con respecto a la propuesta formulada por el representante del Gobierno de la India. Durante la última reunión de la Conferencia, los trabajadores habían quedado muy impresionados por la competencia del Auditor Externo y su profundo conocimiento de la OIT y de las actividades que ésta despliega, como quedó de manifiesto al presentar su informe sobre las labores de Auditoría Externa efectuadas en el bienio de 1996-1997. Por lo tanto, los trabajadores apoyaban el punto que requería decisión tal cual estaba formulado.

56. El representante del Gobierno de Alemania, se refirió a la propuesta del representante del Gobierno de la India y señaló que la tarea del Auditor Externo consistía en examinar las situaciones difíciles y hacer propuestas acerca de cómo podían mejorarse. Las propuestas y recomendaciones del Auditor Externo eran a veces difíciles de aceptar; por lo tanto, era importante asegurarse de que no fuera posible reemplazarlo cuando sus comentarios no fuesen apreciados por la dirección. De ser necesario limitar el mandato, sólo se debería proceder en ese sentido después de haber encontrado un nuevo Auditor Externo a fin de asegurarse de que el cambio no suscite sospecha alguna. El orador expresó, por último, su decidido apoyo a lo propuesto en el párrafo 4 que requería decisión.

57. El representante del Gobierno del Japón, en nombre del Grupo de miembros gubernamentales de Asia y el Pacífico, dijo que aunque apoyaba lo que se proponía en el párrafo 4, la propuesta formulada por el Gobierno de la India debería examinarse cuidadosamente.

58. El representante del Gobierno de China apoyó lo propuesto en el párrafo 4. Secundó asimismo la propuesta formulada por el representante de la India con respecto al nombramiento de los Auditores Externos, y dijo que esperaba que la Oficina preparase un informe detallado sobre ese tema para examinarlo en la próxima reunión del Consejo de Administración.

59. El representante del Gobierno de Canadá afirmó que, a la luz de los numerosos otros cambios que se están efectuando en la Organización se debería prolongar el nombramiento del actual Auditor Externo para asegurar la coherencia de las funciones de auditoría. Sería oportuno quizá, en el futuro, solicitar la presentación de candidaturas para proveer ese puesto, pero no se debería aplicar un criterio de rotación automática.

60. El representante del Gobierno de Egipto apoyó el punto que requería decisión pero dijo que consideraba que la propuesta formulada por el Gobierno de la India merecía ser tenida en cuenta y debería examinarse en la reunión del Consejo de Administración del mes de noviembre.

61. El representante del Gobierno de Italia se pronunció a favor de conservar el actual Auditor Externo y apoyó el punto que requería decisión.

62. El representante del Gobierno de Bangladesh apoyó el punto que requería decisión, pero consideró que las sugerencias formuladas por el Gobierno de la India merecían ser examinadas.

63. El representante del Gobierno de los Estados Unidos se asoció a las posiciones adoptadas por el Grupo de los Empleadores, el Grupo de los Trabajadores y los representantes de Alemania, Canadá e Italia, y apoyó el punto que requería decisión formulado en el párrafo 4.

64. El representante del Gobierno de Panamá manifestó su apoyo a lo propuesto en el párrafo 4.

65. El representante del Gobierno de Argelia apoyó el punto que requería decisión, pero consideró que la propuesta formulada por el Gobierno de la India debería examinarse cuidadosamente.

66. El representante del Gobierno de Suecia apoyó plenamente la propuesta de decisión que figuraba en el párrafo 4. No obstante, la propuesta formulada por el Gobierno de la India merecía un análisis más detenido dado que el criterio de los nombramientos de por vida era peligroso. La rotación de los Auditores Externos podía redundar también en beneficio de la Oficina ya que la diversidad de los enfoques aplicados por los distintos auditores podía resultar útil para la OIT.

