OIT: El desempleo entre los palestinos aumentó en más de 25 por ciento

La ocupación, la extensión de los asentamientos, la violencia y las tensiones deprimen aún más la economía palestina.

Noticia | 28 de mayo de 2015
© M. Fathi / NurPhoto /AFP
GINEBRA (OIT Noticias) – Un proceso de paz paralizado, el agravamiento de las tensiones y las repercusiones de la guerra del año pasado en Gaza han provocado un mayor deterioro económico y del mercado de trabajo con graves consecuencias para la economía palestina, afirma la OIT.

La violencia, la ocupación y la continua expansión de los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental, incluyendo Jerusalén Oriental, están imponiendo una carga cada vez más pesada sobre la economía y los mercados de trabajo palestinos. El desempleo en Palestina aumentó más de un cuarto.

Esta es la conclusión del informe anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la situación de los trabajadores de los territorios árabes ocupados. El informe será sometido a la Conferencia Internacional del Trabajo, que se inaugurá en Ginebra el 1º de junio 2015.

El informe hace un llamado a todos los actores a no desentenderse de esta crisis y a seguir buscando una solución de dos Estados. El informe hace hincapié en la necesidad de llevar a cabo un genuino proceso de negociaciones que tenga en cuenta los intereses de todos, incluidos los trabajadores palestinos y las empresas que los emplean.

El Director General de la OIT, Guy Ryder, alertó: “El peso conjunto de la prolongada ocupación y de la extensión de los asentamientos no permite el desarrollo de una economía palestina viable y productiva, que podría ofrecer oportunidades suficientes en términos de trabajo decente. Si se mantienen las tendencias actuales, la posibilidad de concretar esas oportunidades será aún más remota”.

El Director General puso de manifiesto que el proceso de paz se encuentra paralizado, y la comunidad internacional debe prestar asistencia a las partes directamente interesadas para reanudarlo.

Según Guy Ryder, la suspensión de los esfuerzos por hacer realidad la solución de dos Estados podría tener “efectos graves e incluso devastadores sobre las iniciativas que tratan de conseguir mejoras en el empleo y en los medios de subsistencia de las mujeres y hombres palestinos”. Recuerda además que: “la idea básica en que se sustentan las instituciones y las leyes que se han desarrollando y se están desarrollado es que deberían servir como infraestructura de un Estado soberano”.

El informe presenta los últimos progresos en la instauración de las instituciones palestinas y en particular de los procesos sociales y los relacionados con el trabajo para el diálogo social, la igualdad de género, la seguridad social y la educación y la formación profesional. Recuerda que estas instituciones deben ser capaces de funcionar plenamente, en la práctica, para que todas las partes interesadas puedan beneficiarse de ellas, se habitúen a utilizarlas y sigan haciéndolo.

El informe advierte de una espiral descendente, que puede generarse de las perspectivas invariablemente sombrías en relación al empleo y los ingresos. Concluye que la sensación general que predomina actualmente es que el espacio para el desarrollo de la sociedad palestina, y en última instancia de un Estado palestino soberano, continúa restringiéndose. Señala además que cualquier nueva negociación tendrá que hacer frente de inmediato a las cuestiones relativas a la seguridad del empleo y los ingresos y al ejercicio de los derechos sociales y laborales de los trabajadores en los territorios árabes ocupados.

Las perspectivas de empleo se deterioran

El número total de desempleados palestinos aumentó en más de 25 por ciento en 2014 en relación al año anterior para llegar a 388.300 personas. Esto se tradujo en una tasa de desempleo de 27 por ciento. La tasa correspondiente a Gaza superó en más del doble la de la Ribera Occidental.

Los jóvenes que buscan trabajo enfrentan un desafío aún mayor, ya que la tasa de desempleo juvenil alcanzó casi el 40 por ciento para los hombres jóvenes y el 63 por ciento de las mujeres jóvenes. Más de 70 por ciento de los palestinos tienen menos de 30 años, y enfrentan grandes dificultades para encontrar un empleo una vez que finalizan los estudios.

El crecimiento del producto interno bruto (PIB) en 2014 experimentó su primera baja interanual desde 2006. En Gaza, el PIB real por habitante fue casi un 30 por ciento inferior al de 1999.

Los trabajadores palestinos en la economía israelí

El informe constata que un número creciente de palestinos tiene acceso al mercado laboral israelí, con o sin los permisos requeridos.

Del lado israelí, tanto los empleadores como los sindicatos están dispuestos a acoger más trabajadores palestinos para trabajar bajo las condiciones establecidas en las disposiciones de los convenios colectivos. Más de 52.000 palestinos trabajan legalmente en Israel y otros 26.000 en los asentamientos. Recientemente, algunas restricciones al acceso de los palestinos al mercado laboral israelí han sido atenuadas, y esto ha generado un cierto alivio en una situación de alto y creciente desempleo entre los palestinos.

Sin embargo, hasta una tercera parte de los 107.000 palestinos que se estima trabajan en la economía israelí, y cada vez más en los asentamientos, no reciben los beneficios previstos en los convenios colectivos. Ellos trabajan en condiciones fuera de las normativas laborales y que pueden ser incluso precarias y dar lugar a la explotación. El informe destaca que, dado el enorme volumen de trabajo potencialmente precario que existe fuera del ámbito del régimen de permisos, las condiciones de contratación y empleo de los trabajadores palestinos deberían revisarse con carácter de urgencia.

Trabajar en Israel debería ser una opción y no una necesidad para los palestinos, recuerda el informe.

Las conclusiones del informe se basan en una misión que incluyó conversaciones exhaustivas durante una serie de visitas a los territorios árabes ocupados e Israel en marzo de este año. Desde 1980, el Director General ha recibido el mandato de presentar un informe anual a la Conferencia Internacional del Trabajo sobre la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados, incluyendo el Golán sirio ocupado.