Salidas a la crisis

Seminario de la OIT discute maneras para salir de la crisis del empleo - Ginebra 22 de marzo de 2010

El aumento masivo del desempleo a raíz de la crisis económica mundial ha desestabilizado a algunos países, mientras que otros – incluso, por primera vez, algunas economías menos desarrolladas y emergentes – han experimentado un proceso de recuperación más rápido y menos problemático.

Noticia | 26 de marzo de 2010

GINEBRA – El aumento masivo del desempleo a raíz de la crisis económica mundial ha desestabilizado a algunos países, mientras que otros – incluso, por primera vez, algunas economías menos desarrolladas y emergentes – han experimentado un proceso de recuperación más rápido y menos problemático.

“Para lograr una recuperación que sea sostenible y con un mayor alcance global, se precisa necesario hacer un balance de las las experiencias vividas y compartir las medidas políticas que han dado resultado”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia, en su alocución durante el seminario titulado “Saliendo de la crisis del empleo: ¿Qué se sabe de las experiencias exitosas?”. Sin embargo, Somavia advirtió que “a pesar de las señales de recuperación, la crisis mundial del empleo está lejos de ser superada”.

En el seminario, organizado por el Instituto Internacional de Estudios Laborales de la OIT (IIEL) y patrocinado por los gobiernos de Francia y Brasil, intervinieron también expertos de la República de Corea, Brasil, Egipto, Alemania y Francia.

“Es la primera vez que la recuperación económica mundial comienza por las economías menos desarrolladas y emergentes”, dijo Márcio Pochmann, Presidente del Instituto para Economía Aplicada, IPEA, de Brasil.

Pochmann señaló que entre 2000 y 2007, el 75 por ciento del crecimiento mundial provino de las economías menos desarrolladas, en particular, de Brasil, India y China.

Pochmann dijo que, a diferencia de las economías desarrolladas, las economías menos desarrolladas como Brasil no se vieron tan afectadas por la crisis, aunque la recuperación fue en parte producto de las políticas implementadas. Al referirse a la experiencia de Brasil, Pochmann destacó las políticas orientadas a proyectos sobre energía e infraestructura y apoyo a los ingresos, así como los aumentos del salario mínimo y la disminución de la carga impositiva en sectores que emplean un porcentaje relativamente grande de la fuerza laboral.

Jong-Cheol Kim, de la República de Corea, calificó al Pacto Mundial para el Empleo de la OIT como “exhaustivo y muy pertinente a la situación de crisis”. Agregó que el Pacto ha sido un instrumento de análisis muy útil para encontrar salidas a la crisis.

Kim dijo que la experiencia de su país durante la crisis de 1997 fue de gran ayuda a la hora enfrentar la situación actual. Dijo que Corea del Sur construyó una red de seguridad social en los años '1990 que ha demostrado ser esencial en la recuperación de la crisis actual.

Kim también señaló que la recuperación del mercado laboral de Corea del Sur se debe en gran parte al Nuevo Pacto Verde, un plan de cinco años de duración creado como respuesta a la crisis que se espera que genere más de un millón de empleos.

Bruno Coquet, representante del Ministerio de Finanzas de Francia y Presidente del Comité de Empleo de la Unión Europea, dijo que experiencia de los países de la UE ha sido muy diversa, tanto en términos del impacto de la crisis como de su recuperación.

Coquet dijo que hay grandes variaciones entre los países de la Unión Europea, en especial en relación al espacio fiscal, competitividad de las empresas y rigidez/flexibilidad del mercado laboral. “Existe también diferencia en términos de exposición a la crisis”, agregó, “en particular en lo que se refiere a la situación del sistema financiero, a la existencia o la falta de un ‘boom’ del mercado de bienes raíces, y a si el crecimiento ha dependido de la exportación y/o el crédito”.