67. El Presidente señaló, por último, que había al parecer consenso para proceder al examen, en la reunión del Consejo de Administración que tendría lugar en noviembre de 1999, de un documento elaborado por la Oficina sobre los nombramientos de los Auditores Externos. Dicho documento debería contener informaciones relativas a la experiencia de otras organizaciones internacionales y, tal como sugirieron varios oradores, debería tener en cuenta también la propuesta formulada por el representante del Gobierno de la India.

68. La Comisión recomienda al Consejo de Administración que proceda al nombramiento de los titulares de los cargos de Contralor y Auditor General y de Contralor y de Auditor General adjunto del Reino Unido como Auditor Externo y Auditor Externo adjunto, respectivamente, por un período de cuatro años, con efecto a partir del 1.º de abril de 2000.

Informe de la Subcomisión de ConstruccioneInforme de la Subcomisión de Construcciones
(Sexto punto del orden del día)

[69-74]

75. La Comisión tomó nota del informe de la Oficina.

Contabilidad del ejercicio financiero: enmienda
del Reglamento Financiero y de la
Reglamentación financiera detallada
(Séptimo punto del orden del día)

76. La Comisión tuvo ante sí un informe(8)  en el cual se proponían enmiendas al Reglamento Financiero y la Reglamentación financiera detallada de la OIT con el fin de introducir los procedimientos de contabilidad basados en los valores devengados. La Comisión alcanzó un acuerdo respecto del punto que requería decisión.

77. La Comisión de Programa, Presupuesto y Administración tal vez estime oportuno recomendar al Consejo de Administración que:

Delegación de autoridad en virtud del artículo 18 del
Reglamento de la Conferencia Internacional del Trabajo
(Octavo punto del orden del día)

78. La Comisión tuvo ante sí un documento(9)  sobre la delegación de autoridad en la Mesa del Consejo de Administración, por toda la duración de la reunión de 1999 de la Conferencia.

79. La Comisión decidió delegar en su Mesa (esto es, en el Presidente y los portavoces de los miembros empleadores y trabajadores de la Comisión) la autoridad de llevar a cabo sus responsabilidades en virtud del artículo 18 del Reglamento de la Conferencia para el período correspondiente a la 87.ª reunión (junio de 1999) de la Conferencia, en relación con las propuestas que impliquen gastos durante el 66.º ejercicio económico, que finalizará el 31 de diciembre de 1999.

80. La Comisión recomienda que el Consejo de Administración haga una delegación de autoridad similar en su Mesa, en virtud del artículo 18 del Reglamento de la Conferencia.

Otras cuestiones financieras y de orden general
(Décimo punto del orden del día)

Disposiciones financieras para la constitución de una comisión
de encuesta que examine la queja relativa a la observancia del
Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho
de sindicación, 1948 (núm. 87) y del Convenio sobre el derecho
de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm. 98)
por el Gobierno de Colombia

81. La Comisión tuvo ante sí un documento(10)  en el que se proponían disposiciones financieras para la constitución de una comisión de encuesta.

82. El representante del Gobierno de Colombia, presentando una moción de orden, preguntó sobre la conveniencia de que la Comisión tratara de las disposiciones financieras antes de que el Consejo de Administración decidiera establecer una comisión de encuesta.

83. El Sr. Blondel, en nombre de los trabajadores, no consideraba que esto constituyera un incumplimiento del procedimiento normal. La Comisión se ocupaba sólo de los aspectos financieros del establecimiento de una comisión de encuesta y cualquier decisión que se adoptara sólo surtiría efecto si el Consejo de Administración decidía más tarde establecer de hecho dicha comisión. Este es el procedimiento ordinario y se había aplicado en varias ocasiones en el pasado.

84. El Tesorero confirmó que la Comisión estaba siguiendo el procedimiento normal y no estaba juzgando de antemano las decisiones del Consejo de Administración. Si la Comisión formula una recomendación sobre disposiciones financieras en esta fase, el Consejo de Administración podría beneficiarse de esos conocimientos al decidir establecer o no una comisión de encuesta. De hecho, no era posible ningún otro procedimiento porque en el párrafo 3 del artículo 22 del Reglamento del Consejo de Administración se preveía que: «El Consejo de Administración no tomará ninguna decisión respecto a una propuesta que implique gastos sin que ésta haya sido enviada antes a la Comisión de Programa, Presupuesto y Administración para su examen...».

