Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

Un enfoque más eficaz del mercado de trabajo para luchar contra la pobreza

Opinión | 17 de octubre de 2019
Por Cynthia Samuel-Olonjuwon, Directora Regional de la OIT para África

Cynthia Samuel-Olonjuwon
El empleo remunerado sigue siendo el camino más viable para escapar de la pobreza. Sin embargo, el acceso tanto al empleo como a las condiciones de trabajo decente sigue representando un desafío. Sesenta y seis por ciento de las personas empleadas en las economías en desarrollo y 22 por ciento en las economías emergentes se encuentran en una situación de pobreza extrema o moderada, y el problema se agudiza aún más cuando se consideran las personas a cargo de estos “trabajadores pobres”.

Por consiguiente, no son sólo el desempleo o la inactividad lo que atrapa a las personas en la pobreza, también la falta de oportunidades de trabajo decente, incluidos el subempleo y el empleo informal, les impiden progresar.

Las políticas activas del mercado de trabajo pueden desempeñar un papel importante en la lucha contra la pobreza, al incrementar el acceso a oportunidades de empleo y mejorar la calidad de las condiciones de trabajo. En particular, las políticas del mercado laboral que asocian la ayuda al ingreso para las personas desempleadas con políticas activas del mercado de trabajo (PAMT).

El nuevo informe de la OIT Soluciones eficaces: Promover vías de acceso al trabajo decente muestra que combinar la ayuda al ingreso con el apoyo activo al mercado de trabajo permite que los países superen los múltiples obstáculos al trabajo decente. Estos obstáculos pueden ser estructurales (p.ej. falta de educación y de competencias, la presencia de desigualdades) o temporales (p.ej. los trastornos relacionados con el cambio climático y las crisis económicas). Esta combinación de políticas es especialmente pertinente hoy día, en momentos en que el mundo del trabajo está siendo remodelado por fuerzas mundiales como el comercio internacional, el progreso tecnológico, los cambios demográficos y las transformaciones del medio ambiente.

© TREEAID
Las políticas que combinan la ayuda al ingreso con las PAMT pueden ayudar a las personas a adaptarse a los cambios que estas fuerzas generan en el mercado laboral. El apoyo al ingreso garantiza que las personas no caigan en la pobreza durante los períodos de desempleo y que no estén obligadas a aceptar cualquier trabajo, independientemente de su calidad. Al mismo tiempo, las PAMT les proporcionan las competencias que necesitan para encontrar un empleo de calidad, mejorando su empleabilidad a mediano y a largo plazo.

Los nuevos datos recopilados para este informe muestran que esta combinación de ayuda al ingreso y apoyo activo es realmente eficaz para mejorar las condiciones del mercado de trabajo: las evaluaciones del impacto de un cierto número de políticas indican de qué manera las personas que se han beneficiado de este enfoque integrado tienen mayores oportunidades de empleo y mejores condiciones de trabajo.

Un ejemplo de cómo este enfoque combinado puede producir resultados es el innovador sistema de prestaciones de desempleo desarrollado en Mauricio (“Workfare Programme”). Este programa proporciona a los trabajadores acceso a la ayuda al ingreso y a tres tipos diferentes de medidas de activación: formación (interrumpida en 2016), inserción laboral y ayuda a la creación de nuevas empresas. El programa también está dirigido a las personas desempleadas que antes tenían un empleo informal. Al extender su cobertura a los trabajadores más vulnerables, el sistema ha contribuido a reducir las desigualdades y a abrir de la trampa de la informalidad.

Otro ejemplo de resultados exitosos viene del programa de obras públicas puesto en práctica en Uruguay, como parte de un proyecto más amplio de transferencias monetarias condicionales, el Plan de Atención Nacional a la Emergencia Social (PANES). El programa fue implementado durante una profunda recesión económica y estaba dirigido a las personas más pobres y vulnerables.

A los beneficiarios de PANES se les ofreció la oportunidad de participar en las obras públicas. A cambio de un trabajo a tiempo completo por hasta cinco meses, recibieron un nivel más alto de ayuda al ingreso así como apoyo adicional en la búsqueda de empleo. Este enfoque abarcó a una gran parte de la población en riesgo de caer en la pobreza extrema y quienes no estaban cubiertos por la protección social. El informe indica que la aplicación de las dos medidas asociadas fue fundamental para el éxito del proyecto.

Los efectos de estas políticas sobre la erradicación de la pobreza no pueden ser subestimadas. Al combatir el desempleo, el subempleo y la informalidad, las políticas que combinan la ayuda al ingreso con las PAMT pueden tener un impacto directo sobre las raíces de la pobreza y, a la vez, mejorar las condiciones de trabajo y las oportunidades del mercado laboral para millones de hombres y mujeres en los países emergentes y en desarrollo.