OIT: La protección social universal ya es una realidad en muchos países en desarrollo

Durante una conferencia de alto nivel sobre protección social universal, el Director General de la OIT, Guy Ryder, dijo que “en 2016, la falta de protección social es completamente inaceptable. Esto debe cambiar y puede cambiar”.

Comunicado de prensa | Beijing, China | 6 de septiembre de 2016
BEIJING (OIT Noticias) – Altos funcionarios de países en desarrollo se reunieron en Pekín en el primer día de la Conferencia Sur-Sur de alto nivel de la OIT-China-ASEAN sobre protección social universal.

El evento, que tiene lugar inmediatamente después de la Cumbre del G20, pondrá de manifiesto la importancia global de la protección universal y presentará resultados de los países del sur.

“Un régimen de pensiones de vejez que aspira abarcar a todas las personas […] fue instaurado en China, así como también una cobertura universal de la asistencia sanitaria”, explicó el viceministro chino de Recursos Humanos y Seguridad Social, Kong Changsheng.

“Gracias a esta inversión masiva, China es considerada como un caso inspirador del cual aprender por parte de los países de la ASEAN y muchos otros países”, dijo Guy Ryder a los participantes.

Las recientes inversiones de China y de otros países en protección social universal tienen el objetivo de reducir la pobreza y las desigualdades, fomentar la estabilidad política, mejorar el capital humano y la productividad y aumentar el consumo y la demanda interna, importantes en estos tiempos de débil recuperación y lento crecimiento.

La Conferencia presentó además numerosos otros ejemplos exitosos y demostró que la protección social universal ya es una realidad en muchos países en desarrollo.

Pensiones universales de vejez y de discapacidad

La población mundial está envejeciendo. Las pensiones son esenciales para proporcionar fuentes fiables de ingresos a las personas a medida que envejecen. Los ahorros privados pueden ofrecer cierta seguridad, pero para la mayoría de las personas son insuficientes para garantizarles un nivel de ingresos adecuados hasta el final de sus vidas. Es por este motivo, que en las últimas décadas, muchos países en desarrollo en todo el mundo han alcanzado, o casi, una cobertura universal de las pensiones para todas las personas mayores, entre ellos Bolivia, Brasil, Cabo Verde, China, Lesoto, Namibia, Tailandia, Timor Leste y Sudáfrica.

Prestaciones universales familiares y de maternidad

Los subsidios por maternidad apoyan a las mujeres antes y después de dar a luz. Además, las prestaciones familiares pueden garantizar un desarrollo adecuado de los niños, la futura fuerza de trabajo de un país. Algunos países del sur – como Argentina y Mongolia – tienen sistemas universales para todas las madres y los niños a fin de mejorar el capital humano.

Muchos otros países están haciendo grandes esfuerzos para extender los pisos de protección social al sector informal y las zonas rurales, tales como Camboya, Ecuador, India, Indonesia, Uruguay y Zambia. China ha adoptado medidas especiales para incluir a los migrantes rurales en la garantía de un nivel de vida mínimo (Dibao) y darles acceso a los regímenes subsidiados de seguro de salud y de pensiones.

La protección social universal es asequible

La OIT estima que el costo de una pensión universal para todas las personas mayores, que complemente los actuales sistemas contributivos, es de entre 0,2 y 0,8 por ciento del PIB de los países de ingresos medios, y de 1,7 por ciento del PIB de los países de bajos ingresos. El costo de un conjunto completo de medidas de piso de protección social para todos los grupos vulnerables, desde los niños y las madres hasta las personas mayores, es de entre 1 y 5 por ciento del PIB en un gran número de economías de ingresos medios. Evidentemente, los países de ingresos más bajos tendrán que adoptar un enfoque progresivo y extender la protección social de manera gradual.

Fueron presentadas una serie de experiencias innovadoras sobre cómo los países han encontrado un espacio fiscal para la protección social. Por ejemplo, eliminar las subvenciones a los combustibles (Indonesia), aplicar un impuesto sobre los recursos naturales (Bolivia, Zambia), aplicar un impuesto a las transacciones financieras (Brasil), reestructurar la deuda soberana (Ecuador), simplificar las contribuciones de seguridad social (Monotributo en Uruguay), entre otros. Mongolia está financiando una prestación familiar universal con un impuesto a las exportaciones del cobre.

Estos ejemplos exitosos muestran que en los países de medios y bajos ingresos la protección social universal es asequible y es factible.

“No dejar a nadie atrás”

“En 2016, la falta de protección social es completamente inaceptables. Esto debe cambiar y puede cambiar”, señaló Guy Ryder.

El Director General de la OIT recordó a los participantes el Objetivo 1,3 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, el cual llama a “poner en práctica a nivel nacional sistemas y medidas apropiadas de protección social para todos” que debe ser alcanzado para 2030. A fin de apoyar este ambicioso nuevo objetivo, la OIT lanzó un nuevo “Programa mundial de referencia sobre los pisos de protección para todos” asociándose con las principales partes interesadas.

La Recomendación sobre los pisos de protección social, 2012 (núm. 202) refleja el consenso mundial en torno a la extensión de la seguridad social para todos.