85. El Sr. Marshall declaró que los empleadores apoyaban el punto que requería decisión.

86. La Comisión recomienda al Consejo de Administración que, si decide nombrar una comisión de encuesta sobre Colombia:

Comité Administrativo de Coordinación de las Naciones Unidas:
Informe estadístico sobre la situación presupuestaria y financiera
de las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas

87. La Comisión tuvo ante sí un documento(11)  que contenía información financiera sobre las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.

88. El Sr. Blondel, en nombre de los trabajadores, señaló que el último informe del CAC era tan largo como breve era la nota de la primera página de la Oficina, y contenía una serie de cuadros comparativos sobre la situación financiera de las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas. La Comisión rara vez tenía la oportunidad de comparar directamente a la OIT con otras organizaciones de las Naciones Unidas y algunas conclusiones eran bastante reveladoras. Por ejemplo, los gastos presupuestarios anuales en el actual bienio fueron aproximadamente de 50 millones de dólares menos que en el bienio de 1996-1997. También era interesante observar la evolución de las escalas de prorrateo de las contribuciones de los Estados Miembros en el curso de los años. Una de las más destacables era la del Japón, que había aumentado considerablemente en los últimos cinco años hasta alcanzar su nivel actual de aproximadamente un 20 por ciento. La disminución del presupuesto tal vez se podría explicar por las oscilaciones de los tipos de cambio pero sería útil obtener la confirmación de la Oficina.

89. El Tesorero confirmó que el tipo de cambio presupuestario en 1996-1997 fue de 1,16 francos suizos por dólar de los Estados Unidos y en 1998-1999 fue de 1,46 francos suizos por dólar lo que supuso que el nivel nominal del presupuesto para el presente bienio fue de aproximadamente 100 millones de dólares menos que en 1996-1997. Asimismo, confirmó que la actual tasa de contribución para Japón se situaba exactamente en el 20 por ciento.

90. La Comisión tomó nota del documento de la Oficina.

Reuniones regionales: ajustes en la organización actual

91. La Comisión tuvo ante sí un documento(12)  sobre ajustes en la organización actual de las reuniones regionales, presentado a petición del Consejo de Administración en su reunión de noviembre de 1998.

92. El representante del Gobierno de la India dijo que el documento de la Oficina debería considerarse a la luz de la experiencia adquirida en la Duodécima Reunión Regional Asiática celebrada en Bangkok en diciembre de 1997 que, a título experimental, se había limitado a tres días. En el momento de la Reunión, toda la región de Asia estaba atravesando una crisis financiera con pérdidas de empleo a gran escala. En el orden del día de la Reunión no se tuvo en cuenta esta situación porque no se había discutido de antemano con los gobiernos y con los interlocutores sociales de la región. Tres días era un período demasiado corto para que los participantes de 40 países mantuvieran discusiones serias y elaboraran conclusiones sobre problemas regionales, y los servicios disponibles para las reuniones de los grupos gubernamentales eran insuficientes. Si se pretende que estas reuniones resulten útiles se debería establecer el orden del día en consulta con los gobiernos y los interlocutores sociales de la región, debería haber los suficientes servicios de interpretación y salas de reunión para el número de delegados, y debería haber un plazo de tiempo suficiente para adoptar conclusiones y un informe que se someterían a una sesión plenaria. Así pues, propuso que las reuniones regionales deberían ampliarse a cinco días y que los costes adicionales deberían financiarse con cargo a los ahorros que se lleven a cabo en la Parte I del Programa y Presupuesto.

