La cooperativa que ayuda a tejer sueños

En Filipinas, una cooperativa no sólo otorga préstamos a los pueblos indígenas, les proporciona las calificaciones que necesitan para mejorar sus negocios.

Reportaje | 8 de agosto de 2012
LAKE SEBU, Mindanao, Filipinas (Noticias de la OIT) – Subi Nalon de 75 años, teje sueños. Miles de fibras de la hoja de abacá se convierten en un intrincado diseño de t’nalak, una tela que simboliza la herencia cultural y el imaginario colectivo de la tribu étnica T'boli.

Según cuenta la leyenda, la diosa Fu Dalu enseñó el tejido t'nalak en un sueño. Aún hoy, los tejedores dicen que sus dibujos aparecen mientras duermen.

Tradicionalmente, los T'boli utilizaban t'nalak para los matrimonios y los nacimientos, pero en la actualidad, muchas mujeres como Nalon tejen sus telas para que sean vendidas como recuerdos en la forma de bolsos, sombreros o carteras.

“Es la cosa más maravillosa que he visto. No había encontrado algo así en todos mis viajes”, dijo un turista estadounidense mientras visitaba la tienda de recuerdos de la Cooperative of Women in Health and Development (COWHED) en la tranquila aldea a orillas del lago donde se venden los artículos de Nalon.

Les ofrecemos formación sobre capacidad empresarial y a dar un valor a su trabajo y competencias."
Las mujeres T'boli de la aldea Lake Sebu, una de las más pobres de la isla de Mindanao, comprendieron que el tejido t'nalak y otras artesanías indígenas – bordado, adornos de bronce y abalorios – pueden contribuir a levantar su economía y a mejorar sus vidas.

Nalon y sus vecinas producían y vendían las artesanías de manera individual, una práctica que les aportaba pocas ganancias. Las cosas cambiaron cuando intervino COWHED.

La cooperativa se asoció con la OIT, la Embajada de Finlandia en Manila y la Comisión Nacional para los Pueblos Indígenas de Filipinas, con el objetivo de reducir la pobreza y promover los derechos humanos entre los pueblos indígenas, en particular, de mejorar sus oportunidades de empleo a través de los modos de vida tradicionales.

La única cooperativa dirigida por mujeres en Lake Sebu, COWHED tiene 217 miembros que han obtenido préstamos de entre 2.000 y 19.000 pesos (de 47 a 469 dólares) para ayudarlos a establecer su negocio. Cuando el miembro paga el préstamo, puede pedir una cantidad mayor.

La cooperativa polivalente no sólo presta dinero a sus miembros, como Nalon. Además les proporciona las calificaciones adecuadas para que puedan mejorar sus negocios.

Trascender el mundo de las cooperativas


“Les ofrecemos formación sobre capacidad empresarial y a dar un valor a su trabajo y competencias”, explicó Gemma Galor, responsable de microfinanzas de COWHED.

“Tradicionalmente, T'bolis utilizaban el sistema de trueque. Tienden a establecer un precio muy bajo para sus productos porque sólo consideraban sus gastos y agregaban un pequeño margen de ganancia, sin contabilizar el trabajo arduo que significa la producción”.

Cuando ingresó a la cooperativa, Nalon obtuvo un préstamo de arranque de 3.000 pesos que la ayudaron a comprar rollos de fibra de abacá, cordón, y pigmentos para las telas.

Ella aprendió a calcular el costo de sus productos durante la formación sobre capacidad empresarial. Su t'nalak ahora se vende en entre 300 y 800 pesos al metro. Nalon suministra sus productos a COWHED y también a compradores privados de Manila.

Las mercancías de Nalon y de las otras mujeres se venden en la tienda de la cooperativa, una choza de bambú sobre estancas al estilo T'boli, que atrae un promedio de 30 visitantes por semana.

COWHED también dirige un programa de pequeños ahorros. Su programa de ahorros forzados, coloca una parte de las ganancias de sus clientes en una cuenta a la cual pueden acceder en caso de emergencia. Ir a un banco comercial, no es una opción para muchos, ya que para llegar al más cercano es necesario emprender un largo viaje.

Si bien es principalmente una cooperativa para mujeres, COWHED ha extendido su programa de ahorro a los clientes hombres, incluyendo los conductores de moto-taxi, la forma de transporte más utilizada en las zonas rocosas y montañosas. Gemma Galor dijo que uno de los conductores tiene una cuenta de ahorro de 17.000 pesos (400 dólares) y dice que que otros han logrado comprar sus motocicletas para comenzar su propio negocio.

“Nos hace felices que nuestros miembros hayan logrado mejorar sus vidas. Pero lo que es más importante es que las mujeres ahora perciben el valor y la belleza de sus habilidades tradicionales”, señaló Galor.

En febrero de 2012, la OIT y la Embajada de Finlandia acordaron incrementar el apoyo a los pueblos indígenas. En el marco de este acuerdo, la OIT extraerá lecciones de buenas prácticas a partir de su asociación con los pueblos indígenas de Filipinas desde principios de los años 1990.


Por Kara Santos/corresponsal IPS para Asia y el Pacífico