Cumbre de líderes del G20 - Brisbane

No habrá una recuperación sostenible sin más y mejores empleos

Con las previsiones de un crecimiento económico mundial a la baja y débiles perspectivas de creación de empleo, el Director General de la OIT afirmó que es necesario hacer frente tanto a la debilidad de la demanda como a las restricciones de la oferta.

Noticia | 16 de noviembre de 2014
BRISBANE (OIT Noticias) – Cuando la Cumbre del G20 comienza su segundo día, el Director General de la OIT, Guy Ryder urgió a los líderes del G20 a otorgar prioridad a las políticas que favorecen el crecimiento a través de más y mejores empleos.

“Necesitamos políticas que estimulen la demanda mundial y al mismo tiempo superen las restricciones de la oferta, por ejemplo, el desarrollo de competencias y la formación profesional, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, las inversiones en infraestructuras”, declaró Ryder. “A menos que tengamos no sólo un crecimiento, sino un crecimiento que realmente cree más empleos y de mejor calidad y mayores ingresos para los hogares, veremos nuestras previsiones de crecimiento revisadas a la baja de nuevo.”

El Director General de la OIT participó ayer en la sesión de apertura de la Cumbre dedicada al fortalecimiento del crecimiento y a la creación de empleos.

Un déficit de empleos de alrededor de 54 millones se desencadenó en los países del G20 a partir de 2007 y a menos que no haya una mejora pronunciada en la actual tendencia de crecimiento, el déficit se ampliará aún más.

Ryder declaró que la OIT celebra la ambición del G20 de aumentar el PIB total de 2 por ciento para 2018, pero señaló que aunque se alcance esta meta, no hará más que detener el incremento del déficit de empleos pero difícilmente reducirá el número de los desempleados.

Esta situación frágil puede ser abordada con una estrategia del G20 que coloque la creación de empleo y las medidas dirigidas a mejorar la calidad del empleo al centro de los esfuerzos de recuperación. Un fuerte impulso a las inversiones en infraestructura asociadas a políticas bien concebidas en materia de empleo, salarios y protección social, pueden invertir el ciclo actual que se refuerza mutuamente de crecimiento lento, creación de empleo insuficiente, crecimiento de los salarios reducido e inversiones bajas.

Diversas estrategias nacionales de crecimiento y planes para el empleo del G20 se basan en políticas que incluyen el salario mínimo, la negociación colectiva y la protección social. “Estos son pasos positivos y si el G20 se mueve conjuntamente en esta dirección podría impulsar la demanda mundial y reactivar el crecimiento”, afirmó Ryder.

Hay señales prometedoras y las mayores economías del G20 – Estados Unidos, China, Japón y Alemania – se comprometieron a incrementar los salarios mínimos o los salarios en general. Al mismo tiempo, diversas economías emergentes, como China, Indonesia, Brasil y Argentina están expandiendo y fortaleciendo sus sistemas de protección social, lo cual incrementa el gasto de los hogares con ingresos más bajos. “Las repercusiones positivas podrían ser impresionantes”, señaló el Director General.

Reducir las diferencias entre la participación de las mujeres y los hombres en la fuerza de trabajo de 25 por ciento para 2025 es un objetivo ambicioso pero que la mayoría de los países del G20 puede alcanzarlo y contribuiría tanto a reducir la discriminación de género como a acelerar el crecimiento.

“Tenemos que encontrar la combinación correcta de políticas para hacer que el G20 trabaje a favor de las personas; el diálogo social – es decir una cooperación eficaz entre las empresas, los trabajadores y los gobiernos – es esencial para colocar al G20 en el camino del crecimiento sólido, sostenible, equilibrado e inclusivo que la economía mundial necesita urgentemente”, concluyó Ryder.