93. El representante del Gobierno de Austria abogó también por una duración de cinco días porque no merecía la pena celebrar reuniones en las que no se adoptan conclusiones ni un informe. La experiencia reciente indicaba que los ahorros obtenidos de acotar la duración de las reuniones no se justificaban porque la calidad de las labores se había deteriorado y, en cualquier caso, esta medida iba en contra de la filosofía de la OIT. Se debería intentar mejorar las condiciones de trabajo en general y someter a las personas a una presión extrema no sentaba un buen ejemplo.

94. La representante del Gobierno del Japón recordó que la Comisión había acordado en su anterior reunión que los tres Grupos deberían disponer de los servicios suficientes para celebrar sus propias reuniones de Grupo. Se deberían organizar reuniones regionales para que se pudieran discutir plenamente todos los puntos del orden del día y, habida cuenta del elevado número de Estados Miembros de la región de Asia y del Pacífico, declaró que su Gobierno apoyaba las reuniones regionales de cuatro días de duración.

95. El Sr. Marshall dijo que los empleadores apoyaban la decisión que figura en el párrafo 8, a) del documento de la Oficina, pero recordó que en el programa principal 30 del actual Programa y Presupuesto se preveían reuniones regionales de tres días de duración con un solo punto del orden del día. Dadas las circunstancias excepcionales que reinaron durante la última Reunión Regional Asiática quedó claro que las disposiciones relativas a las reuniones deberían ser más flexibles. Probablemente la mejor opción sería aprobar, en primer lugar, un orden del día y después asignar un plazo de tiempo razonable de una duración máxima de cuatro días para la conclusión de las labores.

96. El Sr. Blondel declaró que los trabajadores seguían prefiriendo que la duración de las reuniones regionales se fijara en cinco días. Si convenía asignar más recursos para las discusiones de grupo entonces convenía que las reuniones duraran lo suficiente como para garantizar la plena discusión de las cuestiones. Además, la duración sería igual para todas las regiones, especialmente habida cuenta del intervalo de tiempo entre las reuniones consecutivas, y no era mucho exigir condiciones de trabajo razonables habida cuenta de la importancia de estas reuniones para los participantes regionales.

97. El representante del Gobierno de Argelia, en nombre de los miembros gubernamentales africanos, también expresó su apoyo a una duración de cinco días para las reuniones regionales. No era conveniente poner en peligro el valor y la importancia de las reuniones regionales simplemente para ahorrar dinero, y volvió a expresar su firme apoyo a las reuniones de cinco días de duración.

98. El representante del Gobierno del Reino Unido estuvo de acuerdo con la decisión que figura en el párrafo 8, a) del documento de la Oficina así como con comentarios anteriores de que deberían llevarse a cabo más consultas por adelantado sobre el orden del día para garantizar que las reuniones regionales se organizaban de la forma más eficaz. Por otro lado, ninguna de las opciones que figuran en el párrafo 8, b) era especialmente interesante porque, en circunstancias normales, sería posible celebrar reuniones de tres días en las que se elaboraran conclusiones y un informe. Sin embargo, en determinadas circunstancias, como las que reinaron durante la última reunión celebrada en Bangkok, se podría necesitar más tiempo, por lo que aceptaría la propuesta de una duración de hasta cuatro días si lo justificaba el volumen de trabajo.

99. El representante del Gobierno de Swazilandia apoyó las observaciones formuladas en nombre de los miembros gubernamentales de Africa. La última Reunión Regional Africana se había celebrado cinco años atrás y ahora era necesario considerar muchas cuestiones. Apoyó las reuniones regionales de cinco días de duración porque sólo merecía la pena organizar reuniones si en ellas se podían alcanzar conclusiones y presentar un informe.

100. El representante del Gobierno de Bangladesh observó que tres días no eran suficientes para una reunión seria, y estuvo a favor de ampliar la duración a cinco días.

