Simplicity and complexity in practice

Brasil: desde las tasas regionales, a tasas nacionales y por último a una combinación de tasas nacionales y regionales

Cuando Brasil introdujo el salario mínimo en 1940, se establecieron 14 niveles de ámbito regional. Con estas distintas tasas se trataba de tomar en consideración las diferencias significativas del costo de la vida entre las regiones, así como sus distintos niveles de desarrollo económico y de desarrollo del mercado laboral. En 1963, el número de salarios mínimos regionales había aumentado a 39.

Se produjo entonces un cambio de filosofía, al cundir la idea de que todos los trabajadores de Brasil debían tener derecho a la misma protección ofrecida por el salario mínimo. Al consolidarse esta perspectiva, el proceso se invirtió y evolucionó progresivamente hacia la reducción del número de tasas. En 1984, Brasil tenía sólo un salario mínimo nacional. Sin embargo, en la práctica este nivel resultó ser bajo en las comarcas más desarrolladas de la región suroriental del país, al tiempo que se consideraba elevado con respecto a los salarios medios que se aplicaban en las comarcas nororientales (el llamado “Nordeste”).

Por esta razón, desde el año 2000 cada estado está habilitado para determinar de manera autónoma su propio salario mínimo, en niveles que superen el nivel nacional, facultad que conlleva la obligación de cumplir con la Ley de Responsabilidad Fiscal. Esta ley, promulgada en 2000, tenía por objeto orientar a las autoridades (tanto federales como regionales y municipales) hacia la aplicación de políticas fiscales prudentes. Aunque muy pocos estados adoptaron esta alternativa (sólo cinco en 2015), todos los que lo hicieron están situados en la región sudoriental, más desarrollada, donde se encuentran las industrias más dinámicas y se practican los salarios más altos. La diferencia entre la tasa regional más baja y el nivel del salario mínimo nacional va desde un 12 por ciento por encima de dicho salario mínimo nacional en la región de São Paulo al 35 por ciento por encima del salario mínimo nacional en la región de Paraná.

Los salarios mínimos regionales también comprenden varias tasas por categoría de actividad. Por ejemplo, en Paraná hay cuatro tasas diferentes, aplicables respectivamente a las actividades agropecuarias, los servicios y el comercio, la producción industrial y los trabajadores técnicos semicalificados; en Río de Janeiro hay nueve niveles salariales mínimos, en Río Grande, cuatro y en São Paulo, tres.