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Press release

OIT: La estrategia de crecimiento con equidad de Brasil, clave para superar la crisis

Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dice que la estrategia innovadora de Brasil basada en los ingresos produjo una recuperación de la crisis financiera más rápida de lo prevista y logró que la creación de empleo regresara a valores positivos a partir de febrero de 2009, aún antes de que se reiniciara el crecimiento económico.

Comunicado de prensa | 21 de marzo de 2011

BRASILIA (Noticias de la OIT) – Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dice que la estrategia innovadora de Brasil basada en los ingresos produjo una recuperación de la crisis financiera más rápida de lo prevista y logró que la creación de empleo regresara a valores positivos a partir de febrero de 2009, aún antes de que se reiniciara el crecimiento económico.

El informe señala además que las políticas sociales y laborales cuidadosamente elaboradas, implementadas a la par de políticas macroeconómicas complementarias, hicieron que la recesión durara sólo dos trimestres.

El estudio – titulado “Brasil: una estrategia innovadora basada en los ingresos” – muestra que Brasil creó más de 3 millones de empleos formales a lo largo de los últimos dos años y alcanzó un crecimiento económico de más de 7 por ciento en 2010, regresando así a los niveles anteriores a la crisis. Aún más importante, el crecimiento económico y del empleo no se logró a expensas de la equidad. Al contrario: la informalidad y la desigualdad de los ingresos disminuyeron, a pesar de la crisis.

De acuerdo con el estudio, publicado por el Instituto Internacional de Estudios Laborales (IIEL) y realizado conjuntamente con la oficina de la OIT en Brasilia, el éxito de Brasil se debe a las condiciones económicas favorables que existían en el país previo a la crisis, así como a una rápida respuesta centrada en el empleo y a la combinación justa de políticas sociales, laborales y macroeconómicas.

“Brasil no fue inmune a los efectos de la crisis financiera y económica, pero se ha desempeñado razonablemente bien en comparación con muchos países – aún en América Latina – en términos de rendimiento económico y laborales”, dijo el Director del IIEL, Raymond Torres. “La experiencia de Brasil muestra que la inclusión social y el crecimiento económico son objetivos compatibles, siempre y cuando se apliquen las políticas correctas.”

El informe dice que Brasil cumplió con sus deberes tras la crisis de 1999. En particular, introdujo un nuevo régimen macroeconómico que se concentraba en reducir las vulnerabilidades externas y crear superávit fiscal. Además, incrementó de manera substancial el salario mínimo y extendió la cobertura de la seguridad social.

Cuando irrumpió la crisis, que destruyó cerca de 700.000 empleos formales tan sólo en noviembre y diciembre 2008, el Gobierno pudo implementar con rapidez un número de medidas anticíclicas y ampliar el sistema de seguridad social existente. Estas acciones fueron posibles gracias a su saludable posición fiscal.

Las medidas incluyeron: restablecer el crédito a individuos y empresas; estimular la demanda interna en sectores con alto coeficiente de empleo, como la construcción y la industria automotriz; proteger a los más vulnerables a través de un mayor acceso a la protección social (la extensión del programa Bolsa Familia y de los beneficios de la seguridad social); y garantizar que la oferta respondiese a los incentivos de la demanda, por ejemplo a través de la introducción de una línea especial de crédito destinada a PYMEs.

Pero el éxito de Brasil puede explicarse también a través de la habilidad del Gobierno de equilibrar políticas sociales y laborales, por una parte, y políticas macroeconómicas y de crecimiento económico, por otra. De hecho, el Gobierno garantizó que el clima empresarial se mantuviese enérgico y estuviese en posición de responder al aumento de la demanda. En este sentido, las políticas apoyaron la interacción entre la oferta y la demanda, lo cual tuvo efectos importantes sobre el empleo.

Por ejemplo, se estima que la disminución del impuesto sobre la producción industrial para los automóviles ayudó a preservar entre 50.000 y 60.000 empleos en esta industria clave. Mientras que la decisión de intensificar las transferencias sociales produjo una inyección de dinero de cerca 30.000 millones de dólares en la economía y creó (o salvó) cerca de 1,3 millones de empleos.

Brasil también logró mantener el control sobre los aumentos del empleo informal, que duraron poco y continuaron con su tendencia descendiente a lo largo de la crisis. El informe muestra que en seis de las principales áreas metropolitanas, el número de trabajadores sin contrato disminuyó en 280.000 personas (-6,5 por ciento) entre agosto 2008 y agosto 2010.

“El paquete de medidas de estímulo de Brasil, de 1,2 por ciento del PIB, era uno de los más bajos entre los países del G20”, dijo Lais Abramo, Directora de la Oficina de la OIT en Brasilia. “Fue eficaz por dos razones: porque el Gobierno comprendió que proteger y crear empleos era tan importante como el crecimiento económico, y porque las medidas clave fueron alcanzadas a través del diálogo social. Ambas lecciones son vitales tanto en tiempos de crisis como en la recuperación económica.”

Según el informe, a pesar de los buenos resultados alcanzados, hay áreas que deben ser mejoradas así como varios desafíos que Brasil debe enfrentar. El informe dice: “De cara al futuro, debería dedicarse más atención y más recursos a la intermediación en el mercado laboral y a la formación en el empleo, dos áreas que no recibieron recursos adicionales durante la crisis actual.” Esto podría complementarse integrando aún más los objetivos sociales y del empleo, y mejorando las inversiones productivas, el sistema fiscal y la administración de los flujos de capital.

El informe agrega que a pesar del progreso alcanzado a lo largo de las dos últimas décadas, la pobreza y la desigualdad en Brasil permanecen altas de acuerdo a los estándares internacionales. “Promover la creación de más empleos formales debería ayudar a mejorar la cobertura de la seguridad social y, por lo tanto, contribuiría a reducir la incidencia de la desigualdad de los ingresos y la pobreza”, dice el informe.

El informe sobre Brasil es uno de los primeros de una serie de Estudios sobre el Crecimiento con Equidad realizados por el Instituto Internacional de Estudios Laborales. Están disponibles otros dos estudios – Alemania e Indonesia – así como el documento de síntesis. Otros dos informes –España y Túnez– se encuentran en preparación.

Para más información, por favor contacte el Departamento de Comunicación e Información al Público de la OIT a: communication@ilo.org, +4122/799-7912.