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Pequeños Estados Insulares en Desarrollo

El trabajo decente y la sostenibilidad están entrelazados para los pequeños Estados que luchan contra el cambio climático

Cuando la comunidad internacional finaliza las discusiones en Samoa sobre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, el trabajo decente para todos surge como un compromiso esencial, según Bob Kyloh, economista principal a la OIT, que asistió a la conferencia.

Opinión | 5 de septiembre de 2014
Bob Kyloh
El presidente de la minúscula nación Kiribati busca activamente una nueva patria que pueda acoger a toda su población de alrededor de 101.000 habitantes.

Los países como Kiribati, representados en la Conferencia Internacional sobre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, que tuvo lugar entre el 1 y el 4 de septiembre en Samoa, están en la primera línea del cambio climático.

Muchas naciones, incluyendo a Kiribati y los Estados insulares de Tuvalu, Niue y Nauru, luchan por su sobrevivencia mientras se hunden progresivamente por debajo del nivel del mar. Están asediadas por el avance inexorable de las mareas y en su mayoría con frecuencia están afectadas por terribles catástrofes naturales.

Los anfitriones de esta Conferencia de la ONU esperaban que las naciones ricas y el sector privado asumieran nuevos compromisos para hacer del desarrollo sostenible algo más que un mero eslogan. Las dos últimas conferencias de esta naturaleza habían producido nobles conclusiones y una larga lista de promesas que jamás fueron mantenidas. Esta vez, Samoa y las otras islas esperaban ardientemente un resultado más realista, sustentado por compromisos financieros firmes y un calendario de implementación.

Lamentablemente las conclusiones no cumplieron con este objetivo. La competencia ejercida por las actuales tensiones geopolíticas capturaron la atención de los líderes mundiales y el legado fiscal de la recesión restringió los recursos disponibles para ayudar a estos apartados Estados insulares.

No obstante, el documento final desempeñará un papel importante para ejercer una influencia sobre los grandes eventos que tendrán lugar el próximo año, que incluyen la discusión sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático.

Desde el punto de vista de la OIT, el resultado fue alentador. El trabajo decente para todos figura como uno de los principales compromisos, mientras que el pleno respeto de las normas internacionales del trabajo y la importancia de los empleos verdes también fueron mencionados. Esto ayudará a garantizar que el trabajo decente mantenga un lugar prominente en los próximos debates sobre el ODS.

Otorgar prioridad a los jóvenes


La cuestión social que tiene mayor resonancia en los Pequeños Estados insulares es el empleo juvenil. El Primer Ministro de Barbados lo ubicó cerca del primer lugar en la lista de prioridades. Él puso de manifiesto los vínculos entre el desempleo juvenil masivo y diversos problemas sociales como el crimen y la droga.

Director General Adjunto de la OIT Gilbert Houngbo (derecha) en la apertura de la Conferencia, Samoa
La Conferencia en Samoa destacó algunos contrastes interesantes entre instituciones en su visión sobre el empleo juvenil, al menos en el Pacífico. Más de 30 organizaciones internacionales, instituciones gubernamentales, empresas privadas y ONG presentaron sus proyectos relativos a la iniciativa empresaria y la creación de pequeñas empresas. Es un verdadero desafío para la OIT distinguirse en un mercado tan concurrido.

El Banco Mundial adoptó un enfoque un poco diferente. Concluyó recientemente que en estas pequeñas islas del Pacífico, “ajustar las políticas al contexto comercial con el objetivo de favorecer el surgimiento de un sector privado orientado a la exportación tiene pocas probabilidades de generar un crecimiento substancial del empleo”.

Este es un mensaje que el Banco Mundial reiteró en un evento paralelo sobre migración laboral organizado por la OIT en el marco de la Conferencia de Samoa. Su representante señaló que debido a la ubicación geográfica y al pequeño tamaño de estos Estados en desarrollo, las recomendaciones tradicionales para el desarrollo económico no pueden funcionar. Dijo que aunque el costo de la mano de obra fuese igual a cero, los costos totales serían demasiado altos y perjudicaría la competitividad de la gran parte de las empresas del sector privado en la mayoría de los países del Pacífico.

Para abordar el desempleo juvenil, conviene adaptar las recomendaciones estratégicas a cada país y a sus circunstancias regionales, como está haciendo el Banco Mundial. La OIT promueve además un incremento de la migración de la mano de obra temporal desde las islas del Pacífico hacia Nueva Zelanda y Australia. Este fue el tema principal de sus actividades en Samoa. Debido a que los salarios son mucho más altos en Australia y Nueva Zelanda que en todas las islas del Pacífico, en seis o siete meses los trabajadores migrantes pueden ganar ingresos suficientes para mejorar drásticamente la vida de su familia y de su comunidad. Los empleadores de los países de destino señalan que los trabajadores son muy productivos y eficientes en sectores donde la mano de obra local es insuficiente. Por lo tanto esta fórmula genera una triple ventaja.

La migración laboral es importante


La OIT congregó a un panel provocador a fin de explorar de qué manera una migración temporal de la mano de obra bien organizada podría formar parte de la solución del problema. Durante este debate, un representante sindical recordó la importancia de no debilitar las normas del trabajo en los países de destino y los representantes de los empleadores indicaron la necesidad de mejorar las competencias de los trabajadores migrantes y de aprovechar mejor los beneficios de las remesas.

Conferencia sobre los PEID, Samoa
El representante del Banco Mundial destacó que si Australia ofreciese tantos puestos de trabajo estacional como Nueva Zelanda, en proporción a su población, las remesas de esta fórmula podrían alcanzar el 10 por ciento del PIB de los países que participan y 60 por ciento de sus flujos de ayuda actuales.

Mientras me preparaba para dejar esta isla paradisíaca, lo que conservaré en mi memoria es el compromiso fuerte de la población local común. Todas las aldeas y todos los sectores de la sociedad se unieron y desempeñaron un papel crucial para hacer de esta Conferencia un éxito.

Si durante los próximos años, la comunidad internacional demuestra el mismo nivel de unidad para mantener los compromisos adoptados en Apia, Samoa, podremos construir un mundo mejor.