98a Conferencia Internacional del Trabajo

La OIT adoptó un “Pacto Mundial para el Empleo” con el objetivo de generar empleos, proteger a los trabajadores y estimular la recuperación económica

La Organización Internacional del Trabajo adoptó un Pacto Mundial para el Empleo con el objetivo de orientar políticas nacionales e internacionales destinadas a estimular la recuperación económica, a generar empleos, y a proteger a los trabajadores y sus familias, en un escenario de crisis que genera aumento del desempleo, pobreza y desigualdad, y provoca el colapso de numerosas empresas.

Comunicado de prensa | 19 de junio de 2009

GINEBRA (Noticias de la OIT) – La Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó hoy un Pacto Mundial para el Empleo con el objetivo de orientar políticas nacionales e internacionales destinadas a estimular la recuperación económica, a generar empleos, y a proteger a los trabajadores y sus familias, en un escenario de crisis que genera aumento del desempleo, pobreza y desigualdad, y provoca el colapso de numerosas empresas.

“Se requieren acciones urgentes para impulsar la recuperación económica y la generación de empleo, mientras sentamos las bases para una economía global que sea más ecológica, equilibrada, justa y sostenible”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavia. “Este Pacto ofrece una vía para lograrlo, es resultado del aporte de todos los miembros de la OIT y está basado en políticas que ya han sido probadas”.

El Pacto Mundial para el Empleo fue adoptado después que obtuvo un fuerte respaldo en la Cumbre sobre la Crisis Mundial del Empleo que se realizó en el marco de esta Conferencia con la presencia de Jefes de Estado y de Gobierno, vicepresidentes, ministros del Trabajo, y representantes de empleadores y trabajadores. Durante la Cumbre también recibió un fuerte apoyo la propuesta para que la OIT tenga una mayor participación en el G20 tras el encuentro de este grupo en abril, cuando al referirse al empleo y la protección social se hizo un llamado a la OIT para “trabajar con otras organizaciones que sean relevantes, en la evaluación de las acciones ya adoptadas y de aquellas que será necesario adoptar en el futuro”.

“Son ustedes, los actores de la economía real, quienes nos sacarán de esta crisis”, dijo Somavia ante la plenaria de la Conferencia Internacional del Trabajo que convocó a unos 4.000 delegados de los 183 Estados Miembros de la OIT. “Ustedes representan a los trabajadores y sus familias, a empleadores y empresas, a gobiernos. Líderes de diversos lugares del mundo nos han dicho que el cambio es necesario, y tiene que incluir mayores oportunidades, empleos, protección para los trabajadores, con el tipo de inversiones y crecimiento que permita generar una solución de largo plazo para esta crisis. Este es nuestro desafío actual, nuestro mandato para el futuro”.

El Pacto Mundial para el Empleo constituye la respuesta más urgente y amplia que se ha adoptado en los 90 años de la OIT para enfrentar una crisis económica. El Pacto pide a gobiernos y a organizaciones de trabajadores y empleadores, que trabajen unidos para enfrentar la crisis mundial del empleo con políticas que estén alineadas con el Programa del Trabajo Decente de la OIT.

Antes de la adopción del Pacto, la OIT había difundido informes en los que se advertía sobre un aumento sin precedentes del desempleo mundial y la persistencia de altos niveles de pobreza. Somavia hizo notar que aún si la recuperación económica comienza a notarse este o el próximo año, la crisis del empleo podría durar entre seis y ocho años. También ha planteado que debe tenerse en cuenta el ingreso de 45 millones de nuevos trabajadores en los mercados laborales cada año, la mayoría jóvenes, y por lo tanto la economía deberá crear al menos 300 millones de empleos en los próximos cinco años sólo para mantener los niveles que existían antes de la crisis.

Durante la Conferencia también se realizaron intensos debates sobre el papel de las empresas, de las políticas laborales, de la protección social, de los derechos laborales, del diálogo social, de la cooperación para el desarrollo, y de la coordinación regional en la aplicación de medidas para enfrentar la crisis.

