Press release

Un nuevo informe de la OIT sobre la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados

El informe anual de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) sobre la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados llama a sustituir la actual lógica de seguridad “por una lógica de desarrollo, basada en una proyección a largo plazo de los intereses en los planos económicos, del empleo y de la seguridad humana de todos las mujeres y hombres en la región”.

Comunicado de prensa | 3 de junio de 2011

GINEBRA (Noticias de la OIT) – El informe anual de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) sobre la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados llama a sustituir la actual lógica de seguridad “por una lógica de desarrollo, basada en una proyección a largo plazo de los intereses en los planos económicos, del empleo y de la seguridad humana de todos las mujeres y hombres en la región”.

De acuerdo con el informe, a pesar de algunas mejoras en la circulación de personas, no se han producido cambios positivos significativos en relación a los trabajadores durante el último año. El informe señala que un cambio en este ámbito no ocurrirá “mientras no se levanten las restricciones impuestas por la ocupación israelí y no se termine con ésta”.

El informe destaca que todas las partes “tarde o temprano tendrán que tomar una decisión sobre los próximos pasos a dar. La economía palestina ha llegado a un límite que no puede ser superado sin un acuerdo y una acción respecto a los dos principales obstáculos con que tropieza: la ocupación y la separación. La construcción de un Estado Palestino no debería ser reprimida y no debería permitirse que se traduzca en frustración y descontento”.

El informe anual es realizado en conformidad con el mandato conferido por la Conferencia Internacional del Trabajo. El mismo ha sido presentado a la Conferencia durante las últimas tres décadas.

El informe de este año se refiere a las muchas facetas de la separación a consecuencia del cierre de Gaza, los efectos de la barrera de separación, la separación de Jerusalén Oriental de la Ribera Occidental, las múltiples medidas de separación impuestas en la Ribera Occidental, y la separación de los ciudadanos sirios que viven en el Golán sirio bajo ocupación, de su patria. El informe del año pasado recordaba que los asentamientos son la causa principal de la confiscación de tierras árabes, de las restricciones al acceso y la circulación, de la fragmentación territorial y del agotamiento de los recursos naturales.

El Director General de la OIT, Juan Somavia, en su Prefacio al informe, plantea la cuestión de la siguiente manera: “¿Será suficiente la meta del desarrollo para superar las divisiones, eliminar los obstáculos físicos y psicológicos, y liberar el potencial humano de los millonesde habitantes de la región? ¿O, más bien, este potencial quedará frustrado, sus esperanzas denegadas por el conflicto y sus genuinos esfuerzos de desarrollo reducidos a la prestación continua de primeros auxilios humanitarios?”

Las conclusiones del informe se basan en una misión enviada a comienzos de este año a los territorios árabes ocupados, Israel y la República Árabe de Siria, para analizar la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados, incluyendo la Ribera Occidental, Gaza y el Golán.

Si bien el informe señala que la situación económica ha seguido mejorando en estos territorios, el crecimiento no está distribuido de manera equitativa porque el territorio de Gaza permanece cerrado, y gran parte de ese crecimiento corresponde a una recuperación respecto a una situación anterior muy deteriorada.

La tasa de desempleo ha disminuido sólo un poco, hasta 23,7 por ciento en 2010, ya que un aumento en el crecimiento económico no ha producido una mejora significativa en los resultados del mercado laboral. La tasa de desempleo juvenil sigue ubicándose en un alarmante 39 por ciento, dice el informe.

Según el informe, el continuo cierre de Gaza ha causado que cuatro quintas partes de la población dependan de la ayuda humanitaria para sobrevivir, y que la economía informal “de los túneles” se haya convertido en el principal motor de la actividad económica.

El informe señala una intensificación en las restricciones de los permisos de residencia permanente en Jerusalén Oriental, la continua demolición de hogares y la anulación de documentos de identidad. Señala además que, al mismo tiempo que el Gobierno de Israel ha extendido el subsidio al desarrollo de la agricultura en el valle de Jordán, ha restringido el acceso al agua y a las tierras a los palestinos, y demolido sus hogares y otras estructuras.

De acuerdo con el informe, el potencial del Fondo Palestino para el Empleo y la Protección Social tiene que maximizarse para que pueda contribuir de manera eficaz a mitigar la pobreza, proporcionar protección a los desempleados y encontrar alternativas viables para los trabajadores palestinos, cuyos ingresos dependen hoy del trabajo en los asentamientos.

El informe también hace un llamado a realizar un examen exhaustivo del sistema salarial, incluyendo: salario mínimo, mecanismos eficaces para resolver las quejas formuladas por los trabajadores palestinos contra los empleadores israelíes, aprovechar el potencial de las mujeres en un mercado laboral muy segmentado, y acuerdos institucionales sólidos en favor del diálogo social en el futuro Estado Palestino.

El informe señala que será necesario adoptar “medidas que acompañen la construcción de un Estado Palestino democrático con una dimensión social marcada. El hecho de que el Estado todavía no sea una realidad universalmente reconocida no significa que estas medidas no deban adoptarse ahora como parte integrante del proceso de construcción estatal”.

Si bien el informe acoge con satisfacción el aumento de la circulación de personas en la Ribera Occidental, también incita a aliviar las restricciones de Israel en Jerusalén Oriental y Gaza. Señala además que las negociaciones de paz han sido entorpecidas por la situación prevaleciente en el Golán sirio ocupado.

Según el informe, la perspectiva de cambio en la región árabe en general hacia una mayor apertura y democracia debería estimular el proceso de paz. En particular, el informe exhorta a escuchar las voces de los jóvenes en la Ribera Occidental y Gaza “que piden unidad y el fin de la ocupación”.