G8 Summit

El Director General de la OIT acoge favorablemente el apoyo del G8 al “pacto mundial por el empleo”

El Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavía, ha recibido hoy con satisfacción el firme respaldo concedido por el G8, reunido en L’Aquila, Italia, al Pacto Mundial por el Empleo, aprobado por gobiernos, empleadores y trabajadores hace tres semanas en la Conferencia Internacional del Trabajo para hacer frente a la crisis internacional del empleo.

Comunicado de prensa | 9 de julio de 2009
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GINEBRA (Noticias de la OIT) – El Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavía, ha recibido hoy con satisfacción el firme respaldo concedido por el G8, reunido en L’Aquila, Italia, al Pacto Mundial por el Empleo, aprobado por gobiernos, empleadores y trabajadores hace tres semanas en la Conferencia Internacional del Trabajo para hacer frente a la crisis internacional del empleo.

“El apoyo del G8 al Pacto Mundial por el Empleo es un gran avance en la respuesta de la comunidad internacional a la crisis”, declaró Juan Somavía desde L’Aquila, donde participa en la cumbre del G8, y añadió que la OIT acogía también con satisfacción el compromiso del G8 “para abordar la dimensión humana de la crisis y restablecer el crecimiento sobre una base más sólida”.

El Pacto Mundial por el Empleo es un llamamiento urgente para colocar el empleo y la protección social en el corazón de las políticas de recuperación. Es una agenda de crecimiento productivo para la recuperación de la economía real que se basa en el Programa de Trabajo Decente de la OIT. El Pacto recibió un firme respaldo durante la Cumbre Mundial para el Empleo, de tres días de duración, celebrada en el marco de la Conferencia anual de la OIT en junio.

En la declaración del G8 se afirma que el Pacto Mundial por el Empleo “…es pertinente para responder a la crisis a escala mundial y promover la dimensión social de la globalización. Las políticas sociales y de empleo son pilares esenciales en el contexto de un nuevo marco mundial. (…) Los países desarrollados, emergentes y en desarrollo, así como las organizaciones internacionales, deben trabajar unidos para garantizar un crecimiento orientado hacia la generación de empleo y promover la cohesión social (...). Los gobiernos y las empresas no deben valerse de la crisis como excusa para reducir el cumplimiento de los derechos de los trabajadores o su nivel de protección”.

El Sr. Somavía se congratuló también por la invitación que se hace en la declaración del G8 “...a las organizaciones internacionales, en particular el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), para que refuercen su cooperación y aumenten su coherencia”. El Director General de la OIT añadió que este punto es esencial para que los países en desarrollo en especial puedan disponer del espacio político y los recursos necesarios para aplicar el Pacto Mundial por el Empleo.

Además, la declaración del G8 cita a la OIT en su llamamiento a favor de “redoblar los esfuerzos para evitar mayores consecuencias de la crisis financiera y fomentar las prácticas empresariales responsables” y de “la difusión de las normas voluntarias reconocidas internacionalmente en materia de responsabilidad social de las empresas (RSE).

Juan Somavía presentó el Pacto Mundial por el Empleo en la sesión de alto nivel del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) celebrada el 6 de julio de 2009.

El Pacto Mundial por el Empleo propone una cartera de opciones políticas operativas prácticas, que han demostrado su eficacia en muchos países y que pueden adaptarse a cada situación nacional.

El Sr. Somavía concluyó con estas palabras: “Si todos decidimos hacer frente a la crisis mundial del empleo, si actuamos de forma coordinada, si damos un salto notable en la cooperación entre los órganos multilaterales, entonces sí podemos acelerar la recuperación, reducir la duración y la gravedad de la crisis del empleo y proteger a los más vulnerables de los daños a largo plazo. De este modo, podemos construir un mundo sostenible desde el punto de vista económico, social, medioambiental y político.