El Pacto Mundial para el Empleo propone una serie de medidas para responder a la crisis, que los países pueden adaptar a sus necesidades y situaciones específicas. No se trata de una solución única para todos, sino de un portafolio de propuestas basadas en ejemplos exitosos, que también han sido diseñadas para informar y apoyar las acciones al nivel multilateral.

Además pide tomar medidas para mantener a las personas en sus trabajos, para apoyar las empresas, y para impulsar la generación y recuperación de los empleos en combinación con sistemas de protección social, en particular para los más vulnerables, integrando en todos los casos la preocupación por la igualdad de género.

El Pacto también solicita “la construcción de un marco regulador y de control del sector financiero más fuerte y más coherente al nivel mundial, de manera que dicho sector sirva a la economía real, promueva las empresas sostenibles y el trabajo decente y asegure una mejor protección de los ahorros y las pensiones de las personas”. Además plantea “la promoción de un comercio y unos mercados eficientes y bien regulados que redunden en beneficio de todos” y evitar el proteccionismo. Por otra parte plantea la necesidad urgente de avanzar hacia una economía con menor consumo de carbono, más ecológica, que además acelere la recuperación de empleos.

También propone considerar opciones de políticas como la inversión en infraestructura pública, los programas especiales de empleo, el aumento de la protección social y la aplicación del salario mínimo. Argumenta que en los países en desarrollo, en particular, medidas como estas pueden reducir la pobreza, aumentar la demanda y contribuir a la estabilidad económica. Se pide a los países donantes y a las agencias multilaterales que consideren aportar recursos, incluyendo los recursos que en la actualidad se usan para enfrentar la crisis, para la puesta en práctica de las recomendaciones y las sugerencias de políticas del Pacto.

“Los empleadores apoyamos el Pacto Mundial para el Empleo como una contribución importante para generar políticas destinadas a impulsar la recuperación”, dijo Daniel Funes de Rioja, vicepresidente empleador de la Comisión Plenaria sobre Respuestas a la Crisis. “Los esfuerzos conjuntos de empleadores, sindicatos y gobiernos han conseguido identificar estrategias realistas y prácticas para enfrentar la crisis. Acordamos un Pacto Global para el Empleo, el trabajo duro comienza ahora. El desafío para la OIT, los sindicatos y los empleadores, y en especial para los gobiernos, es el de traducir este compromiso en medidas al nivel nacional que generen empleos reales, ingresos reales y que contribuyan a la recuperación de la economía. Los empleadores estamos listos para desempeñar nuestro papel”.

“Estamos enviando un mensaje visionario, de cambio y realista, tanto a los gobiernos como a las mujeres y hombres en la calle”, dijo Leroy Trotman, vicepresidente trabajador de la Comisión Plenaria sobre Respuestas a la Crisis. “En este momento el Pacto es solo un pedazo de papel. Somos los gobiernos, trabajadores y empresarios quienes debemos convertirlo en una realidad. Esto implica el compromiso de los gobiernos con el dialogo social y con instituciones del mercado de trabajo fortalecidas. Pero también requiere que no haya interferencia de los empleadores, cuando los trabajadores buscan organizarse y representar sus intereses en forma colectiva. La recuperación requiere de un aumento de la demanda agregada impulsada por los salarios, de protección social y diálogo social, y de negociación colectiva. Si fracasamos, las sociedades saldrán perdiendo. Si tenemos éxito, estoy convencido que los historiadores del futuro escribirán como la OIT cumplió con su mandato”.

Somavia dijo que la OIT comenzará de inmediato a brindar asistencia a sus mandantes para la aplicación de las medidas incluidas en el Pacto, así como a trabajar con otras agencias multilaterales. También destacó que este Pacto no se trata de cuánto más pueden gastar los gobiernos, sino de cómo lo gastan.

“Necesitamos poner en práctica este compromiso”, dijo Somavia. “Todos tenemos una responsabilidad colectiva con el futuro. Juntos podemos responder a aspiraciones comunes. Tenemos el mandato de actuar ahora, y si trabajamos juntos con seguridad vamos a tener éxito”.