101. La representante del Gobierno de Canadá observó que esta propuesta se basaba en la experiencia de la duodécima Reunión Regional de Asia y el Pacífico, en donde varios Estados trataban de hacer frente a una crisis económica. Esto no significaba necesariamente que debería haber una fórmula o receta para cada reunión regional simplemente por esta experiencia. Como habían dicho varios oradores anteriores, la organización de las reuniones regionales debería estar determinada por el orden del día y en la mayor parte de las reuniones deberían bastar tres días. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, estaría dispuesta a aprobar un máximo de cuatro días si así lo justificaba el volumen de trabajo. Expresó su apoyo por la propuesta que figura en el párrafo 8, a) del documento de la Oficina.

102. El representante del Gobierno de Alemania hizo suyas las observaciones de los representantes de los Gobiernos del Canadá y del Reino Unido.

103. El representante del Gobierno de Egipto apoyó las opiniones expresadas en nombre de los miembros gubernamentales de Africa. Dado que las reuniones regionales se celebraban sólo una vez cada cinco años y habida cuenta del volumen de trabajo que se acumulaba durante dicho período, una reunión de cinco días no era una duración excesiva.

104. El representante del Gobierno de los Estados Unidos apoyó el párrafo 8, a) del documento de la Oficina en el que se recomienda que se pongan a disposición más servicios de interpretación y otras salas de reuniones, siempre y cuando los costos se financien con los niveles de recursos existentes. Algunas reuniones regionales celebradas en el pasado no estaban a menudo centradas y para las dos próximas reuniones la Oficina, junto con los gobiernos y los interlocutores sociales, debería esforzarse por definir y centrar estas reuniones para que logren resultados concretos que guarden relación directa con los objetivos prioritarios de la OIT. Normalmente tres días deberían bastar pero, dependiendo del orden del día, a veces podría resultar útil que la reunión durara cuatro días. Cuando los delegados viajaban para asistir a una reunión regional naturalmente deseaban aprovechar al máximo el tiempo. En consecuencia, dio su apoyo a la propuesta de ampliar las reuniones a cuatro días.

105. El representante del Gobierno de Hungría expresó su apoyo al punto que requería decisión formulado en el párrafo 8, a) del documento de la Oficina. Por lo que respecta a la duración de las reuniones, consideraba que una duración de cuatro días sería probablemente suficiente y, por lo tanto, respaldaba las declaraciones de los representantes del Reino Unido y de Canadá.

106. El representante del Gobierno de Corea expresó también su apoyo a la recomendación formulada en el párrafo 8, a) de la Oficina y dijo que prefería una duración de cuatro días para las reuniones regionales a fin de poder disponer de tiempo suficiente para las discusiones, así como para elaborar conclusiones y también un informe.

107. El representante del Gobierno de Sudáfrica respaldó los comentarios del coordinador del grupo de miembros gubernamentales de Africa. Dijo que estaba de acuerdo con los comentarios del representante del Gobierno de la India, pero añadió que en los últimos años la labor de la Organización había despertado un creciente interés en muchos Estados Miembros. Cabía prever que en las reuniones regionales africanas, en particular, participarían delegaciones más numerosas, y esto justificaría celebrar reuniones de cinco días de duración.

108. El representante del Gobierno de la China apoyó la propuesta formulada en el párrafo 8, a) del documento de la Oficina, así como la propuesta de extender la duración de la reuniones regionales a cuatro días.

109. El representante del Gobierno de Panamá manifestó también su apoyo a lo propuesto en el párrafo 8, a) del documento de la Oficina, pero consideró que tres días de duración debería ser suficiente para la mayoría de las reuniones regionales. Este límite podía, no obstante, extenderse si las circunstancias lo justificaban.

110. El Sr. Blondel dijo que, tras haber efectuado otras consultas y en aras de llegar a una solución, los trabajadores estaban ahora dispuestos a aceptar una duración de cuatro días para las reuniones regionales, aunque su preferencia inicial por una duración de cinco días había contado con el apoyo de diversos representantes gubernamentales. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, como en el caso de la reciente crisis regional asiática, o cuando el orden del día fuese muy amplio, la duración de las reuniones debería extenderse a cinco días.

