El cuidado como componente necesario de la protección social

Entrevista a la autora de “Recibir y brindar cuidados en condiciones de equidad: desafíos de la protección social y las políticas de empleo en Argentina", publicación de la Serie Documentos de Trabajo de la OIT en Argentina.

Noticia | 16 de septiembre de 2014
Buenos Aires – Carina Lupica, consultora de OIT y directora de la fundación Observatorio de la Maternidad, presentó el documento de trabajo "Recibir y brindar cuidados en condiciones de equidad: desafíos de la protección social y las políticas de empleo en Argentina", en el marco del ciclo de Diálogos sobre políticas de cuidado en Argentina, que organiza OIT, junto a otras agencias del Sistema de Naciones Unidas y CIPPEC.

El evento contó con la participación de Fabio Betranou, Oficial a cargo de la Oficina de la OIT en Argentina, como moderador y de Estela Barba, Coordinadora del Área “Formación con Equidad para el Trabajo Decente” del MTEySS, Laura Golbert, consultora de la Subsecretaría de Políticas de la Seguridad Social del MTEySS, y Zunilda Valenziano, Secretaria de Igualdad de Oportunidades en UPCN) como comentaristas.

A continuación, Carina Lupica comparte con OIT las principales conclusiones del documento de trabajo y los desafíos que plantea el tema del cuidado al sistema de protección social y a las políticas de empleo.

¿Qué significa pensar los cuidados desde la protección social en el marco de la Recomendación núm. 202 sobre los pisos de protección social?

CL: En el marco de la protección social, el cuidado debe ser entendido como un derecho básico de ciudadanía que la colectividad asume y garantiza para maximizar el bienestar individual y social, con directa competencia del Estado en la provisión de servicios de cuidados y en la regulación de las responsabilidades que asumen otras instituciones y actores. Desde esta perspectiva, el derecho universal al cuidado comprende las garantías y los mecanismos que aseguran la provisión digna de cuidados a quienes los requieren y las condiciones de trabajo decente para que los trabajadores del cuidado puedan ejercer su rol de manera adecuada.

¿Cómo se incorporan los cuidados al sistema de protección social en Argentina?

CL: Incluir el derecho al cuidado como un componente del sistema de protección social implica adaptar el pacto social y fiscal para reorganizar la distribución social del cuidado entre el Estado, el mercado y la sociedad (lo que se denomina corresponsabilidad social de los cuidados), suscitar un reparto más equitativo de las responsabilidades familiares y domésticas entre hombres y mujeres en el interior de los hogares (es decir, desde el enfoque de parentalidad), y promover servicios de cuidados de calidad.
La atención del cuidado mediante la protección social comprende la tríada de tiempo, dinero y servicios para cuidar, es decir que supone permisos laborales para que quienes trabajan de forma remunerada puedan cuidar a sus familias, transferencias monetarias para ayudar económicamente a las familias de las personas que requieren cuidados y servicios de atención directa de los cuidados. A la vez, el Estado debe adoptar una actitud activa en relación con la protección y promoción de las condiciones de trabajo de quienes se desempeñan en la amplia gama de los cuidados.

¿Qué condiciones de empleo presentan los trabajadores del cuidado en relación al trabajo decente?

CL: El trabajo de cuidado comprende un abanico amplio y heterogéneo de trabajadores, de acuerdo con sus cualificaciones individuales, las características de las poblaciones a las que brindan cuidados, el ámbito laboral donde se desempeñan, las diferentes normativas que regulan su relación laboral y el reconocimiento social y económico de su labor. La necesaria ampliación de los servicios de cuidados constituye una oportunidad importante para profesionalizar y formalizar los empleos existentes y para la generación de otros nuevos en el marco del trabajo decente.

¿Por qué considera que el tema de los cuidados ha adquirido relevancia en la agenda pública?

CL: La necesidad de cuidado no es un asunto nuevo. En todas las sociedades siempre hubo personas que han requerido la ayuda de terceros para realizar las actividades cotidianas. Sin embargo, en la actualidad, los modos tradicionales de atender las necesidades de cuidado están en crisis, debido a la variación en la magnitud y complejidad del fenómeno. Esta situación se ha denominado “crisis de los cuidados”, producto del envejecimiento demográfico y la creciente incorporación de las mujeres en el mercado laboral.

¿Cuáles son los desafíos para establecer una agenda de propuestas sobre los cuidados?

CL: Pese al carácter sustancial y perentorio de la situación, los cuidados no han sido incluidos adecuadamente en la agenda estratégica del Estado y, para revertir esta situación, se necesita admitir que la reproducción social y los cuidados aportan un valor clave a la sociedad, además de reconocer al cuidado como un derecho universal, tanto para quienes deben ser cuidados como para quienes deben o quieren cuidar a otros. Incorporar los cuidados como una necesidad social básica dentro del sistema de seguridad social requiere asumir nuevos compromisos y adoptar diversas medidas desde los distintos sectores de la sociedad. El desafío no es sencillo, pues implica deconstruir modelos culturales enraizados en el imaginario social, en la institucionalidad laboral y de protección social y en las prácticas individuales y sociales, y apoyar la arquitectura de otros enfoques más acordes con la nueva realidad familiar, laboral y social.