Coquet dijo que las variaciones en la velocidad y alcance de la recuperación eran resultado de las diferentes medidas de estímulo implementadas. “En primer lugar, hubo una variación en relación al tamaño y al momento en que las medidas fueron introducidas. Las diversas herramientas políticas que se aplicaron también influyeron”. Sin embargo, dijo, existen entre 10 y 12 herramientas políticas que parecen ser eficaces, incluyendo las siguientes: invertir en formación, apoyar el poder de compra de los hogares, estimular horarios flexibles de trabajo, y mantener/fortalecer la protección social.

Egipto, considerado uno de los casos exitosos, se ha concentrado sobre todo en el gasto orientado a la infraestructura, que tiene un alto índice de empleo, según señaló la Profesora El Hamaki, de la Universidad Ain Shams de El Cairo y Vicepresidenta del Comité Económico del Parlamento.

Egipto además ha otorgado subsidios al sector de la exportación y ha fortalecido medidas como la ayuda alimentaria y la protección social. La Profesora El Hamaki dijo que Egipto se ha concentrado en los programas de formación, en particular en aquellos que involucran a la sociedad civil y las universidades que estimulan la iniciativa empresarial entre los recién graduados.

También a Alemania se le atribuye el mérito de haber mantenido la estabilidad de sus mercados laborales a pesar del crecimiento económico negativo que tuvo en 2009. Ulrich Walwei, Director del Instituto de Estudios Laborales (IAB) de Nuremberg, dijo: “Las razones que explican el éxito de Alemania son que el país tiene una consolidada cultura de diálogo social que logró mantener el empleo a través del trabajo de corta duración”.

Ulrich Walwei agregó que “entre las políticas que han funcionado bien para Alemania figuran las reformas del mercado laboral para garantizar que los incentivos del trabajo se mantengan a lo largo del tiempo, y facilitar el cambio estructural de la economía a través de la formación y la movilidad laboral”.

Michael Sommer, Presidente de la Confederación de Sindicatos de Alemania (DGB), señaló que un nuevo espíritu común entre los trabajadores, empleadores y gobierno fue crucial para el éxito de Alemania. “Pero aún no hemos terminado”, dijo. “Ahora tenemos que invertir en prevención, en tecnologías limpias y empleos verdes”.

Mdwaba, Subdirector Ejecutivo de Kelly Group de Sudáfrica, elogió la rápida respuesta de su país a la crisis. Señaló que las autoridades ejecutivas deberían garantizar la flexibilidad del mercado laboral a través de medidas de corta duración. “No lo lamentarán más tarde”, advirtió.

Raymond Torres, Director del IIEL, dijo que de mediano a largo plazo no hay contradicciones entre la sostenibilidad fiscal y las políticas del mercado laboral. Agregó que los países que no tienen suficiente espacio fiscal pueden aprender de la experiencia de países como Brasil, Egipto y Corea del Sur. “De hecho, estos países han proyectado programas que apoyan la recuperación y son rentables al mismo tiempo”.

De acuerdo con Raymond Torres, los países deberían abordar tres temas principales para recuperarse de la crisis. “En primar lugar, debemos hacer énfasis en el empleo como parte de las medidas de estímulo, e implementar programas para luchar contra el desempleo de largo duración y el trabajo informal. Segundo, es necesario garantizar que la demanda agregada se mantenga a flote a través del apoyo de las medidas fiscales. Tercero, introducir reformas fiscales, no sólo desde una perspectiva de país desarrollado sino desde una perspectiva global. Esto es vital para alcanzar una recuperación sostenible”.

En sus conclusiones, Gilles de Robien, representante del gobierno de Francia, se refirió a algunas de las lecciones que emergieron de las respuestas exitosas a la crisis. En especial, destacó las recientes iniciativas para hacer que la protección social no perjudique a los empleadores y al mismo tiempo ofrezca cobertura adecuada para los pobres. “La Ley nacional de garantía del empleo rural en India y el Ingreso de Solidaridad Activa introducido hace poco en Francia son dos ejemplos interesantes a este respecto”, dijo.