111. El Sr. Marshall expresó el agrado de los empleadores ante la solución de transacción propuesta por los trabajadores. Era evidente que los acuerdos en ese sentido debían ser suficientemente flexibles para poder abordar un orden del día que tuviese en cuenta las circunstancias particulares de una determinada región, pero también era importante comprender cabalmente que el hecho de extender la duración de las reuniones regionales tripartitas incrementaba los costos de participación y esto, a su vez, podría plantear dificultades para algunos Estados Miembros. Sin embargo, los empleadores podían aceptar la propuesta formulada por los trabajadores para fijar la duración de las reuniones regionales en cuatro días, siempre que en circunstancias excepcionales, tales como la de la reciente crisis asiática, se pudiera solicitar a la Comisión de Programa, Presupuesto y Administración la extensión de la duración a cinco días, a condición de que se aprobase la asignación de los recursos presupuestarios necesarios. Se debería aplicar un criterio flexible en ambos sentidos, a fin de que la duración de las reuniones pudiese también reducirse a tres días si se consideraba oportuno.

112. El representante del Gobierno de Alemania dijo que estaba de acuerdo con la solución que la Comisión estaba examinando. Sin embargo, era necesario aclarar cómo habrían de adoptarse las decisiones respecto de lo que cabía calificar de circunstancias extraordinarias y cómo se podría conseguir con antelación la aprobación de las asignaciones financieras necesarias.

113. El representante del Gobierno de los Estados Unidos dijo que coincidía con los comentarios formulados por los dos oradores que le precedieron en el uso de la palabra, y sugirió que en ese contexto el término «excepcionales» se refiriese únicamente a un acontecimiento que afectase a toda una región, por ejemplo, un acontecimiento de la misma envergadura que la reciente crisis financiera asiática.

114. La Comisión de Programa, Presupuesto y Financiación recomienda al Consejo de Administración que:

Ginebra, 17 de marzo de 1999.

Puntos que requieren decisión:


1.  Documento GB.274/PFA/1/1.

2.  Documento GB.274/PFA/1/2.

3.  Documento GB.274/PFA/2.

4.  Documento GB.274/PFA/3.

5.  Documento GB.274/PFA/4.

6.  Documento GB.274/PFA/5.

7.  Documento GB.274/PFA/6.

8.  Documento GB.274/PFA/7.

9.  Documento GB.274/PFA/8.

10.  Documento GB.274/PFA/10/1.

11.  Documento GB.274/PFA/10/2.

12.  Documento GB.274/PFA/10/3.


Anexo I

Enmiendas al Reglamento Financiero de
la Organización Internacional del Trabajo
(El texto añadido se destaca en negrita; el texto suprimido figura entre paréntesis)

Artículo 10

...

5. Todas las contribuciones [recibidas] pagaderas en un ejercicio económico serán registradas como ingresos en ese ejercicio económico y serán contabilizadas en dólares de los Estados Unidos al tipo de cambio presupuestario para ese ejercicio económico.

...

Artículo 17

[1. Todos los pagos por concepto de transacciones previstas en el presupuesto deberán cargarse a la contabilidad del ejercicio económico durante el cual se han efectuado dichas transacciones, si dichos pagos se han efectuado antes del 31 de enero del año siguiente al cierre de dicho ejercicio.]

1. Los gastos que se carguen a los créditos consignados para un ejercicio económico consistirán en los pagos efectuados durante el ejercicio económico y las obligaciones por liquidar el último día del ejercicio económico. La parte de los créditos que sea necesaria para cubrir esas obligaciones por liquidar seguirá disponible durante doce meses; al final de ese período, cualquier saldo restante se consignará en la partida de ingresos varios.

[2. Se invitará a las personas a quienes se adeude algún pago por concepto de una transacción efectuada en cualquier ejercicio económico a presentar sus cuentas oportunamente, antes del 31 de enero del año siguiente al cierre de dicho ejercicio económico, debiéndoseles pagar, en cuanto sea posible, antes de dicha fecha.]

