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Sueños de oro

El rodaje de una película de realidad virtual sobre el trabajo infantil en las minas de oro de Ghana expuso al cámara Damien Riunaud a las realidades de este trabajo brutal y peligroso y a la importancia de la campaña de la OIT para ponerle fin.

Opinión | 12 de junio de 2019
Por Damien Riunaud, productor de video de la OIT

Damien Riunaud, productor de video de la OIT
Theresa tenía 12 años cuando comenzó a trabajar en una mina de oro, cargaba sobre su cabeza pesados recipientes llenos de oro, los llevaba desde las minas a las máquinas procesadoras, ¡de 80 a 90 veces al día!

La suya es una de las conmovedoras historias narradas en Dreams of Gold, un corto documental de realidad virtual que filmamos en la región Ashanti de Ghana, el cual será premiado en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) del centenario, que tiene lugar en Ginebra del 10 al 20 de junio.

Es la primera vez que la OIT produce una película de realidad virtual (rv), y era la primera vez que yo realizaba una, con la ayuda de un equipo técnico con experiencia. No fue fácil, y el calor y la humedad no ayudaban. Hasta las cámaras sufrían. 

Pero para mí, la parte más dura fue escuchar el testimonio de los niños que perdieron parte de su infancia trabajando en las minas de oro, un trabajo peligroso y agotador que ningún niño debería hacer.

Sin embargo, fue alentador ver a esos niños en la escuela, después de haber abandonado el trabajo para poder recibir una educación y construirse un futuro.


Theresa ahora tiene 14 años, cuida a sus hermanos, le encanta ir al colegio, y quiere ser enfermera y “salvar vidas”. Esto es lo que quisimos contar: el lado negativo y el positivo de la historia.

En la realidad virtual, hay una calidad de inmersión que por lo general no se obtiene en las películas tradicionales, por ello pensamos que era la mejor manera de mostrar la dura realidad del trabajo en las minas de pequeña escala. El espectador se siente más cercano a la acción, aunque aún así es difícil comprender cuán severas son las condiciones de trabajo de los mineros, mucho peores para los niños.

Mientras filmábamos en la mina Mochekrom el calor era tan intenso que nuestras cámaras se sobrecalentaban una y otra vez. Teníamos que caminar con mucho cuidado en un terreno lleno de desechos y con el riesgo permanente de que las coberturas tambaleantes de los pozos en desuso colapsaran y cayéramos en picado a unos 30 metros de profundidad.

Los pozos son estrechos y oscuros, algunos están inundados. Cuando estábamos filmando, nos sorprendió una explosión bajo tierra. Nadie nos había advertido. Vincent de 16 años, quien trabajó en las minas cuando tenía 13, nos contó “cuando usas dinamita, tienes que salir rápido del pozo antes de que explote”. Él recuerda un día en que un minero no fue lo suficientemente veloz y voló en pedazos. “Todos los niños lloraban”, lamentó Vincent.

A pesar de las extenuantes condiciones, el trabajo en las minas es muy solicitado en esta zona remota y pobre, al igual que en otras partes de Ghana. Sin embargo, los esfuerzos desplegados para combatir el trabajo infantil al parecer han dado resultados. No vimos ningún niño trabajando en las minas donde filmamos. Esto se debe en parte a la labor de Caring Gold Mining, un proyecto de la OIT dirigido a luchar contra el trabajo infantil y mejorar las condiciones de trabajo en la minería de oro artesanal y a pequeña escala.

La población local participa activamente en el proyecto a través de los Comités comunitarios de protección de la infancia, los cuales sensibilizan acerca de los peligros relacionados con la minería, el hecho de que el trabajo infantil en las minas es ilegal en Ghana, y la necesidad de que los niños vayan a la escuela. En el marco del proyecto, a los niños se les suministra el almuerzo en la escuela, un incentivo importante para las familias pobres, que tienen dificultades para cubrir las necesidades básicas.

Isaac, uno de los niños que entrevistamos, nos contó que estaba siempre cansado y con frecuencia enfermo cuando comenzó a trabajar en la mina a los 11 años. Esta situación cambió cuando se incorporó a un club de niños creado por el proyecto Caring Gold Mining y dejó el trabajo. Hoy día, nos dijo Isaac, sabe que tiene un futuro.

Este es el mensaje que transmitir a través del documentario de realidad virtual: podemos tener éxito en la lucha contra el trabajo infantil.