2.[3. No obstante las disposiciones del párrafo 1 anterior, los adeudados] Las obligaciones que no hayan podido [pagarse a tiempo para incorporarse a la contabilidad] cargarse a los créditos del ejercicio económico anterior [debido a un retraso inevitable en la presentación o en el finiquito de las cuentas] podrán, si el Director General así lo decide, cargarse a [la contabilidad] los créditos del ejercicio económico en curso. No obstante, se incluirá en el presupuesto de cada ejercicio económico una partida intitulada «Obligaciones por liquidar»(*)  a la que se cargarán todos los pagos de índole parecida que no convenga cargar a otra partida del presupuesto. El pago de [los adeudos] las obligaciones relacionas con transacciones previstas en los presupuestos de ejercicios económicos anteriores al último ejercicio económico deberá ser previamente autorizado por el Consejo de Administración.

[4. Los acreedores que, después de que se les haya llamado la atención sobre las disposiciones de este artículo, no hayan presentado sus cuentas a tiempo para permitir que su pago se haga dentro de la fecha prescrita serán informados, cuando no pueda pagárseles de la manera indicada en el párrafo 3 sin impedir que se pague a los acreedores que hayan satisfecho las exigencias de dicho párrafo, de que sus cuentas no podrán saldarse hasta que la Conferencia haya consignado nuevamente los créditos necesarios.]

Artículo 18

1. El excedente o el déficit de ingresos con respecto a los gastos en cualquier ejercicio económico completo se calculará deduciendo de los ingresos presupuestarios los gastos presupuestarios y se preverá una reserva para los casos de demora en el pago de las contribuciones. Esa reserva ascenderá al 100 por ciento del valor de las contribuciones debidas en la fecha de los estados financieros al final del ejercicio económico.

2. [Si la diferencia entre los ingresos y los gastos presupuestarios en cualquier ejercicio económico completo expresados en dólares de los Estados Unidos arroja un saldo a favor, el equivalente en francos suizos del superávit de tesorería correspondiente.] Cualquier excedente de ingresos con respecto a los gastos, expresado en francos suizos y calculado al tipo de cambio presupuestario para el ejercicio económico, se utilizará para reducir la contribución de los Miembros de acuerdo con el siguiente procedimiento: a los Miembros que hayan pagado su contribución normal en el ejercicio económico que arrojó el superávit se les acreditará la porción que les corresponda de dicho superávit en sus contribuciones señaladas para el segundo año del ejercicio económico siguiente; a los demás Miembros no se les acreditará la porción que les corresponda mientras no hayan pagado las contribuciones que adeuden con respecto al ejercicio económico que arrojó el superávit [de tesorería]. Cuando hayan efectuado el pago, se les acreditará la porción que les corresponda como deducción de las contribuciones que se les hayan señalado para el primer año del siguiente ejercicio económico para el cual se adopte un presupuesto después de dicho pago.


Anexo II

Enmiendas a la Reglamentación financiera detallada
de la Organización Internacional del Trabajo
(El texto añadido se destaca en negrita; el texto suprimido figura entre paréntesis)

3.30 Ingresos varios(**) 

Los ingresos varios consisten en las siguientes categorías de ingresos que corresponden a la OIT:

3.31 Pagos al Fondo de Rotación para Publicaciones

3.32 Tratamiento de los ingresos procedentes de alquileres

6.30 Plazos para presentación de solicitudes de pago

7.60 Plazos de pago

7.70 Monedas de las cuentas y tipos de conversión de moneda


*  Este cambio sólo afecta a las versiones española y francesa del Reglamento.

**  [En el original inglés se indica entre paréntesis el término receipts que figuraba en el texto anterior del artículo y que se sustituye ahora por el término income; esta modificación no afecta la versión española dado que el término utilizado en ella era «ingresos»; por lo tanto no es necesario introducir una enmienda a ese respecto.]


Puesto al día por SA.  Ultima actualización: 27 de noviembre de 2006